Teoría
Economía de dos velocidades
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Una economía de dos velocidades es una economía en que un sector, o un grupo de sectores, crece mucho más rápido que el resto. Las cifras agregadas como el PIB, el empleo o la inversión promedian ambos ritmos y esconden la diferencia. Un crecimiento del 2 % anual puede ser un sector que avanza al 8 % y otro que apenas se mueve. El promedio describe a muy pocos de los que viven dentro de esa economía.
La idea tiene raíces antiguas en la teoría del desarrollo. Lewis (1954) describió las economías en vías de desarrollo como duales: un sector "capitalista" moderno, de alta productividad, convive con un sector tradicional de subsistencia que le entrega mano de obra barata. Es la versión más estructural del concepto, pensada para países donde los dos mundos casi no se tocan.
Para economías avanzadas y abiertas sirven más otras dos tradiciones:
- El auge sectorial y la "enfermedad holandesa". Corden y Neary (1982) formalizaron qué pasa cuando un sector exportador vive un boom, que en el caso clásico es un recurso natural. El sector en auge atrae capital y trabajo, encarece los salarios y aprecia el tipo de cambio real. Con eso perjudica a los sectores transables que no participan del auge, como la manufactura tradicional. El auge de uno es, en parte, el freno del otro.
- El crecimiento desequilibrado. Baumol (1967) mostró que cuando unos sectores tienen progreso técnico rápido y otros no, los segundos ven subir sus costos relativos y absorben una parte creciente del gasto y del empleo. La heterogeneidad de productividad entre sectores es un rasgo permanente del crecimiento, no una anomalía pasajera.
La etiqueta se volvió popular en el debate público durante el boom minero australiano de la década de 2000. Mientras la minería y los estados exportadores crecían con fuerza, la manufactura y el turismo sufrían con un dólar australiano caro. Más tarde se habló de recuperaciones "en K" para describir lo mismo entre grupos de hogares o de empresas.
El problema de política económica es concreto. El banco central fija una sola tasa de interés para toda la economía. Si un sector está sobrecalentado y el otro tibio, cualquier tasa le queda mal a alguien. Si es alta, frena al rezagado sin enfriar del todo al que corre, que suele financiarse con utilidades propias o con capital de riesgo más que con crédito bancario. Si es baja, alimenta al sector en auge y puede inflar precios de activos. Por eso el diagnóstico de "dos velocidades" pesa en las discusiones sobre la tasa adecuada.
Cómo lo explicó el programa
En Buenas Tardes Mercado del 2 de octubre de 2026 ([btm-2026-10-02]), en una conversación sobre la presión presidencial por bajar las tasas antes de una elección, Ahmed Riesgo resumió el momento de Estados Unidos con una imagen: hay "está la economía atada a la inteligencia artificial que está que va a cien millas por hora". La tesis del bloque fue que la economía estadounidense avanza a dos velocidades. El sector ligado a la inteligencia artificial crece con fuerza. El resto no está en recesión, pero tampoco está fuerte.
El contexto le da sentido al concepto. Riesgo planteó que todos los presidentes quieren tasas bajas antes de una elección y que Trump solo se diferencia en que lo dice en público. La economía de dos velocidades complica ese pedido. Visto desde el sector tibio, hay espacio para bajar tasas. Visto desde el sector que "va a cien millas por hora" y desde los precios de los activos que lo acompañan, recortar puede sobrecalentar una parte de la economía que no necesita estímulo. El promedio no le dice a la Reserva Federal cuál de las dos lecturas manda.
Relación con otros conceptos
La economía de dos velocidades se cruza con varios conceptos de la biblioteca:
- Enfermedad holandesa. Es el mecanismo canónico de cómo un sector en auge frena a los demás a través del tipo de cambio real y de los precios de los factores. Para Chile la referencia obvia es el cobre: un ciclo alto del metal puede convivir con una manufactura y una agricultura exportadora presionadas por un peso fuerte.
- Ciclo político-económico. Nordhaus (1975) modeló cómo los gobiernos tienden a estimular la economía antes de las elecciones. La independencia del banco central existe para cortar ese incentivo, y el episodio comentado en el programa es un caso de libro.
- Brecha de producto y política monetaria. La brecha se estima para la economía entera. Con dos velocidades, una brecha agregada cercana a cero puede esconder exceso de demanda en un sector y holgura en otro, y la regla de tasas que se apoya en ella pierde precisión.
- Productividad y difusión tecnológica. Una tecnología nueva suele concentrar primero la inversión y las ganancias en pocas empresas. Su efecto sobre la productividad del resto tarda años en llegar, si llega. Brynjolfsson, Rock y Syverson (2021) describen esa trayectoria como una "curva J" de la productividad: al principio se invierte en activos intangibles que las estadísticas no miden bien, y el beneficio aparece después.
- Burbujas y precios de activos. Cuando el sector rápido concentra la valorización bursátil, la riqueza financiera agregada puede crecer mucho más que el ingreso del hogar típico. Eso alimenta la sensación de que "la economía va bien" en los números y no en la calle.
Fuentes y lecturas
- Lewis, W. A. (1954), "Economic Development with Unlimited Supplies of Labour", The Manchester School, 22(2).
- Baumol, W. J. (1967), "Macroeconomics of Unbalanced Growth: The Anatomy of Urban Crisis", American Economic Review, 57(3).
- Nordhaus, W. D. (1975), "The Political Business Cycle", Review of Economic Studies, 42(2).
- Corden, W. M. y Neary, J. P. (1982), "Booming Sector and De-industrialisation in a Small Open Economy", Economic Journal, 92(368).
- Brynjolfsson, E., Rock, D. y Syverson, C. (2021), "The Productivity J-Curve: How Intangibles Complement General Purpose Technologies", American Economic Journal: Macroeconomics, 13(1).