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Teoría

Asimetría entre detener y reactivar la inversión

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

La asimetría entre detener y reactivar la inversión es la diferencia de velocidad y costo entre parar un proyecto y volver a ponerlo en marcha. Detener suele ser rápido y barato en términos administrativos: basta con congelar órdenes de compra, suspender contratos o no renovar personal. Reactivar es lento y caro: hay que volver a cotizar, reabrir el financiamiento, renovar o tramitar permisos, recontratar y reconstruir relaciones con proveedores. Por eso la inversión tiende a caer bruscamente cuando aumenta la incertidumbre y a recuperarse con rezago cuando esta se disipa.

La base teórica es la irreversibilidad de la inversión. Buena parte del gasto en un proyecto (estudios, ingeniería, maquinaria específica, permisos) es un costo hundido: no se recupera si el proyecto se abandona. Cuando una decisión es irreversible y el futuro es incierto, esperar tiene valor, porque permite recoger información antes de comprometerse. McDonald y Siegel (1986) cuantificaron ese "valor de esperar", y Dixit y Pindyck (1994) sistematizaron el enfoque de opciones reales: una empresa con la posibilidad de invertir tiene algo parecido a una opción financiera, y ejecutarla (invertir) significa renunciar a la opción de seguir esperando. La consecuencia práctica es que la rentabilidad esperada que gatilla la inversión es bastante más alta que la que sugiere la regla tradicional del valor presente neto positivo.

Bernanke (1983) agregó una idea clave, conocida como el "principio de las malas noticias": cuando se decide si invertir ahora o esperar, lo que más pesa son los escenarios desfavorables. Basta que aumente la probabilidad de un mal resultado, aunque el escenario promedio no cambie, para que convenga postergar. Esto explica por qué la inversión es tan sensible a la incertidumbre política, regulatoria o macroeconómica.

La asimetría se refuerza con la histéresis. Dixit (1989) mostró que, con costos de entrada y salida, existe una "banda de inacción": las condiciones tienen que mejorar bastante más de lo que empeoraron para que una empresa que salió decida volver a entrar. Si un proyecto se detuvo cuando el precio o la confianza cayeron a cierto nivel, no basta con que vuelvan a ese mismo nivel para reactivarlo, porque reanudar implica pagar de nuevo costos fijos.

Por último, la decisión de reactivar depende de expectativas. Las empresas proyectan el futuro, pero lo hacen en buena medida con información del pasado reciente. Si la experiencia inmediata es de inestabilidad, las expectativas tardan en ajustarse. Keynes (1936) ya había destacado el papel de los "espíritus animales", la disposición espontánea a actuar más allá del cálculo frío, como motor de la inversión. Bloom (2009) mostró empíricamente que los shocks de incertidumbre llevan a las firmas a congelar inversión y contrataciones mientras "esperan y ven".

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 29 de octubre de 2026 [bdm-2026-10-29], a propósito del tema "Asimetría entre detener y reactivar la inversión", Willy Díaz lo resumió así:

"es mucho más fácil detener un proyecto que retomarlo o crear uno"

El análisis del programa siguió la misma lógica de la teoría. Detener un proyecto es una decisión inmediata y sus efectos se propagan de inmediato a los proveedores y al empleo. Reactivarlo es lento, porque exige recotizar, buscar financiamiento, tramitar permisos y contratar. Además, esa decisión depende de expectativas que miran al futuro con información pasada. De ahí la conclusión del episodio: el mensaje de confianza de ENADE (el Encuentro Nacional de la Empresa) es clave, porque puede inclinar las expectativas lo suficiente para que los proyectos crucen el umbral de reactivación.

Relación con otros conceptos

El concepto se apoya directamente en los costos hundidos y en la teoría de opciones reales, que explican por qué esperar tiene valor cuando una decisión no se puede deshacer. Se vincula con la incertidumbre económica y de política, que según el principio de las malas noticias eleva el umbral de rentabilidad exigido para invertir. La histéresis describe el resultado: shocks transitorios pueden tener efectos persistentes sobre el stock de capital y el empleo.

En el plano macroeconómico, la propagación inmediata hacia proveedores y trabajadores se relaciona con el multiplicador del gasto: una caída de la inversión reduce el ingreso de otros agentes, que a su vez gastan menos. Esto se combina con el principio del acelerador, según el cual la inversión responde a cambios en la demanda esperada y por eso amplifica el ciclo. También dialoga con la teoría q de Tobin y los costos de ajuste, que formalizan por qué el capital no se ajusta de forma instantánea. Por último, el rol de los mensajes de confianza remite a la formación de expectativas (adaptativas o racionales) y a la importancia de la credibilidad de las señales que entregan autoridades y gremios.

Fuentes y lecturas

  • Bernanke, B. (1983), "Irreversibility, Uncertainty, and Cyclical Investment", Quarterly Journal of Economics, 98(1), 85-106.
  • McDonald, R. y Siegel, D. (1986), "The Value of Waiting to Invest", Quarterly Journal of Economics, 101(4), 707-727.
  • Dixit, A. (1989), "Entry and Exit Decisions under Uncertainty", Journal of Political Economy, 97(3), 620-638.
  • Dixit, A. y Pindyck, R. (1994), Investment under Uncertainty, Princeton University Press.
  • Bloom, N. (2009), "The Impact of Uncertainty Shocks", Econometrica, 77(3), 623-685. https://doi.org/10.3982/ECTA6248

Apariciones