Teoría
Depletación versus depreciación
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Ambos términos nombran el desgaste de un activo con el uso o el paso del tiempo, pero se refieren a activos de distinta naturaleza. Confundirlos lleva a creer que un negocio extractivo gana más de lo que realmente gana.
La depreciación es la pérdida de valor de un capital producido: una máquina, un camión, una planta. Ese activo se puede reponer, porque basta con comprar o fabricar otro igual. Contablemente, su costo se reparte a lo largo de la vida útil, y en las cuentas nacionales esa pérdida se registra como consumo de capital fijo.
La depletación (anglicismo de depletion; en castellano más cuidado se dice agotamiento) es la reducción del stock de un recurso natural no renovable, como un yacimiento de cobre, un pozo de petróleo o una veta de oro. Cada tonelada extraída es una tonelada que deja de existir en el subsuelo, y nadie la fabrica de nuevo. La empresa minera, además de desgastar sus palas y chancadores (depreciación), va consumiendo su materia prima geológica (depletación).
La distinción importa por tres razones:
- Medición del ingreso. Si una economía o una empresa contabiliza como ingreso todo lo que obtiene al vender el mineral, sobreestima su ingreso sostenible: una parte de esa venta es en realidad la liquidación de un activo. Repetto y coautores (1989) lo mostraron para Indonesia, y El Serafy (1989) propuso el método del costo de uso para separar la parte de la renta que es ingreso verdadero de la que es consumo de capital natural.
- El valor de esperar. Como el recurso es finito, extraer hoy tiene un costo de oportunidad: ese mineral ya no estará disponible mañana. Hotelling (1931) formalizó esta idea. En equilibrio competitivo, la renta de escasez de un recurso agotable (precio menos costo marginal de extracción) debe crecer a la tasa de interés. Si no fuera así, convendría adelantar o postergar la extracción.
- Sostenibilidad. La regla de Hartwick (1977), apoyada en Solow (1974), dice que una economía que vive de un recurso agotable puede mantener su consumo en el tiempo si reinvierte las rentas del recurso en otras formas de capital (físico, humano, institucional). La depletación no es mala en sí misma. El problema aparece cuando se consume la renta en vez de transformarla.
En la práctica minera hay un matiz adicional. Al agotarse las zonas más ricas, la ley del mineral (el porcentaje de metal por tonelada de roca) tiende a caer. Hay que mover y procesar más roca para obtener la misma cantidad de cobre, lo que sube costos, consumo de agua y energía. Por eso la depletación no aparece solo en el balance como una línea contable. También se nota en la operación, como un costo creciente.
Cómo lo explicó el programa
En Buenos Días Mercado del 5 de octubre de 2026 ([bdm-2026-10-05]), a propósito de la caída de la producción minera y el tema "Recesión minera y agotamiento de yacimientos", el panel atribuyó el retroceso del sector a una mezcla de medidas acumuladas y al envejecimiento de los yacimientos. Willy Díaz lo resumió con una imagen muy concreta:
"piedra que tú sacas para procesar y sacarle el cobre, es piedra que tienes que ir a buscar"
El contraste que se planteó al aire fue con la agricultura. Un campo vuelve a producir la temporada siguiente, mientras que el mineral extraído no se repone. De ahí la conclusión del segmento: el negocio minero exige depletación y exploración continua. Para mantener la producción constante no basta con reponer equipos (lo que cubre la depreciación). También hay que reponer reservas, encontrando y desarrollando nuevos cuerpos mineralizados. Si la exploración y la inversión no siguen el ritmo del agotamiento, la producción cae aunque la maquinaria esté impecable. Esa es la lectura que hizo el programa de los números recientes del sector.
Relación con otros conceptos
La depletación es la cara contable y física de la renta de recursos naturales, el excedente sobre el costo de extracción que existe porque el recurso es escaso. La regla de Hotelling describe cómo debería evolucionar esa renta en el tiempo. La regla de Hartwick dice qué hacer con ella para que el agotamiento no empobrezca a las generaciones futuras.
En la contabilidad macroeconómica, la diferencia se ve entre el PIB y el producto interno neto. Este último descuenta el consumo de capital fijo, pero en el Sistema de Cuentas Nacionales estándar el agotamiento de recursos se registra aparte, en las cuentas de otras variaciones de volumen de activos. Por eso surgieron propuestas de contabilidad verde o de ahorro genuino (adjusted net savings), que restan explícitamente la depletación para saber si un país está acumulando o liquidando riqueza.
El concepto también se conecta con la maldición de los recursos y con los fondos soberanos. Un país minero que ahorra parte de las rentas del cobre aplica, en espíritu, la lógica de Hartwick. Y se relaciona con la inversión en exploración como gasto de capital: en minería, reponer reservas es tan parte del mantenimiento del negocio como reemplazar un camión.
Fuentes y lecturas
- Hotelling, H. (1931), "The Economics of Exhaustible Resources", Journal of Political Economy, 39(2), 137–175.
- Solow, R. M. (1974), "Intergenerational Equity and Exhaustible Resources", Review of Economic Studies, 41 (Symposium on the Economics of Exhaustible Resources), 29–45.
- Hartwick, J. M. (1977), "Intergenerational Equity and the Investing of Rents from Exhaustible Resources", American Economic Review, 67(5), 972–974.
- Repetto, R., Magrath, W., Wells, M., Beer, C. y Rossini, F. (1989), Wasting Assets: Natural Resources in the National Income Accounts, World Resources Institute.
- Banco Mundial (2021), The Changing Wealth of Nations 2021: Managing Assets for the Future, World Bank.