Teoría
Envejecimiento de la población
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
El envejecimiento de la población es el cambio en la estructura por edades de una sociedad: la proporción de personas mayores crece frente a la de niños, jóvenes y adultos en edad de trabajar. No es que la gente viva más y nada más; es la combinación de dos fuerzas que actúan al mismo tiempo —menos nacimientos y más años de vida— y que la demografía económica agrupa bajo el nombre de transición demográfica, el paso desde un régimen de alta mortalidad y alta fecundidad a otro de baja mortalidad y baja fecundidad (Notestein, 1945).
La medida operativa habitual no es el promedio de edad sino la razón de dependencia: cuántas personas fuera de la edad activa hay por cada cien en edad de trabajar. Mientras la fecundidad cae pero las cohortes numerosas todavía están trabajando, esa razón baja y aparece el llamado dividendo demográfico: una ventana de dos o tres décadas en que el país tiene proporcionalmente más productores que dependientes (Bloom, Canning y Sevilla, 2003). Cuando esas mismas cohortes se jubilan, la razón sube y la ventana se cierra. Chile ya la cerró: la fecundidad está bajo 1,2 hijos por mujer —muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1— y las personas de 65 años o más bordean el 14% de la población.
Para la macroeconomía esto importa por tres canales, y conviene separarlos porque se confunden seguido.
El primero es contable. El PIB per cápita se puede descomponer en producto por trabajador ocupado, tasa de ocupación y proporción de la población en edad de trabajar. Si el tercer término cae, el crecimiento del ingreso por habitante exige que los otros dos suban. Dicho sin álgebra: cuando hay menos trabajadores por persona, cada trabajador tiene que producir más solo para que el país no retroceda. Por eso el envejecimiento convierte a la productividad —y al capital humano que la sostiene— en la única variable que queda.
El segundo es el ahorro y las tasas de interés. La hipótesis del ciclo vital sostiene que las personas ahorran en la madurez para desahorrar en la vejez (Modigliani y Brumberg, 1954). Una sociedad con muchos adultos maduros ahorra mucho y presiona las tasas reales a la baja; una sociedad con muchos jubilados desahorra. Trabajos recientes atribuyen buena parte de la caída de la tasa de interés natural de las últimas décadas justamente a la composición etaria, y advierten que el signo podría invertirse cuando el grueso de esas cohortes pase a consumir sus ahorros (Goodhart y Pradhan, 2020).
El tercero es fiscal y previsional. Un sistema de reparto rinde, en promedio, lo que crece la masa salarial —crecimiento de la población más crecimiento de los salarios—, mientras que uno de capitalización rinde la tasa de interés del mercado; la comparación entre ambos depende de cuál de las dos es mayor, resultado conocido desde Aaron (1966) y anticipado por el modelo de generaciones traslapadas de Samuelson (1958). Cuando la población deja de crecer, el reparto pierde su motor aritmético. A eso se suma el gasto en salud, que se concentra fuertemente en los últimos años de vida.
Cómo lo explicó el programa
En el Buenos Días Mercado del 8 de septiembre de 2026 ([bdm-2026-09-08]), el panel discutió los resultados de la prueba PISA: Chile cayó en matemáticas y lectura, con 403 puntos en matemáticas contra 463 del promedio OCDE, y con solo 40-41% de los estudiantes de 15 años alcanzando el nivel básico frente a 65% del promedio.
Lo interesante es cómo llegó el envejecimiento a esa conversación. El programa no lo trató como un tema aparte, sino como parte de la misma familia: problemas de fondo, ligados directamente a las posibilidades de desarrollo y crecimiento futuro, que no aparecen en la agenda porque no son coyunturales. En esa lista pusieron los resultados educacionales, el envejecimiento de la población y los problemas estructurales del mercado del trabajo. Juan José Lavín lo resumió sin diplomacia: "no veo a nadie absolutamente nadie preocupado por esta cuestión".
El encadenamiento es exacto y vale la pena hacerlo explícito, porque es la razón por la que las dos cosas se discutieron juntas. Si en veinte años va a haber menos trabajadores por jubilado, la única salida aritmética es que cada trabajador produzca más. Y la capacidad productiva de los trabajadores de 2045 se está formando hoy, en la sala de clases de los estudiantes de 15 años que rindieron PISA. Un país que envejece y que además forma mal a sus jóvenes no enfrenta dos problemas: enfrenta el mismo problema por dos flancos.
Relación con otros conceptos
El envejecimiento opera sobre el crecimiento económico por la vía de la fuerza de trabajo y de la productividad total de factores: al agotarse el aporte del factor trabajo, el crecimiento pasa a depender casi por completo de cuánto rinde cada hora trabajada. Ahí conecta con el capital humano, que es el puente entre los resultados educacionales y la capacidad productiva futura, y con la tasa de participación laboral, sobre todo femenina y de mayores de 60, que puede compensar parcialmente la caída de la población activa.
Por el lado financiero se vincula con el ahorro nacional, con la tasa de interés natural —el nivel de tasa neutral que persigue la política monetaria— y con el diseño del sistema de pensiones, donde la aritmética demográfica determina qué puede prometer un esquema de reparto. En el frente público toca la sostenibilidad fiscal, porque el gasto en salud y pensiones crece con la estructura etaria aunque nadie apruebe una ley nueva, y la migración, que es el único instrumento capaz de modificar la composición etaria en plazos cortos.
Fuentes y lecturas
- Bloom, D., Canning, D. y Sevilla, J. (2003), The Demographic Dividend: A New Perspective on the Economic Consequences of Population Change, RAND Corporation.
- Modigliani, F. y Brumberg, R. (1954), "Utility Analysis and the Consumption Function", en Post-Keynesian Economics, Rutgers University Press.
- Aaron, H. (1966), "The Social Insurance Paradox", Canadian Journal of Economics and Political Science, vol. 32.
- Goodhart, C. y Pradhan, M. (2020), The Great Demographic Reversal: Ageing Societies, Waning Inequality, and an Inflation Revival, Palgrave Macmillan.
- Hanushek, E. y Woessmann, L. (2015), The Knowledge Capital of Nations: Education and the Economics of Growth, MIT Press.