Teoría
Interacción entre política fiscal y política monetaria
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Qué es
La política fiscal (cuánto gasta el Estado, cuánto recauda y cuánto se endeuda) y la política monetaria (la tasa de interés que fija el banco central y la cantidad de dinero) suelen explicarse por separado. En la práctica actúan sobre la misma economía, la misma demanda agregada y el mismo mercado de crédito. Por eso lo que hace una condiciona lo que puede hacer la otra. La interacción entre política fiscal y monetaria estudia esa dependencia: cuándo se refuerzan, cuándo se contrarrestan y qué pasa si una de las dos queda subordinada a la otra.
Hay tres canales principales:
Demanda agregada. Un fisco expansivo, que gasta más o recauda menos, empuja la demanda y con ella la inflación. Un banco central con meta de inflación reacciona subiendo la tasa o manteniéndola alta más tiempo. Con un fisco contractivo ocurre lo contrario y el banco central gana espacio para bajarla. Es la lógica del modelo IS-LM y de su versión para economías abiertas, el modelo Mundell-Fleming (Mundell, 1963). Ahí la combinación de ambas políticas determina tanto la tasa como el tipo de cambio.
Mercado de crédito y desplazamiento. Cuando el Estado se endeuda más, compite con empresas y hogares por el ahorro disponible y presiona al alza las tasas de largo plazo. Este efecto se conoce como crowding out o desplazamiento de la inversión privada. Un fisco que se financia menos libera ahorro para el sector privado.
Sostenibilidad de la deuda y expectativas. Es el canal más profundo. Sargent y Wallace (1981) mostraron en Some Unpleasant Monetarist Arithmetic que, si el fisco sigue una trayectoria de déficits que el público no puede financiar indefinidamente, el banco central termina obligado a monetizar esos déficits tarde o temprano. Si el mercado lo anticipa, la inflación puede subir hoy, por mucho que la autoridad monetaria quiera ser dura. Leeper (1991) formalizó la idea con la distinción entre políticas "activas" y "pasivas". Para que la inflación quede anclada, una de las dos autoridades tiene que ajustarse a la otra. Lo habitual es que el fisco sea pasivo, es decir, que ajuste impuestos o gasto para estabilizar la deuda, y que el banco central sea activo y persiga la meta de inflación. Si ambos son activos, el resultado es inestable. Esta línea derivó en la llamada teoría fiscal del nivel de precios, que Woodford (2001) desarrolló en detalle.
La conclusión práctica es que la independencia del banco central es necesaria pero no suficiente. Para que una política monetaria sea creíble se necesita una política fiscal también creíble, que respete una restricción presupuestaria intertemporal. En Chile esa idea está institucionalizada en la regla de balance estructural, vigente desde 2001, y en el Consejo Fiscal Autónomo, creado en 2019. Ambas le dan al mercado una referencia de que la deuda pública no quedará en manos del Banco Central.
Cómo lo explicó el programa
En el Buenas Tardes Mercado del 7 de octubre de 2026 [btm-2026-10-07], a propósito del Presupuesto 2027 y la responsabilidad fiscal, Manuel Bengolea planteó la conexión de manera directa:
"Un fisco responsable que gasta menos y que cumple con su gasto estructural de largo plazo, le permite al Banco Central, solo por ese hecho"
La idea de fondo es que un presupuesto ajustado a la realidad fiscal y una disciplina creíble le dan espacio al Banco Central para bajar la tasa. Corresponde al canal de demanda agregada y de expectativas descrito arriba: menos presión de gasto público implica menos presión inflacionaria y menor riesgo de que la deuda termine presionando a la autoridad monetaria.
El panel agregó un elemento de contexto global. Los gobiernos compiten con las empresas por el crédito disponible, en un momento en que esas empresas necesitan endeudarse para invertir en inteligencia artificial. Es el canal de desplazamiento aplicado a la coyuntura: cada peso que el fisco no pide prestado queda disponible para la inversión privada y alivia las tasas de largo plazo.
La conversación cerró con la analogía del hogar: el fisco debería comportarse como una familia que no gasta más de lo que recibe. Se agregó un matiz de economía política que vale la pena rescatar: en el caso del Estado, quien decide el gasto no es el dueño de la billetera. Por eso las reglas fiscales y los organismos autónomos existen: atan las manos de quien gasta con plata ajena.
Relación con otros conceptos
Este concepto se apoya directamente en la independencia del banco central y en las metas de inflación, porque la tasa de política monetaria es la herramienta que responde al impulso fiscal. Se conecta con la regla de balance estructural y con el gasto estructural, que en Chile son la forma institucional de lograr un fisco "pasivo" en el sentido de Leeper. El efecto desplazamiento (crowding out) explica el canal del crédito. La sostenibilidad de la deuda pública y la restricción presupuestaria intertemporal del gobierno son la base de la aritmética de Sargent y Wallace. Para los riesgos extremos se relaciona con el dominio fiscal, que es la situación en que la autoridad monetaria pierde el control de la inflación porque tiene que acomodar al fisco, y con el señoreaje como fuente de financiamiento del déficit. En economía abierta se cruza con el tipo de cambio a través del modelo Mundell-Fleming. Por último, la credibilidad de ambas políticas se juega en las expectativas de inflación y en las tasas de largo plazo.
Fuentes y lecturas
- Sargent, T. y Wallace, N. (1981), "Some Unpleasant Monetarist Arithmetic", Federal Reserve Bank of Minneapolis Quarterly Review, 5(3).
- Leeper, E. (1991), "Equilibria under 'Active' and 'Passive' Monetary and Fiscal Policies", Journal of Monetary Economics, 27(1).
- Woodford, M. (2001), "Fiscal Requirements for Price Stability", Journal of Money, Credit and Banking, 33(3).
- Mundell, R. (1963), "Capital Mobility and Stabilization Policy under Fixed and Flexible Exchange Rates", Canadian Journal of Economics and Political Science, 29(4).
- Blanchard, O., Macroeconomía, Pearson (capítulos sobre la combinación de políticas y la restricción presupuestaria del gobierno).