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Teoría

Utilidad marginal decreciente

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

La utilidad marginal es la satisfacción adicional que obtiene una persona al consumir una unidad más de un bien. El principio de utilidad marginal decreciente dice que esa satisfacción adicional baja a medida que aumenta la cantidad consumida. El primer vaso de agua con sed vale muchísimo, el segundo bastante menos y el quinto casi nada. La utilidad total puede seguir subiendo, pero cada vez sube menos.

La idea tiene una historia larga. Daniel Bernoulli (1738) la usó para resolver la paradoja de San Petersburgo: propuso que un peso adicional vale menos para un rico que para un pobre, y por eso la utilidad del dinero crece de forma logarítmica y no lineal. Más de un siglo después, Hermann Heinrich Gossen (1854) la formuló como ley general del goce, la que hoy se conoce como «primera ley de Gossen». Recién en la década de 1870 se volvió el centro de la teoría económica con la llamada revolución marginalista, que llegó de forma independiente a través de William Stanley Jevons (1871), Carl Menger (1871) y Léon Walras (1874).

En términos formales, si la utilidad es una función U(x) de la cantidad consumida, la utilidad marginal es la primera derivada, U′(x), y el principio exige que la segunda derivada sea negativa: U″(x) < 0. Una función así es cóncava: su gráfico sube cada vez más plano.

De este principio salen tres consecuencias centrales:

  1. Explica por qué las curvas de demanda tienen pendiente negativa. Si cada unidad adicional vale menos, la persona solo comprará más unidades si el precio baja. Alfred Marshall (1890) construyó la teoría de la demanda sobre esta base.
  2. Resuelve la paradoja del valor. El agua es imprescindible y barata, y los diamantes son prescindibles y caros. Lo que fija el precio no es la utilidad total sino la marginal: como el agua abunda, la última unidad vale poco.
  3. Fundamenta la aversión al riesgo. Con una utilidad cóncava, perder $100.000 duele más de lo que alegra ganar $100.000. Por eso las personas pagan seguros y exigen un premio por asumir riesgos.

Saciedad y «males». Si se lleva el principio al extremo, puede existir un punto de saciedad: una cantidad a partir de la cual la utilidad marginal se vuelve cero y, si se sigue consumiendo, negativa. Ahí el bien pasa a ser un «mal», algo que la persona pagaría por dejar de recibir. Los manuales suelen suponer «no saciedad» por comodidad analítica (más es siempre mejor, aunque cada vez un poco menos), pero el punto de saciedad es un caso legítimo y aparece en modelos aplicados. Frank Ramsey (1928), por ejemplo, llamó Bliss («dicha») al nivel máximo de satisfacción alcanzable en su modelo de ahorro.

La restricción de ingreso. La utilidad marginal decreciente dice cuánto se desea cada unidad adicional, pero no cuánto se puede comprar. El consumo queda acotado por la restricción presupuestaria. El consumidor maximiza su utilidad cuando la utilidad marginal por peso gastado se iguala entre todos los bienes, la «segunda ley de Gossen». Si un peso rinde más satisfacción en pan que en café, conviene mover el gasto hacia el pan hasta que esa diferencia desaparezca.

Cómo lo explicó el programa

En Buenos Días Mercado del 8 de octubre de 2026 ([bdm-2026-10-08]), Willy Díaz dedicó un segmento a la utilidad marginal decreciente y la saciedad como punto de partida para explicar un modelo de crecimiento. Su planteamiento siguió la secuencia clásica: cada unidad adicional de un bien entrega menos satisfacción que la anterior («la utilidad adicional es decreciente») y, si se sigue consumiendo, se llega a un punto de saciedad en que el bien se vuelve un mal.

Díaz agregó la segunda pieza necesaria: el consumo no depende solo del deseo, sino que está limitado por el ingreso disponible. Con esas dos ideas, preferencias cóncavas y una restricción de ingreso, presentó lo que llamó la base microeconómica del modelo de crecimiento. Esa conexión es la que hace la teoría moderna. En el modelo de Ramsey y sus sucesores, la concavidad de la utilidad lleva a los hogares a suavizar su consumo en el tiempo: un peso consumido hoy en abundancia vale menos que ese mismo peso consumido mañana en escasez. Esa decisión de cuánto consumir y cuánto ahorrar determina la acumulación de capital y, con ella, el crecimiento.

Relación con otros conceptos

La utilidad marginal decreciente tiene un pariente cercano en la teoría de la producción: los rendimientos marginales decrecientes, según los cuales cada trabajador o cada máquina adicional aporta menos producto que el anterior. Se parecen en la forma matemática, una función cóncava, pero no hay que confundirlos. El primero describe preferencias y el segundo describe tecnología. En los modelos de crecimiento conviven los dos: los rendimientos decrecientes del capital explican por qué una economía no crece indefinidamente solo acumulando máquinas, como en el modelo de Solow, y la utilidad decreciente explica cómo los hogares deciden cuánto ahorrar.

El principio también sostiene la tasa marginal de sustitución decreciente, que da a las curvas de indiferencia su forma convexa: mientras más tienes de un bien, menos estás dispuesto a sacrificar del otro para conseguir una unidad más. En finanzas y seguros es la raíz de la aversión al riesgo y de la teoría de la utilidad esperada. En macroeconomía aparece en la hipótesis del ingreso permanente y del ciclo de vida, que describen cómo las personas distribuyen su consumo a lo largo de los años. En el debate de política pública se usa para argumentar que redistribuir ingreso puede aumentar el bienestar total, porque un peso adicional vale más para quien tiene menos. Ese argumento supone que las utilidades de distintas personas se pueden comparar, algo que la economía del bienestar discute desde hace décadas.

Fuentes y lecturas

  • Bernoulli, D. (1738/1954), «Exposition of a New Theory on the Measurement of Risk», Econometrica, 22(1), 23-36. https://doi.org/10.2307/1909829
  • Jevons, W. S. (1871), The Theory of Political Economy, Macmillan.
  • Ramsey, F. P. (1928), «A Mathematical Theory of Saving», The Economic Journal, 38(152), 543-559.
  • Varian, H. R. (2014), Intermediate Microeconomics: A Modern Approach, 9.ª ed., W. W. Norton. (En español: Microeconomía intermedia, Antoni Bosch.)
  • Mankiw, N. G. (2021), Principles of Economics, 9.ª ed., Cengage Learning. (En español: Principios de economía.)

Apariciones