Teoría
Composición y visibilidad de la inversión extranjera directa
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La inversión extranjera directa (IED) es la participación de un residente de una economía en una empresa de otra economía con la intención de ejercer una influencia duradera sobre su gestión. El umbral operativo, fijado por la OECD Benchmark Definition of Foreign Direct Investment (OCDE, 2008) y recogido por el manual de balanza de pagos del FMI (BPM6, 2009), es el 10% del poder de voto: bajo esa línea la operación se clasifica como inversión de cartera; sobre ella, como inversión directa. La frontera es convencional, pero no arbitraria: separa al inversionista que entra a mandar del que entra a rentar.
Dos distinciones ordenan todo lo demás. La primera es flujo versus stock. El flujo es lo que entra en un año; el stock —o posición— es lo acumulado y sobreviviente, y es lo que aparece en la posición de inversión internacional que publica el Banco Central. Un país puede recibir flujos modestos y tener un stock enorme, o al revés. Confundirlos produce titulares equivocados en ambos sentidos.
La segunda es composición, que opera en tres planos. Por instrumento: capital accionario, utilidades reinvertidas y créditos entre empresas relacionadas. Las utilidades reinvertidas son el caso curioso, porque son inversión que nunca cruzó la frontera: la filial genera renta en Chile, no la remesa, y esa retención se contabiliza como IED entrante y simultáneamente como egreso en la cuenta corriente. Por modalidad: proyectos nuevos (greenfield) frente a fusiones y adquisiciones, que solo cambian de manos activos ya existentes sin agregar capacidad instalada. Y por sector de destino, que es donde nace el problema de la visibilidad.
Que la IED sea distinta del capital financiero puro es un resultado teórico, no una intuición. Hymer (1976, tesis de 1960) fue el primero en argumentar que la inversión directa no se explica por diferenciales de tasa de interés —si así fuera, bastaría comprar bonos— sino por la posesión de ventajas específicas de la firma que solo rinden si se conserva el control. Dunning (1988) sistematizó esa línea en el paradigma ecléctico OLI: una empresa invierte afuera cuando concurren ventajas de propiedad, de localización y de internalización. De ahí se sigue algo relevante para lo que discute el programa: la IED es un vínculo de control, y el control no es proporcional al tamaño físico de lo que se ve.
La asimetría de visibilidad es, entonces, estructural. Un puerto, una planta solar o una faena minera son inversión que se fotografía. Una participación mayoritaria en un banco, en una compañía de seguros o en una administradora de fondos de pensiones tiene el mismo estatus contable y, muchas veces, un stock varias veces mayor, pero no ocupa un metro cuadrado de paisaje. En Chile el punto es concreto: buena parte del sistema de AFP y de seguros de vida ha estado bajo control de grupos estadounidenses, y esa presencia no genera imágenes.
A esto se suma una segunda opacidad, esta vez estadística: las series oficiales registran la contraparte inmediata, no el dueño último. Cuando una operación se estructura a través de vehículos en terceras jurisdicciones, el origen económico real desaparece del registro. Damgaard, Elkjaer y Johannesen (2019) estimaron que cerca del 40% de la IED mundial corresponde a inversión "fantasma" que transita por sociedades vehículo sin actividad productiva. Por eso la OCDE construye series complementarias por país inversionista último, y por eso comparar dos países de origen usando la estadística inmediata puede subestimar sistemáticamente a uno de ellos.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 9 de mayo de 2025 (bdm-2025-05-09), bajo el tema "El stock de inversión extranjera: la norteamericana es mayor pero menos visible", Willy Díaz puso los dos stocks lado a lado: "la inversión norteamericana era de 35 mil millones de dólares y la inversión china de 1.600 millones de dólares" (cifras acumuladas, dato a 2020).
El argumento del programa no fue el número, sino lo que el número corrige. La inversión china en Chile son proyectos físicos —redes eléctricas, transporte, minería— que se ven, se inauguran y se comentan. La estadounidense está instalada en el sistema financiero, el mercado de capitales, las AFP y las compañías de seguros: veinte veces más grande y prácticamente invisible en el debate público. De ahí la conclusión que el programa dejó planteada: la visibilidad no equivale a magnitud, y la magnitud es la que indica con quién no conviene equivocarse. Es una observación de economía política sostenida en una lectura correcta de la composición sectorial del stock.
Vale agregar la advertencia metodológica que el propio dato exige: siendo cifras por contraparte inmediata, la brecha real entre ambos orígenes es probablemente distinta de la que muestra el registro, dado que operaciones de alto perfil —la entrada de Tianqi a SQM en 2018, la compra de CGE por State Grid en 2020— se estructuraron mediante sociedades domiciliadas fuera de China.
Relación con otros conceptos
La IED es una entrada de la cuenta financiera de la balanza de pagos y su acumulación forma la posición de inversión internacional, cuyo saldo neto define si el país es acreedor o deudor frente al mundo. Se distingue de la inversión de cartera justamente por el control. Su contracara aparece en la cuenta corriente: el stock genera renta —utilidades remesadas o reinvertidas— que se resta del ingreso nacional, de modo que un país puede crecer en PIB mientras su ingreso nacional bruto crece menos. Se conecta además con el riesgo país y la certeza jurídica, que determinan qué proporción del stock es greenfield y qué proporción es adquisición, y con la discusión de dependencia y seguridad económica, donde la pregunta relevante no es cuánto capital extranjero hay sino qué controla.
Fuentes y lecturas
- Hymer, S. (1976), The International Operations of National Firms: A Study of Direct Foreign Investment, MIT Press. (Tesis doctoral de 1960; el origen de la teoría moderna de la IED.)
- Dunning, J. H. (1988), "The Eclectic Paradigm of International Production: A Restatement and Some Possible Extensions", Journal of International Business Studies, 19(1), pp. 1-31.
- OCDE (2008), OECD Benchmark Definition of Foreign Direct Investment, 4ª edición, OECD Publishing. (La definición operativa del umbral del 10% y de la composición por instrumento.)
- Fondo Monetario Internacional (2009), Balance of Payments and International Investment Position Manual (BPM6), 6ª edición, FMI.
- Damgaard, J., Elkjaer, T. y Johannesen, N. (2019), What Is Real and What Is Not in the Global FDI Network?, IMF Working Paper 19/274.
- Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M. (2018), Economía internacional: teoría y política, 11ª edición, Pearson. (Capítulos sobre empresas multinacionales y balanza de pagos, para el marco general.)