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Teoría

Crecimiento heredado y desempeño inicial de un gobierno

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

El crecimiento heredado es el impulso con el que viene la economía cuando asume un gobierno nuevo: la tasa de crecimiento, el nivel de actividad, la brecha del producto y la tendencia del empleo de los trimestres previos al cambio de mando. La idea intuitiva es que los primeros meses de cualquier administración reflejan sobre todo la economía que recibió y no la que ella misma construyó. Las leyes se tramitan con lentitud, los presupuestos ya vienen aprobados y la política monetaria actúa con rezagos largos y variables. Esa última expresión es de Friedman (1961).

Detrás de esa intuición hay una relación macroeconómica estándar entre actividad y empleo. La ley de Okun (Okun, 1962) establece una relación empírica entre la brecha del producto y el desempleo: cuando la economía crece por sobre su potencial, el desempleo tiende a caer, y cuando crece por debajo, tiende a subir. De ahí se sigue un razonamiento tentador: si un gobierno hereda una economía que venía creciendo rápido, sus primeros meses deberían mostrar creación de empleo; si hereda una economía estancada, destrucción.

El problema es que la relación entre crecimiento y empleo dista de ser mecánica, por tres razones:

  • Rezagos. El empleo suele reaccionar después que la actividad. Las empresas ajustan primero horas y turnos, y solo después contrataciones o despidos. Por eso el mercado laboral se considera un indicador rezagado del ciclo.
  • Composición del crecimiento. No es lo mismo crecer por minería, que es intensiva en capital, que por comercio o construcción, que son intensivos en trabajo. Un mismo punto de PIB puede traer muy distinto número de puestos.
  • Shocks propios del período. Lo que ocurre durante los primeros meses (precios de materias primas, tasas de interés externas, cambios regulatorios, expectativas o una pandemia) puede pesar más que la inercia recibida.

Por eso comparar el "desempeño inicial" de distintos gobiernos tiene una trampa estadística clásica. Con pocas observaciones (un puñado de administraciones) es fácil ver patrones que no resisten un análisis riguroso. Una correlación aparente entre dos o tres casos no alcanza para establecer causalidad, y menos para atribuir mérito o culpa a un gobierno.

El tema también conecta con la literatura de economía política. Nordhaus (1975) formalizó el ciclo político-económico: la idea de que los gobiernos tienen incentivos a manipular la economía según el calendario electoral. Alesina, Roubini y Cohen (1997) revisaron la evidencia y encontraron que los efectos de los cambios de gobierno sobre la actividad existen, pero son más acotados y dependientes del contexto de lo que sugiere la versión simple. Del lado del votante, Fair (1978) mostró que el desempeño económico reciente influye en los resultados electorales. Eso explica por qué los primeros meses de cada administración se miran con tanta atención, aunque buena parte de lo que muestran sea herencia.

Cómo lo explicó el programa

En el Buenos Días Mercado del 1 de octubre de 2026 (bdm-2026-10-01), a propósito del empleo en los primeros seis meses de cada gobierno, el panel revisó una cifra dura: el gobierno actual registra el peor inicio en empleo de la serie comparada, con una pérdida de unos 193.000 puestos de trabajo.

La pregunta natural era si eso se explica por la economía heredada. El panel comparó con los inicios de Piñera I y de Boric y llegó a una conclusión que a primera vista sorprende: el empleo de los primeros meses no se explica por el crecimiento heredado. Si se ponen los casos lado a lado, parece haber un patrón, pero no se sostiene. Willy Díaz lo resumió así:

"Entonces, pareciera que haya alguna correlación, pero en el estricto rigor no la hay."

La frase recoge bien el punto de fondo. La ley de Okun describe una tendencia promedio en series largas, no una regla que permita leer el empleo de seis meses a partir del crecimiento del año anterior. Con tan pocos gobiernos comparables, cualquier "correlación" es frágil. Atribuir el mal inicio a la herencia, o descartar la herencia por completo, exige más evidencia que una tabla de tres filas.

Relación con otros conceptos

El concepto se apoya directamente en la ley de Okun y en la noción de brecha del producto, es decir, la distancia entre el PIB efectivo y el potencial. También se relaciona con los rezagos de la política monetaria y fiscal, que explican por qué un gobierno nuevo hereda decisiones cuyos efectos todavía no se ven.

Desde la estadística, toca de lleno la distinción entre correlación y causalidad y el problema de las muestras pequeñas: pocos datos producen patrones aparentes con facilidad.

En economía política conecta con el ciclo político-económico y con el voto económico, que estudia cómo los electores premian o castigan a los gobiernos según el desempeño reciente.

Finalmente, la idea de que el desempleo puede quedarse alto aun después de que la actividad se recupera remite a la histéresis del desempleo (Blanchard y Summers, 1986): un shock transitorio puede dejar efectos persistentes en el mercado laboral, y eso complica todavía más atribuir el empleo de un período a quien gobierna en ese momento.

Fuentes y lecturas

  • Okun, A. (1962), "Potential GNP: Its Measurement and Significance", Proceedings of the Business and Economic Statistics Section, American Statistical Association.
  • Nordhaus, W. (1975), "The Political Business Cycle", Review of Economic Studies, 42(2).
  • Alesina, A., Roubini, N. y Cohen, G. (1997), Political Cycles and the Macroeconomy, MIT Press.
  • Blanchard, O. y Summers, L. (1986), "Hysteresis and the European Unemployment Problem", NBER Macroeconomics Annual, vol. 1.
  • Blanchard, O., Macroeconomía, Pearson (capítulos sobre la ley de Okun y el mercado de trabajo).

Apariciones