MercadistasMercadistasEntrar con GoogleApoyar el sitioApoyar

Teoría

Diversificación productiva de las exportaciones

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

La diversificación productiva de las exportaciones es el proceso por el cual un país amplía el número y la variedad de bienes y servicios que vende al exterior, reduciendo su dependencia de unos pocos productos, habitualmente materias primas. Se mide de dos formas complementarias. La diversificación horizontal consiste en sumar productos o sectores nuevos a la canasta exportadora. La diversificación vertical consiste en avanzar en la cadena de valor de lo que ya se produce, por ejemplo pasar de exportar cobre en concentrado a exportar cátodos o componentes elaborados.

El punto de partida teórico clásico es la ventaja comparativa: cada país tiende a especializarse en aquello que produce con menor costo relativo (Ricardo, 1817). Esa lógica explica por qué economías ricas en recursos naturales concentran sus exportaciones en minería, agricultura o pesca. Desde mediados del siglo XX, sin embargo, varios autores advirtieron sobre los riesgos de esa concentración. Prebisch (1950) y Singer (1950) plantearon que los términos de intercambio de los productos primarios tienden a deteriorarse frente a los manufacturados, lo que deja a los exportadores de materias primas en una posición estructuralmente vulnerable. Más tarde, la literatura sobre la "maldición de los recursos naturales" documentó que los países muy dependientes de recursos tendían a crecer menos que el resto (Sachs y Warner, 1995). La llamada "enfermedad holandesa" describe un mecanismo posible: un auge exportador de recursos aprecia el tipo de cambio real y resta competitividad a los demás sectores transables (Corden y Neary, 1982).

La evidencia empírica moderna matizó la idea de que siempre conviene especializarse. Imbs y Wacziarg (2003) encontraron que, a medida que los países se enriquecen, su producción primero se diversifica y solo en niveles de ingreso muy altos vuelve a concentrarse. Durante buena parte del desarrollo, entonces, crecer y diversificarse van de la mano. Hausmann, Hwang y Rodrik (2007) mostraron además que qué se exporta importa: los países que exportan bienes asociados a niveles de productividad más altos tienden a crecer más rápido después.

Un aporte más reciente es la teoría del espacio de productos y la complejidad económica. Hidalgo, Klinger, Barabási y Hausmann (2007) representaron los productos como una red en la que dos bienes están "cerca" si requieren capacidades similares: conocimientos, instituciones, infraestructura y trabajadores calificados. Los países tienden a diversificarse hacia productos cercanos a los que ya dominan, por lo que una economía ubicada en la periferia de esa red, como la de muchos exportadores de materias primas, tiene menos caminos fáciles para dar el salto. Hidalgo y Hausmann (2009) complementaron esto con un índice de complejidad económica que combina cuántos productos exporta un país con cuán poco comunes son esos productos.

Por último, diversificar no ocurre de forma automática. Hausmann y Rodrik (2003) describieron el desarrollo como un proceso de autodescubrimiento: alguien tiene que asumir el costo de averiguar qué puede producirse rentablemente en un país, y como ese conocimiento luego es imitado por otros, el mercado tiende a invertir menos de lo socialmente deseable en esa exploración. Ese argumento suele usarse para justificar políticas públicas de fomento productivo, inversión en investigación y desarrollo (I+D) y coordinación entre Estado y sector privado.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 9 de octubre de 2026 [btm-2026-10-09], dedicado a "Suecia como modelo y diversificación productiva", Pelayo Covarrubias tomó a Suecia como referencia para pensar el caso chileno. Destacó que se trata de un país de unos 10 millones de habitantes, señalado en el programa como el más innovador de Europa, que invierte alrededor de 3,5% de su PIB en I+D. Lo describió como "un país pequeño y que ha sido capaz de ser alta altamente innovador".

El argumento central del episodio fue que, para que Chile pase de exportar del orden de 100.000 millones a 130.000 millones, no basta con crecer en lo que ya se hace bien. Hay que sumar industrias nuevas a las existentes (minería, fruticultura y salmonicultura) y no reemplazarlas. Como ejemplo de nuevo sector se mencionaron los servicios digitales. El planteamiento calza con la idea de diversificación horizontal descrita arriba, y el énfasis en el gasto en I+D conecta con el argumento del autodescubrimiento: la innovación es el mecanismo que permite descubrir y desarrollar esas nuevas capacidades exportadoras.

Relación con otros conceptos

La diversificación está ligada a la ventaja comparativa, que explica la especialización inicial, y a la ventaja comparativa dinámica, que sostiene que las capacidades de un país pueden construirse en el tiempo mediante aprendizaje, inversión y educación. Se relaciona con los términos de intercambio, porque una canasta exportadora concentrada expone al país a los vaivenes del precio de pocos productos, como el cobre en el caso chileno. Esa exposición conecta a su vez con la volatilidad macroeconómica y con instrumentos de estabilización como las reglas fiscales y los fondos soberanos.

También se vincula con la enfermedad holandesa y la maldición de los recursos naturales, que describen los costos de la concentración, y con la productividad total de los factores, ya que diversificar hacia sectores más complejos suele ir acompañado de mejoras en productividad. Finalmente, se cruza con el debate sobre política industrial y con el capital humano: sin trabajadores y empresas con nuevas capacidades, las industrias nuevas difícilmente prosperan.

Fuentes y lecturas

  • Hausmann, R., Hwang, J. y Rodrik, D. (2007), "What you export matters", Journal of Economic Growth, 12(1), 1–25. https://doi.org/10.1007/s10887-006-9009-4
  • Hidalgo, C. A., Klinger, B., Barabási, A.-L. y Hausmann, R. (2007), "The Product Space Conditions the Development of Nations", Science, 317(5837), 482–487.
  • Hausmann, R. y Rodrik, D. (2003), "Economic development as self-discovery", Journal of Development Economics, 72(2), 603–633.
  • Imbs, J. y Wacziarg, R. (2003), "Stages of Diversification", American Economic Review, 93(1), 63–86.
  • Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M., Economía internacional: teoría y política, Pearson (manual estándar; varias ediciones en español).

Apariciones