Teoría
Herencia del ciclo económico entre gobiernos
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La herencia del ciclo económico es la idea de que las condiciones macroeconómicas con que parte un gobierno (crecimiento, inflación, desempleo, déficit fiscal, deuda) dependen en gran medida de decisiones y shocks anteriores a su llegada. Por lo tanto, los resultados de sus primeros trimestres reflejan menos su gestión que el punto del ciclo en que recibió la economía.
El concepto se apoya en tres mecanismos:
Rezagos de la política económica. Las medidas monetarias y fiscales no actúan de inmediato. Milton Friedman planteó que la política monetaria opera con rezagos "largos y variables" (Friedman, 1961). Una alza de tasas, una reforma tributaria o un recorte de gasto puede tardar varios trimestres, a veces más de un año, en notarse en la actividad y el empleo. Lo que un gobierno hace en sus primeros meses se verá sobre todo en los datos posteriores, y lo que ve en esos meses es en buena parte efecto de decisiones previas.
Inercia estadística o "arrastre". Las tasas de crecimiento anual comparan un período con el mismo del año anterior. Si la economía venía cayendo o subiendo, ese impulso se traspasa mecánicamente a las cifras del año siguiente aunque nada cambie. En Chile se habla de "arrastre" o "efecto base" para describir esta porción del crecimiento que ya viene determinada.
Shocks fuera del control del gobierno. En una economía pequeña y abierta como la chilena pesan mucho el precio del cobre, las tasas de interés internacionales, el ciclo de China o eventos como una pandemia. Estos shocks pueden coincidir con un gobierno sin que este los haya provocado.
La literatura de ciclos político-económicos estudia la relación entre calendario político y macroeconomía. Nordhaus (1975) modeló gobiernos que estimulan la economía antes de las elecciones y dejan los costos, como la inflación, para después. Hibbs (1977) mostró que partidos de distinta orientación priorizan objetivos distintos, como desempleo o inflación. Alesina, Roubini y Cohen (1997) sistematizaron la evidencia empírica en democracias desarrolladas. Por el lado del votante, la teoría del voto retrospectivo (Fiorina, 1981) describe cómo los electores juzgan al gobierno por los resultados recientes. Achen y Bartels (2016) documentan que esos juicios suelen premiar o castigar a gobernantes por hechos que no controlan.
El concepto es útil, pero se presta a abusos en ambas direcciones. Un gobierno puede atribuir todo mal resultado a la herencia y todo buen resultado a su gestión. Por eso, evaluar a un gobierno requiere métricas comparables: los mismos indicadores, la misma fuente, ventanas de tiempo equivalentes y algún control por el contexto externo.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 19 de octubre de 2026 [bdm-2026-10-19], bajo el tema "Ranking de peores trimestres por gobierno con metodología homogénea", el programa aplicó este concepto al debate sobre el desempeño del gobierno actual.
Con datos de PIB sectorial del Banco Central, el programa armó un ranking de los diez peores trimestres desde 2006 en cuatro sectores: minería, construcción, comercio e industria. Según su análisis, la mayoría de esos trimestres corresponde a los gobiernos de Bachelet y Boric, y casi ninguno al de Kast. A partir de eso, el programa sostuvo dos cosas. Primero, que es injusto comparar gobiernos completos con los seis meses de una administración que, en su lectura, heredó una economía en decadencia. Segundo, que es poco honesto que los economistas que hoy cuestionan al ministro Quiroz hayan guardado silencio ante cifras peores durante la gestión de Marcel.
El principio metodológico lo resumió Willy Díaz:
"los números tienen que ser mínimamente comparables"
Desde la teoría, ese principio es correcto y vale para cualquier lado del debate. Al aplicarlo conviene considerar tres advertencias:
- Tamaño de muestra. Un gobierno con dos trimestres tiene, por pura aritmética, menos oportunidades de aparecer en un "top 10" que uno con dieciséis.
- Atribución de shocks. Hay que distinguir qué trimestres malos responden a shocks externos o sanitarios y cuáles a la política interna.
- Rezagos y arrastre. Si los primeros trimestres de un gobierno reflejan la herencia del anterior, lo mismo ocurrió con los primeros trimestres de los gobiernos previos.
Relación con otros conceptos
La herencia del ciclo se entiende mejor junto a la brecha de producto, que es la diferencia entre el PIB efectivo y el PIB potencial. Un gobierno que asume con una brecha negativa amplia tiene más espacio para crecer rápido por simple recuperación. Uno que asume con la economía sobrecalentada probablemente enfrentará un ajuste.
También se vincula con los rezagos de la política monetaria y fiscal, con el efecto base en las tasas de variación anual y con los estabilizadores automáticos, que mueven el balance fiscal según el ciclo sin decisiones nuevas del gobierno. Por eso existe el balance estructural, que Chile usa como regla fiscal: busca separar el componente cíclico del déficit del que refleja decisiones discrecionales.
Por último, se relaciona con la inconsistencia temporal de Kydland y Prescott (1977). Las autoridades tienen incentivos a tomar decisiones con beneficios inmediatos y costos diferidos, y esos costos los paga muchas veces el gobierno siguiente. Ese es justamente el argumento detrás de la autonomía de los bancos centrales y de las reglas fiscales.
Fuentes y lecturas
- Nordhaus, W. (1975), "The Political Business Cycle", Review of Economic Studies, 42(2), 169–190. https://doi.org/10.2307/2296528
- Friedman, M. (1961), "The Lag in Effect of Monetary Policy", Journal of Political Economy, 69(5), 447–466.
- Alesina, A., Roubini, N. y Cohen, G. (1997), Political Cycles and the Macroeconomy, MIT Press.
- Achen, C. y Bartels, L. (2016), Democracy for Realists: Why Elections Do Not Produce Responsive Government, Princeton University Press.
- Blanchard, O. (2017), Macroeconomics, 7ª ed., Pearson. Hay traducción al español como Macroeconomía, en especial los capítulos sobre ciclo, expectativas y política fiscal.