Teoría
Interdependencia económica como freno a la ruptura entre potencias
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Qué es
La interdependencia económica como freno a la ruptura entre potencias es la idea de que dos países muy entrelazados por el comercio, la inversión y el financiamiento tienen un fuerte incentivo para no romper relaciones, aunque sean rivales estratégicos. La razón es de costos: cortar esos lazos destruye ganancias del comercio, deja cadenas de suministro sin reemplazo inmediato, desvaloriza activos invertidos en el otro país y obliga a reorganizar de golpe la producción y el financiamiento. Mientras más denso sea el vínculo, más caro es el "divorcio".
La intuición es antigua. Montesquieu (1748), en Del espíritu de las leyes, sostuvo que el comercio suaviza las costumbres y lleva a la paz entre naciones que dependen una de otra. Norman Angell (1910), en The Great Illusion, llevó el argumento al extremo: en una economía integrada la guerra entre potencias no le conviene ni siquiera al ganador. La Primera Guerra Mundial estalló cuatro años después, y eso dejó una advertencia que sigue vigente: que una ruptura sea costosa no garantiza que no ocurra.
La versión académica moderna distingue matices. Keohane y Nye (1977) introdujeron la noción de interdependencia compleja y separaron dos conceptos. La sensibilidad es cuánto te afecta lo que hace el otro. La vulnerabilidad es cuánto te cuesta adaptarte si el vínculo se corta. El poder de negociación lo da la asimetría: quien depende menos tiene más margen para presionar. Hirschman (1945) ya había mostrado que el comercio puede usarse como herramienta de poder justamente por esa asimetría.
En lo empírico, la corriente liberal encontró que los pares de países con más comercio bilateral tienen menos conflictos armados (Polachek, 1980; Oneal y Russett, 1997). Los resultados no son unánimes: Barbieri (1996) halló que los vínculos muy asimétricos pueden aumentar la conflictividad. Copeland (1996) propuso una síntesis útil, la teoría de las expectativas comerciales. Lo que frena el conflicto no es el comercio de hoy, sino lo que cada país espera del comercio futuro. Si una potencia cree que el otro le va a cortar el acceso a mercados o insumos, la interdependencia deja de tranquilizarla y pasa a ser una fuente de inseguridad, y entonces le conviene separarse antes.
Una línea más reciente, la interdependencia convertida en arma (Farrell y Newman, 2019), muestra que las redes económicas globales (sistemas de pago, semiconductores, logística) tienen nodos centrales. El país que controla esos nodos puede usarlos para vigilar o excluir a otros. Esto explica por qué hoy las potencias buscan reducir su dependencia en sectores estratégicos (de-risking) sin desmantelar todo el comercio. El resultado es una desvinculación parcial y selectiva, no un divorcio completo.
Hay además un componente macroeconómico. La interdependencia no es solo comercio de bienes: también son flujos de ahorro. Por la identidad de cuenta corriente, un país que ahorra más de lo que invierte exporta ese excedente, y otro tiene que absorberlo con déficit. Cuando las dos economías más grandes del mundo calzan como piezas complementarias, una con exceso de ahorro y otra con exceso de consumo, separarlas exige que ambas cambien su estructura interna, no solo sus aranceles.
Cómo lo explicó el programa
En Buenas Tardes Mercado del 2 de octubre de 2026 (btm-2026-10-02), en el tema "El desequilibrio de ahorro y consumo entre China y EE.UU.", Ahmed Riesgo planteó el dilema actual. China y Estados Unidos quieren separarse por razones estratégicas, pero el divorcio económico sería demasiado costoso para ambos. Riesgo ubicó el nudo en un desequilibrio de fondo: "los chinos no consumen lo suficiente ahorran demasiado y eeuu es totalmente lo opuesto".
Su lectura conecta las dos caras del concepto. La interdependencia frena la ruptura porque los dos modelos se necesitan: el exceso de ahorro chino financia y abastece el exceso de consumo estadounidense. Por eso la salida ordenada no depende de un decreto comercial, sino de que China reequilibre su economía hacia el consumo interno. Según Riesgo, eso exigiría estímulos directos al consumo, y él no cree que Beijing vaya a darlos. Si el desequilibrio sigue, la presión estratégica por separarse choca con una estructura económica que las mantiene unidas. Es el tipo de tensión que, en términos de Copeland, puede volverse inestable si las expectativas sobre el comercio futuro empeoran.
Relación con otros conceptos
El concepto se apoya en la teoría de la ventaja comparativa y de las ganancias del comercio: el costo de romper es, justamente, renunciar a esas ganancias. Desde la macroeconomía abierta se conecta con los desequilibrios globales de cuenta corriente y con la hipótesis del exceso de ahorro mundial (global saving glut), que Bernanke (2005) usó para explicar el déficit externo de Estados Unidos. También se relaciona con la represión financiera y el sesgo hacia la inversión del modelo chino, que deprimen la participación del consumo de los hogares en el PIB, como argumentan Pettis y Klein (2020).
En el terreno de la política comercial dialoga con la guerra arancelaria, la fragmentación geoeconómica y la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring, friend-shoring). En la economía política, con la asimetría de poder en las relaciones comerciales y con la diplomacia económica basada en sanciones y controles de exportación. Para economías pequeñas y abiertas como Chile, el tema importa directamente: una ruptura entre sus dos principales socios comerciales afectaría la demanda de cobre y los términos de intercambio.
Fuentes y lecturas
- Keohane, R. y Nye, J. (1977), Power and Interdependence: World Politics in Transition, Little, Brown.
- Oneal, J. y Russett, B. (1997), "The Classical Liberals Were Right: Democracy, Interdependence, and Conflict, 1950–1985", International Studies Quarterly, 41(2).
- Copeland, D. (1996), "Economic Interdependence and War: A Theory of Trade Expectations", International Security, 20(4).
- Farrell, H. y Newman, A. (2019), "Weaponized Interdependence: How Global Economic Networks Shape State Coercion", International Security, 44(1).
- Pettis, M. y Klein, M. (2020), Trade Wars Are Class Wars: How Rising Inequality Distorts the Global Economy and Threatens International Peace, Yale University Press.