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Teoría

Riesgo geopolítico en la localización de la inversión

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Una empresa que decide dónde construir una planta, una mina o un centro de datos compara rentabilidades esperadas. Pero no compara solo costos de mano de obra, energía o impuestos: también pondera la probabilidad de que algo ajeno al negocio le arruine el proyecto. Puede ser una guerra, un conflicto entre Estados, sanciones, una expropiación, la ruptura de una ruta comercial o un cambio abrupto de régimen político. Eso es el riesgo geopolítico aplicado a la localización de la inversión: el componente de la decisión de dónde invertir que depende de la estabilidad política y de seguridad del territorio de destino y de su posición entre las potencias.

La literatura de negocios internacionales lo trató primero como riesgo político. Kobrin (1979) ordenó el campo y distinguió entre la inestabilidad política general y el riesgo concreto que esa inestabilidad le traspasa a una empresa. En la teoría de la empresa multinacional, el paradigma ecléctico de Dunning (las ventajas de propiedad, localización e internalización, u OLI) pone las condiciones institucionales y políticas del país anfitrión dentro de las ventajas de localización. Un país barato pero inestable puede perder contra uno más caro pero predecible.

El argumento económico de fondo viene de la teoría de la inversión bajo incertidumbre. Cuando una inversión es irreversible, porque el capital queda hundido en el lugar (un data center no se traslada), la incertidumbre tiene un valor de opción. Esperar o irse a otro sitio vale algo, y el umbral de rentabilidad para invertir sube. Bernanke (1983) formalizó la idea y Dixit y Pindyck (1994) la convirtieron en el marco estándar. La consecuencia práctica es que un riesgo geopolítico alto no solo baja el retorno esperado. Además exige una prima para comprometer capital, y muchas veces lleva a no invertir aunque el proyecto sea rentable "en promedio".

Durante mucho tiempo fue difícil medirlo. Caldara e Iacoviello (2022) construyeron un índice de riesgo geopolítico a partir de la frecuencia de noticias sobre guerras, amenazas y tensiones en la prensa internacional. Mostraron que sus alzas anticipan caídas de la inversión. Desde entonces el concepto dejó de ser solo cualitativo.

Hay dos matices que conviene tener presentes:

  • El riesgo es relativo. El inversionista no busca un país sin riesgo, que no existe. Busca el que tiene menos riesgo por unidad de retorno entre sus alternativas. Por eso un shock geopolítico en una región puede beneficiar a otra que se vuelve comparativamente más segura.
  • El riesgo se ha vuelto de bloque. Con la rivalidad entre Estados Unidos y China, las empresas ya no evalúan solo si un país es estable. También miran de qué lado está. El FMI documentó en 2023 que los flujos de inversión extranjera directa empezaron a reordenarse según la cercanía geopolítica entre países, el fenómeno que en el debate público se llama friend-shoring.

Cómo lo explicó el programa

En Buenas Tardes Mercado del 2 de octubre de 2026 ([btm-2026-10-02]), Ahmed Riesgo planteó a América Latina como destino de inversión por su baja conflictividad. Su ejemplo fue concreto: "Le tiene mucho más sentido abrir un data center en Chile que en Arabia Saudita, ¿verdad?". Según su argumento, América Latina es la región con menos conflicto militar, los inversionistas buscan estabilidad y eso fue justamente lo que perdió Venezuela.

El ejemplo calza con la teoría por dos vías. Un centro de datos es el caso típico de inversión irreversible: capital hundido, horizonte largo y activos que no se mueven. Por eso es muy sensible a la incertidumbre de largo plazo del lugar donde se instala. Y la comparación entre Chile y Arabia Saudita ilustra el carácter relativo del riesgo. No se trata de que Chile sea perfecto, sino de que, frente a una región expuesta a conflictos armados, su prima geopolítica es menor.

La mención de Venezuela muestra el otro lado. La estabilidad es un activo que se puede perder, y cuando se pierde la inversión se va y no vuelve con facilidad, porque el inversionista exige una prima mucho mayor para regresar.

Para leerlo bien, conviene agregar algo: el riesgo geopolítico es uno de los factores de localización, no el único. En un data center también pesan el costo y la disponibilidad de energía, el agua para refrigeración, la conectividad, la latencia hacia los usuarios y la regulación de datos. La baja conflictividad es una ventaja real de la región, pero se combina con estos otros factores en la decisión.

Relación con otros conceptos

El concepto se apoya en la teoría de opciones reales: la irreversibilidad y la incertidumbre explican por qué el riesgo no solo descuenta el retorno, sino que posterga o desvía la inversión. Se conecta con la prima por riesgo país, que es la forma en que los mercados financieros le ponen precio a parte de ese riesgo en los spreads soberanos y el costo de capital.

También se relaciona con la paradoja de Lucas (Lucas, 1990): el capital no fluye de países ricos a países pobres tanto como predice la productividad marginal. Uno de los factores explicativos que se han propuesto es la calidad institucional del país de destino. Se vincula además con la fragmentación geoeconómica y la reorganización de las cadenas globales de valor: cuando la seguridad pesa más que la eficiencia, la producción se relocaliza en países "amigos" o cercanos (nearshoring y friend-shoring). Por último, conversa con la calidad institucional y la seguridad jurídica, porque el riesgo de expropiación o de cambio arbitrario de reglas es, en la práctica, una forma doméstica del mismo problema.

Fuentes y lecturas

  • Kobrin, S. J. (1979), "Political Risk: A Review and Reconsideration", Journal of International Business Studies, 10(1).
  • Bernanke, B. S. (1983), "Irreversibility, Uncertainty, and Cyclical Investment", Quarterly Journal of Economics, 98(1).
  • Dixit, A. K. y Pindyck, R. S. (1994), Investment under Uncertainty, Princeton University Press.
  • Caldara, D. e Iacoviello, M. (2022), "Measuring Geopolitical Risk", American Economic Review, 112(4).
  • Fondo Monetario Internacional (2023), "Geoeconomic Fragmentation and Foreign Direct Investment", World Economic Outlook, abril 2023, capítulo 4.

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