Teoría
Inversión en investigación y desarrollo como motor de la innovación
Visto en 2 apariciones de los programas.
Qué es
La investigación y desarrollo (I+D) es el trabajo creativo y sistemático que busca ampliar el conocimiento y encontrarle nuevas aplicaciones. El estándar internacional para medirla es el Manual de Frascati de la OCDE (OECD, 2015), que distingue tres tipos de actividad:
- Investigación básica: busca entender fenómenos sin una aplicación inmediata a la vista.
- Investigación aplicada: se orienta a un objetivo práctico concreto.
- Desarrollo experimental: usa el conocimiento existente para crear o mejorar productos, procesos o servicios.
El indicador más usado para comparar países es la intensidad de I+D, que corresponde al gasto total en I+D expresado como porcentaje del PIB. Ese gasto incluye lo que aportan las empresas, el Estado, las universidades y las instituciones sin fines de lucro.
La idea de que la innovación mueve el desarrollo económico tiene una larga tradición. Schumpeter (1942) describió el capitalismo como un proceso de destrucción creadora. En ese proceso, nuevos productos, métodos y formas de organización desplazan a los antiguos, y ahí está la fuente del dinamismo económico. Más tarde, Solow (1957) mostró que buena parte del crecimiento del producto por trabajador en Estados Unidos no se explicaba por acumular capital. Quedaba un "residuo" atribuible al cambio técnico. El problema era que, en su modelo, ese cambio técnico caía "del cielo", es decir, era exógeno.
La teoría del crecimiento endógeno cerró esa brecha. Romer (1990) modeló el progreso tecnológico como resultado de decisiones deliberadas de invertir en investigación. Las nuevas ideas son no rivales: una fórmula o un diseño puede usarlo mucha gente a la vez sin que se agote. Por eso la acumulación de conocimiento puede sostener un crecimiento de largo plazo. Aghion y Howitt (1992) formalizaron después la intuición schumpeteriana: las empresas invierten en I+D para obtener rentas temporales de monopolio, que duran hasta que una innovación posterior las reemplaza.
Hay además un argumento clásico de por qué el mercado, por sí solo, tiende a invertir menos en I+D de lo socialmente deseable. Arrow (1962) y Nelson (1959) señalaron tres razones:
- El conocimiento es difícil de apropiar, porque otros pueden copiarlo o aprender de él.
- La investigación es muy incierta.
- Sus beneficios se derraman hacia terceros, lo que se conoce como externalidades o spillovers.
Por eso la rentabilidad social de la I+D suele superar su rentabilidad privada. Esa diferencia justifica herramientas de política pública como el financiamiento directo a la ciencia, los incentivos tributarios, las patentes y la colaboración entre universidades y empresas.
Finalmente, la I+D no solo genera conocimiento nuevo. También permite absorber el que se produce en otras partes. Cohen y Levinthal (1990) llamaron a esto capacidad de absorción: una empresa (o un país) que investiga está en mejores condiciones de reconocer, asimilar y aprovechar el conocimiento externo. Esto es especialmente relevante para economías pequeñas que dependen en gran medida de tecnología desarrollada en el extranjero.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 9 de octubre de 2026 [btm-2026-10-09], el tema apareció a propósito de la posición de Chile en las mediciones internacionales de competitividad.
Brecha en I+D y desconexión empresa-academia. Pelayo Covarrubias señaló que, según el World Economic Forum, la mayor debilidad de Chile está en ciencia. El país invierte apenas una fracción mínima de su producto en investigación, y además sus actores no conversan entre sí:
"0.38% del PIB en investigación y desarrollo hay una separación una brecha entre el mundo de la empresa y el mundo de la academia"
El diagnóstico tiene dos partes. La primera es de monto: la intensidad de I+D es baja. La segunda es de articulación: el conocimiento que se produce en las universidades no llega con fluidez a las empresas, y estas no demandan investigación a la academia. Frente a eso, Covarrubias planteó que el Estado debe liderar una visión distinta y mencionó como ejemplo la propuesta de usar la inteligencia artificial como instrumento científico.
Suecia como modelo y diversificación productiva. En el mismo episodio, Covarrubias puso a Suecia como contraste. Es un país de unos 10 millones de habitantes, el más innovador de Europa, que invierte alrededor de 3,5% de su PIB en I+D:
"un país pequeño y que ha sido capaz de ser alta altamente innovador"
El punto es que el tamaño no es una excusa. Covarrubias vinculó la innovación con la diversificación productiva: para que Chile pase de unos 100.000 a 130.000 millones de dólares en exportaciones, no basta con crecer en minería, fruticultura y salmonicultura. Hay que sumar industrias nuevas, como los servicios digitales. Visto así, la I+D es la base que permite que aparezcan sectores que hoy no existen.
Relación con otros conceptos
Crecimiento económico de largo plazo y productividad total de los factores (PTF). La I+D es una de las principales vías para aumentar la PTF, que es la parte del crecimiento que no se explica por más capital ni más trabajo. En los modelos de crecimiento endógeno, la tasa de crecimiento depende de los recursos que la economía dedica a producir ideas.
Externalidades y bienes públicos. El conocimiento se comporta, en parte, como un bien público: es no rival y solo parcialmente excluible. Eso conecta la I+D con las fallas de mercado y con la discusión sobre el rol del Estado en financiar ciencia básica.
Derechos de propiedad intelectual. Las patentes intentan corregir el problema de apropiabilidad, ya que dan exclusividad temporal a cambio de divulgar la invención. El costo es un poder de mercado transitorio.
Capital humano. La I+D necesita investigadores, ingenieros y técnicos. La inversión en educación, sobre todo en ciencias e ingeniería, es complementaria al gasto en investigación.
Sistemas nacionales de innovación. Este enfoque estudia cómo interactúan empresas, universidades, Estado e instituciones financieras. Es el marco natural para analizar la "brecha empresa-academia" que mencionó el programa.
Diversificación y complejidad económica. Los países que exportan una canasta más variada y sofisticada de productos tienden a crecer de forma más estable. La I+D es uno de los mecanismos para desarrollar las capacidades que permiten entrar a esos nuevos sectores.
Ventaja comparativa dinámica. A diferencia de la ventaja estática basada en recursos naturales, la ventaja dinámica se construye con aprendizaje e inversión en conocimiento. Esto es justamente lo que se discute cuando se compara a Chile con Suecia.
Fuentes y lecturas
- Schumpeter, J. A. (1942), Capitalism, Socialism and Democracy, Harper & Brothers.
- Arrow, K. J. (1962), "Economic Welfare and the Allocation of Resources for Invention", en The Rate and Direction of Inventive Activity: Economic and Social Factors, Princeton University Press (NBER).
- Romer, P. M. (1990), "Endogenous Technological Change", Journal of Political Economy, 98(5), S71–S102. https://doi.org/10.1086/261725
- Cohen, W. M. y Levinthal, D. A. (1990), "Absorptive Capacity: A New Perspective on Learning and Innovation", Administrative Science Quarterly, 35(1).
- OECD (2015), Frascati Manual 2015: Guidelines for Collecting and Reporting Data on Research and Experimental Development, OECD Publishing.