Teoría
Madurez de un sistema de capitalización individual
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Un sistema de pensiones de capitalización individual funciona como una cuenta de ahorro forzoso. Cada trabajador aporta un porcentaje de su sueldo a una cuenta a su nombre, ese dinero se invierte y, al jubilar, el saldo acumulado se transforma en una pensión mediante retiro programado o renta vitalicia. La lógica descansa en la hipótesis del ciclo de vida: las personas ahorran durante su etapa activa para financiar el consumo cuando dejan de trabajar (Modigliani y Brumberg, 1954).
La madurez de un sistema así es el momento en que las personas que se jubilan han cotizado en él durante toda su vida laboral. Antes de ese punto, el sistema está en transición. Los jubilados de esa etapa tienen carreras "partidas": una parte de su vida activa la cotizaron en el régimen anterior, normalmente de reparto, y otra parte en el nuevo.
Esto importa porque la pensión en capitalización depende casi mecánicamente de cuánto tiempo se ahorró. De forma simplificada:
Saldo al jubilar ≈ Σ (tasa de cotización × sueldo × meses efectivamente cotizados) × rentabilidad acumulada
Pensión ≈ Saldo / factor que refleja la expectativa de vida y la tasa de interés (en Chile, el capital necesario unitario)
Las variables clave son cuatro:
- Años en el sistema. Es la dimensión de la madurez propiamente tal.
- Densidad de cotización. Es la proporción de meses en que efectivamente se cotizó. Los meses sin aporte por informalidad, cesantía o trabajo no remunerado se conocen como lagunas previsionales.
- Rentabilidad. Por el interés compuesto, los aportes hechos en los primeros años de la vida laboral son los que más rinden.
- Edad de jubilación y expectativa de vida. Jubilar antes significa menos aportes, menos años de rentabilidad y más años de pensión que financiar.
Un sistema inmaduro produce pensiones bajas casi por construcción. Le faltan los años iniciales de aporte, que son justamente los que más se capitalizan. En un sistema de reparto, en cambio, las pensiones se pagan con las cotizaciones de los trabajadores activos. Su "rentabilidad" implícita depende del crecimiento de la masa salarial y no de los mercados financieros (Samuelson, 1958; Aaron, 1966). Por eso un sistema de reparto puede pagar pensiones completas desde el primer día, y uno de capitalización no.
En Chile el sistema de AFP comenzó a operar en 1981 tras el DL 3.500. Los afiliados que se trasladaron desde las antiguas cajas recibieron un bono de reconocimiento por lo cotizado allí. Durante décadas, buena parte de los jubilados del sistema fueron personas con carreras mixtas.
La madurez es una condición necesaria pero no suficiente. Un sistema maduro puede seguir entregando pensiones bajas si la tasa de cotización es baja, si las lagunas son frecuentes o si la gente vive muchos más años que lo previsto. Barr y Diamond (2008) insisten en que ningún diseño de pensiones escapa a estas restricciones de fondo. Al final, lo que se consume en la vejez sale de la producción de la economía en ese momento.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 16 de octubre de 2026 (bdm-2026-10-16), dedicado a por qué las pensiones actuales son bajas, el programa defendió una tesis clara: las pensiones bajas no son culpa del diseño de capitalización, sino reflejo de su inmadurez.
El argumento se apoyó en tres elementos:
- Inmadurez. Según se planteó en el programa, el primer jubilado con una vida laboral completa en el sistema de AFP recién se habría jubilado en 2025. Es decir, recién ahora empiezan a salir cohortes que cotizaron toda su carrera en el sistema.
- Lagunas previsionales. Los períodos sin cotizar reducen el saldo final, aunque el sistema esté maduro.
- Jubilaciones anticipadas de la transición. Retirarse antes acorta el período de ahorro y alarga el período de pago.
Se agregó una crítica: la Asociación de AFP no ha sabido explicar esto a la ciudadanía. Willy Díaz lo resumió así: "el sistema no es malo. Las decisiones que tomamos los cotizantes son malas". La frase desplaza el foco desde la arquitectura del sistema hacia la conducta de los afiliados: cuánto, cuándo y por cuánto tiempo cotizan.
Conviene leer esta postura junto al debate técnico más amplio. La Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones (2015) también discutió el peso de las bajas densidades de cotización y de la tasa de cotización de 10%, que es reducida en comparación internacional. Además, analizó cuánto pueden mejorar las pensiones con la sola maduración del sistema.
Relación con otros conceptos
La madurez se entiende mejor en contraste con el sistema de reparto. Su sostenibilidad depende de la razón de dependencia, es decir, cuántos activos hay por cada pasivo, y por lo tanto de la transición demográfica.
La tasa de reemplazo, que es la pensión como porcentaje del último sueldo o del sueldo promedio, es el indicador habitual para evaluar si un sistema maduro cumple su objetivo.
El interés compuesto explica por qué los primeros años de cotización pesan tanto. La informalidad laboral es la principal causa de las lagunas.
El costo de transición también es relevante. Cuando un país pasa de reparto a capitalización, el Estado debe seguir pagando las pensiones antiguas mientras las cotizaciones nuevas se van a cuentas individuales. Ese costo fiscal se extiende justamente durante el período de inmadurez.
Por último, el esquema de pilares (Banco Mundial, 1994) explica por qué muchos sistemas combinan capitalización con un componente solidario financiado con impuestos. Ese componente permite cubrir a quienes, incluso en un sistema maduro, no logran ahorrar lo suficiente.
Fuentes y lecturas
- Modigliani, F. y Brumberg, R. (1954), "Utility Analysis and the Consumption Function: An Interpretation of Cross-Section Data", en K. Kurihara (ed.), Post-Keynesian Economics, Rutgers University Press.
- Banco Mundial (1994), Averting the Old Age Crisis: Policies to Protect the Old and Promote Growth, Oxford University Press.
- Barr, N. y Diamond, P. (2008), Reforming Pensions: Principles and Policy Choices, Oxford University Press.
- Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones (2015), Informe Final, Santiago de Chile.
- Arenas de Mesa, A. (2019), Los sistemas de pensiones en la encrucijada: desafíos para la sostenibilidad en América Latina, CEPAL.