MercadistasMercadistasEntrar con GoogleApoyar el sitioApoyar

Teoría

Ventana de oportunidad tecnológica para un país rezagado

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Una ventana de oportunidad tecnológica es un intervalo acotado en el tiempo durante el cual un país que va detrás de la frontera tecnológica puede acortar distancia mucho más rápido de lo habitual, porque las barreras de entrada a una industria caen de forma transitoria. La idea tiene dos piezas: una sobre el rezago y otra sobre el momento.

La primera es antigua. Alexander Gerschenkron (1962) observó que el atraso relativo no es solo un costo: también es una ventaja potencial. Quien llega después puede adoptar la mejor técnica disponible sin pagar el costo de desarrollarla, saltarse generaciones enteras de equipos y evitar los errores del pionero. Pero Gerschenkron fue explícito en que esa ventaja no se cobra sola: exige "sustitutos institucionales" —en su caso, bancos o el Estado— que hagan el trabajo que en el país líder hicieron el mercado de capitales y la acumulación previa.

Moses Abramovitz (1986) puso las condiciones. Su tesis es que el potencial de convergencia es proporcional a la brecha, pero que su realización depende de dos cosas distintas: la capacidad social (educación, instituciones, mercados financieros, organización de empresas) y la congruencia tecnológica, es decir, que la tecnología de la frontera calce con la dotación de factores del país que la quiere adoptar. Un país puede tener la brecha y no la capacidad; o tener ambas y que la tecnología dominante requiera justo lo que no tiene.

La segunda pieza —el momento— es de Carlota Perez y Luc Soete (1988), que acuñaron el término tal como se usa hoy. Su argumento es que el costo de entrar a una industria no es constante a lo largo de su ciclo de vida. Cuando una tecnología está madura, el que llega enfrenta escala instalada, patentes, redes de proveedores y, sobre todo, experiencia tácita acumulada que no se compra. Cuando nace un paradigma nuevo, buena parte de ese acervo se deprecia: nadie tiene todavía la experiencia, los estándares no están fijados y el conocimiento circula en forma codificada (publicaciones, equipos comprables). Ahí la ventana se abre. Y se cierra: una vez que la tecnología se estandariza, las barreras se reconstruyen.

Keun Lee y Franco Malerba (2017) refinaron el mecanismo distinguiendo tres ventanas —tecnológica, de demanda e institucional— y agregaron algo incómodo: que una ventana se abra no implica que alguien la aproveche. El relevo de liderazgo ocurre solo si el rezagado responde y el líder no. La ventana es una oportunidad, no un resultado.

Dos advertencias completan el cuadro. Primero, adoptar no es gratis: Nelson y Phelps (1966) y luego Cohen y Levinthal (1990) mostraron que absorber tecnología ajena requiere capacidad de absorción propia —capital humano capaz de decodificarla—, de modo que la parte "regalada" del atraso es menor de lo que parece. Segundo, las tecnologías de propósito general tardan: Paul David (1990) documentó que el dínamo eléctrico demoró décadas en aparecer en la productividad, porque exigía rediseñar la fábrica entera. Una ventana rara vez se juega en un trimestre.

Cómo lo explicó el programa

En Buenas Tardes Mercado del 9 de septiembre de 2026, en el tema "Subirse a la segunda globalización", Libardo Buitrago planteó el argumento en clave de precedente: "en la primera globalización Chile es el país de América que mejor provecho le sacó". Su reconstrucción va del país muy pobre de 1983 —el fondo de la crisis de la deuda— al crecimiento de los años 90, y atribuye el salto a que la apertura comercial encontró, con la transición política, el arreglo institucional que le faltaba. Es, en el lenguaje de Abramovitz, un caso donde la capacidad social llegó a tiempo para cobrar el potencial.

De ahí saca la lectura del presente: la coyuntura se repite, hay infraestructura, energía y conectividad, y "falta muy poco" para subirse a la segunda globalización. Traducido al marco: lo que enumera son condiciones de congruencia tecnológica —dotaciones que calzan con lo que el paradigma actual, intensivo en cómputo, efectivamente demanda—. Es el lado fuerte del argumento.

Vale marcar dos cosas. Una terminológica: en historia económica "primera globalización" designa el período 1870–1914 (O'Rourke y Williamson, 1999); el programa usa el rótulo para la ola posterior a 1980. Y una sustantiva: "falta muy poco" es justamente la parte discutible. La congruencia tecnológica es la mitad de la condición de Abramovitz; la otra mitad —capacidad de absorción, capital humano— no viene con la infraestructura, y es la que decide si la ventana se aprovecha o solo se mira pasar.

Relación con otros conceptos

El concepto es el reverso temporal de la brecha tecnológica: donde esa mide la distancia, la ventana mide el momento en que la distancia es barata de recorrer. Depende de la capacidad de absorción y del capital humano, que fijan cuánto del conocimiento disponible se puede efectivamente usar. Se apoya en la ventaja comparativa cuando el paradigma nuevo premia una dotación que el país ya tiene, y en las economías de aglomeración cuando lo que decide es dónde se instala la actividad. La complejidad económica y el espacio de producto explican por qué los saltos suelen ser cortos: se llega antes a lo que está cerca de lo que ya se sabe hacer. Y la trampa de ingreso medio es lo que ocurre cuando la ventana se cierra sin haberse cruzado: los arreglos que sirvieron para imitar dejan de servir cerca de la frontera, un punto que Acemoglu, Aghion y Zilibotti (2006) formalizaron como el problema de la distancia a la frontera.

Fuentes y lecturas

  • Gerschenkron, A. (1962), Economic Backwardness in Historical Perspective, Harvard University Press.
  • Abramovitz, M. (1986), "Catching Up, Forging Ahead, and Falling Behind", The Journal of Economic History, 46(2).
  • Perez, C. y Soete, L. (1988), "Catching up in technology: entry barriers and windows of opportunity", en Dosi, G. et al. (eds.), Technical Change and Economic Theory, Pinter.
  • Lee, K. y Malerba, F. (2017), "Catch-up cycles and changes in industrial leadership: Windows of opportunity and responses of firms and countries in the evolution of sectoral systems", Research Policy, 46(2).
  • Cohen, W. M. y Levinthal, D. A. (1990), "Absorptive Capacity: A New Perspective on Learning and Innovation", Administrative Science Quarterly, 35(1).

Apariciones