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Teoría

Propagación de un arancel a terceros mercados

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Un arancel es un impuesto que un país cobra sobre lo que importa. La intuición inmediata dice que el daño se agota en el flujo gravado: el exportador vende menos al país que puso el arancel y ahí termina el asunto. Esa intuición es correcta cuando el exportador es pequeño —cuando su oferta no alcanza a mover ningún precio— y falla cuando es grande. La propagación de un arancel a terceros mercados es el fenómeno por el cual el impuesto que cobra un país termina moviendo el precio en países que jamás lo cobraron.

Operan dos canales distintos, y conviene no confundirlos.

El primero es la incidencia: quién paga realmente el arancel. Si la oferta de exportación del proveedor tiene pendiente positiva —es decir, si para vender más necesita un precio mayor—, parte del impuesto no la absorbe el consumidor del país importador sino el exportador, vía un precio neto más bajo. Ese es el resultado clásico del "país grande" que sostiene toda la literatura del arancel óptimo, desde el planteamiento de Bickerdike (1907) hasta la formalización de Johnson (1953), y que Metzler (1949) llevó a su caso extremo al mostrar que el arancel puede incluso deprimir el precio interno del bien protegido. Cuánto de la carga cae sobre el exportador depende de la elasticidad de la demanda residual que enfrenta, y esa elasticidad cae —la demanda se vuelve más rígida— justamente cuando su participación de mercado es alta. Ser el proveedor dominante no protege: expone.

El segundo canal es el desvío de volumen (trade deflection). El producto que ya no entra al mercado gravado no desaparece: se cosecha igual, se embarca igual y busca otro comprador. Al descargarse sobre terceros destinos, ese volumen desplaza la curva de oferta local hacia la derecha y hunde el precio ahí. Bown y Crowley (2007) midieron exactamente esto para las medidas antidumping estadounidenses sobre exportaciones japonesas y le pusieron nombre a los dos efectos sobre terceros países: el desvío, cuando el flujo se redirige, y la depresión, cuando además el precio y el volumen caen. La magnitud del golpe depende de una razón simple: el volumen desviado dividido por el tamaño del mercado que lo recibe. Un proveedor con 5% del mercado gravado desvía una cantidad que los demás destinos absorben sin inmutarse; uno con 43% desvía una masa capaz de reordenarles el precio.

Que el shock viaje entre mercados exige, además, que esos mercados estén integrados por arbitraje: que un producto suficientemente homogéneo, con costos de transporte y calidades comparables, tienda a una ley de un solo precio ajustada. Cuando los orígenes son sustitutos imperfectos —el supuesto de Armington (1969), estándar en los modelos de comercio aplicados—, la transmisión es parcial: el arancel se traspasa menos al precio internacional, pero a cambio el exportador enfrenta una demanda residual más rígida y absorbe una fracción mayor del impuesto en su propio margen. No hay escapatoria por ese lado; solo cambia por dónde duele.

Hay un tercer efecto, de signo contrario y sobre otros actores: los competidores no gravados ganan participación en el mercado encarecido. Es el desvío de comercio en el sentido de Viner (1950), y explica por qué un arancel bilateral redibuja simultáneamente todos los flujos bilaterales del sistema. Anderson y van Wincoop (2003) formalizaron esa idea bajo el nombre de resistencia multilateral: el comercio entre dos países no depende de la barrera entre ellos en términos absolutos, sino de esa barrera relativa a las que ambos enfrentan con el resto del mundo. Poner un arancel a un origen es, mecánicamente, subsidiar a los demás.

De la suma de los canales sale la conclusión menos evidente: el proveedor dominante paga dos veces. Una en el flujo gravado, donde vende menos y a peor precio neto. Otra en los flujos que nunca fueron gravados, donde su propio volumen desviado le deteriora el precio al que le vendía tranquilo a otros clientes.

Cómo lo explicó el programa

En el Buenas Tardes Mercado del 4 de septiembre de 2026 (btm-2026-09-04), el panel discutió la posición competitiva de Chile frente a un arancel estadounidense al salmón y llegó justo a la asimetría anterior. Patricio Melero fijó el dato de partida: "Chile es por lejos el principal proveedor de salmón a los Estados Unidos" —43% del origen del salmón importado en 2025, contra 17% de Noruega y 15% de Canadá—.

El punto del programa fue que esa posición dominante, que en cualquier otro contexto se leería como fortaleza, es precisamente lo que amplifica el daño. El arancel no solo castiga las ventas a Estados Unidos: al obligar a redirigir un volumen que representa casi la mitad del abastecimiento de ese mercado, presiona a la baja el precio internacional en destinos como Brasil, donde no hay arancel alguno y donde Chile igual vende. La conversación separó bien las dos pérdidas —la del mercado gravado y la del precio en los demás— en vez de tratar el arancel como un problema circunscrito a una aduana.

Relación con otros conceptos

La propagación es una aplicación directa del efecto sobre los términos de intercambio de un país grande, y por eso comparte raíz con el arancel óptimo: el mismo poder de mercado que permite extraer renta vía impuesto es el que expone al exportador dominante cuando el impuesto se lo ponen a él. La medición del reparto de la carga es el problema del traspaso de precios (pass-through), gobernado por las elasticidades de oferta y demanda. Del lado de los competidores, lo que ocurre es desvío de comercio y, más ampliamente, un cambio de ventaja comparativa revelada por vía regulatoria y no productiva. La transmisión entre plazas supone algún grado de integración de mercados y de ley de un solo precio. Y la respuesta de política de un país expuesto suele plantearse como diversificación de mercados de exportación, que reduce la concentración pero no elimina el canal de precios, porque el precio internacional es único aunque los clientes sean muchos.

Fuentes y lecturas

  • Johnson, H. G. (1953), "Optimum Tariffs and Retaliation", Review of Economic Studies 21(2).
  • Metzler, L. A. (1949), "Tariffs, the Terms of Trade, and the Distribution of National Income", Journal of Political Economy 57(1).
  • Armington, P. S. (1969), "A Theory of Demand for Products Distinguished by Place of Production", IMF Staff Papers 16(1).
  • Bown, C. P. y Crowley, M. A. (2007), "Trade Deflection and Trade Depression", Journal of International Economics 72(1).
  • Anderson, J. E. y van Wincoop, E. (2003), "Gravity with Gravitas: A Solution to the Border Puzzle", American Economic Review 93(1).
  • Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M., Economía internacional: teoría y política, Pearson (capítulos de política comercial; el análisis del país grande).

Apariciones