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Teoría

Crecimiento del gasto fiscal acotado al crecimiento del PIB

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Es una regla de gasto: el gasto público no debería crecer, en términos reales, más rápido que la economía. Si el PIB crece 2% al año, el gasto también debería crecer 2% o menos. Así, el tamaño del Estado medido como gasto sobre PIB se mantiene estable o baja, en vez de subir año a año.

La lógica es aritmética. El cociente gasto/PIB crece aproximadamente a la tasa de crecimiento del gasto menos la del PIB. Si el gasto crece 3,5% y el PIB 2%, el gasto pesa cerca de 1,5% más dentro de la economía cada año. Sostenido en el tiempo, eso exige más impuestos, más deuda o ambas cosas.

La regla busca resolver una tensión de la política fiscal. Por un lado, como planteó Keynes (1936), el gasto público puede sostener la demanda agregada cuando el sector privado se retrae, sobre todo en recesiones. Por otro, ese gasto no es gratis. Se financia con impuestos, que les quitan recursos a hogares y empresas, o con deuda, que traslada esos impuestos al futuro y puede presionar las tasas de interés. Barro (1979) mostró que la deuda pública es, en esencia, una forma de distribuir impuestos en el tiempo, y que lo eficiente es suavizarlos en vez de acumular desequilibrios.

¿Por qué una regla y no la discreción de cada gobierno? Kydland y Prescott (1977) mostraron que las autoridades que deciden caso a caso tienden a producir peores resultados que las que se comprometen con reglas creíbles. Siempre existe la tentación de gastar hoy y postergar el ajuste. En política fiscal esa tentación es fuerte, porque los beneficios del gasto son visibles e inmediatos y sus costos se reparten y se diluyen. Alesina y Perotti (1995) documentaron este sesgo al déficit de origen político. Las reglas fiscales numéricas, clasificadas en el trabajo de Kopits y Symansky (1998), son la respuesta institucional. Entre ellas, las reglas de gasto han ganado terreno porque el gobierno controla directamente el gasto, a diferencia de la recaudación, que depende del ciclo (Cordes et al., 2015).

Hay un matiz importante. Si el gasto se ata al crecimiento efectivo del PIB de cada año, la regla se vuelve procíclica: obliga a recortar justo en las recesiones y permite gastar más en los auges, lo contrario de lo que recomienda Keynes. Por eso las versiones más sólidas atan el gasto al crecimiento potencial o de tendencia de la economía. Chile aplica una lógica parecida con su regla de balance estructural, vigente desde 2001. Esa regla ajusta los ingresos fiscales por el ciclo económico y por el precio del cobre, de modo que el gasto siga la capacidad permanente de financiamiento y no los ingresos transitorios (Marcel et al., 2001).

Cómo lo explicó el programa

En el episodio [bdm-2026-11-05] (5 de noviembre de 2026), en el tema "Gasto fiscal que crece sobre la economía", Willy Díaz partió reconociendo el argumento keynesiano: el gasto contracíclico estimula la demanda. Luego puso la contraparte. El Estado financia ese gasto con impuestos que les restan recursos a personas y empresas, y por eso el gasto no debería crecer más que el PIB.

Lo resumió así:

"Si la economía crece dos que el gasto fiscal no crezca más que dos"

El contexto numérico explica la preocupación. Según lo expuesto en el programa, el gasto fiscal está creciendo entre 3,5% y 3,8%, mientras la economía se proyecta creciendo en torno a 2%. Con la aritmética de la sección anterior, eso implica que el peso del gasto en la economía aumenta cerca de un punto y medio porcentual por año. En el mismo segmento se mencionó que el Banco Central está actuando con prudencia. Esto conecta con la interacción entre ambas políticas: un impulso fiscal que empuja la demanda le hace más difícil a la autoridad monetaria bajar la tasa de interés.

Relación con otros conceptos

La regla es un caso particular de las reglas fiscales, junto con las reglas de balance (como el balance estructural chileno), las de deuda y las de ingreso. Se apoya en la distinción entre política fiscal contracíclica y procíclica. También depende de cómo se estime el PIB potencial y la brecha de producto, porque de esa estimación sale el techo de gasto permitido.

Se vincula con la sostenibilidad de la deuda pública. Si el gasto crece sistemáticamente sobre el PIB sin aumentos de recaudación equivalentes, la razón deuda/PIB tiende a subir, y su trayectoria depende de la diferencia entre la tasa de interés y el crecimiento económico. Se relaciona además con el efecto desplazamiento (crowding out): el financiamiento del gasto puede elevar las tasas o absorber ahorro que habría ido a inversión privada. Desde la equivalencia ricardiana, si los hogares anticipan impuestos futuros, el estímulo del gasto financiado con deuda podría ser menor que el previsto.

Por último, está la interacción entre política fiscal y monetaria. Una política fiscal expansiva en una economía cerca de su potencial presiona la inflación y obliga al banco central a mantener tasas más altas por más tiempo. Por eso la credibilidad de las reglas fiscales suele verse como complemento de un banco central autónomo.

Fuentes y lecturas

  • Kydland, F. y Prescott, E. (1977), "Rules Rather than Discretion: The Inconsistency of Optimal Plans", Journal of Political Economy, 85(3). https://doi.org/10.1086/260580
  • Kopits, G. y Symansky, S. (1998), Fiscal Policy Rules, IMF Occasional Paper 162, Fondo Monetario Internacional.
  • Cordes, T., Kinda, T., Muthoora, P. y Weber, A. (2015), "Expenditure Rules: Effective Tools for Sound Fiscal Policy?", IMF Working Paper 15/29, Fondo Monetario Internacional.
  • Marcel, M., Tokman, M., Valdés, R. y Benavides, P. (2001), "Balance estructural: la base de la nueva regla de política fiscal chilena", Economía Chilena, 4(3), Banco Central de Chile.
  • Blanchard, O., Macroeconomía, Pearson (manual estándar; capítulos sobre política fiscal y restricción presupuestaria del gobierno).

Apariciones