Teoría
Absorción de costos en el margen por demanda débil
Visto en 4 apariciones de los programas.
Qué es
La absorción de costos en el margen es lo que ocurre cuando una empresa enfrenta un alza en sus costos —insumos, combustible, tipo de cambio— y no logra trasladarla al precio de venta, de modo que el shock se descuenta íntegro de su rentabilidad. En la jerga de política monetaria esto se llama pass-through incompleto: la elasticidad del precio final respecto del costo es menor a uno, y lo que falta para llegar a uno se lo come el margen unitario del vendedor.
Por qué el traspaso es incompleto depende de la demanda. En un mercado con demanda inelástica, el vendedor sube el precio y pierde poco volumen: traspasa. Con demanda elástica —la que aparece cuando el ingreso disponible está apretado, el desempleo es alto y el consumidor compara antes de comprar— el mismo aumento de precio le cuesta clientes, y la aritmética simple (un alza de precio que reduce cantidades más que proporcionalmente destruye ingreso total) recomienda aguantar. La empresa elige preservar volumen y participación de mercado antes que margen. Es la lógica de la maximización estándar de la firma con poder de mercado (Tirole, 1988): el precio óptimo es un markup sobre el costo marginal, y ese markup es tanto más chico cuanto más elástica es la demanda.
Hay una segunda razón, complementaria y bien documentada: los precios son rígidos. Cambiar un precio tiene costos —renegociar contratos, reimprimir, arriesgar la reacción del cliente que se siente pasado a llevar— y por eso las firmas ajustan con rezago o simplemente no ajustan. El trabajo canónico acá es el de Blinder y coautores (1998), que preguntó directamente a ejecutivos de empresas estadounidenses por qué no suben precios cuando suben sus costos; las razones más votadas fueron contractuales, de coordinación con la competencia y de temor a dañar la relación comercial. En Chile, la evidencia del Banco Central sobre frecuencia de cambios de precios apunta en la misma dirección: buena parte de la canasta ajusta pocas veces al año.
La tercera pieza —la más importante para lo que sigue— es de dónde viene el poder negociador. Cuando un proveedor le vende a un canal de distribución concentrado (unos pocos supermercados o cadenas de retail que concentran el acceso al consumidor final), el proveedor no enfrenta un mercado: enfrenta una contraparte. Ahí el alza de costos no se resuelve por elasticidad de la demanda final, sino por bargaining: gana quien tiene mejor alternativa si la negociación fracasa. El proveedor que necesita la góndola más de lo que la cadena necesita ese SKU específico se queda con el costo. Esto es poder monopsónico del comprador, y es el reverso exacto de la teoría del monopolio: así como el monopolista extrae rentas del consumidor, el monopsonista las extrae del proveedor. La Economics of Imperfect Competition de Joan Robinson (1933) es el trabajo fundacional que introdujo el término.
Para el observador macro, el resultado es paradójico y peligroso de leer mal: la inflación medida cae, pero por la razón equivocada. Un IPC en 0,0% puede reflejar un shock de oferta favorable o expectativas ancladas —buenas noticias— o puede reflejar que el sector empresarial está financiando con su patrimonio un alza de costos que no puede cobrar. En el segundo caso la baja de la inflación es un síntoma de debilidad de la demanda agregada, no de estabilidad, y anticipa compresión de utilidades, menos inversión y —si se prolonga— menos empleo. Distinguir entre ambas causas es la razón por la que los bancos centrales publican encuestas cualitativas de percepciones empresariales además de los índices de precios.
Cómo lo explicó el programa
El 7 de agosto de 2026, en Buenos Días Mercado, Juan José Lavín amarró el Informe de Percepciones de Negocios con los datos de inflación para hacer exactamente esa distinción. Al comentar cinco meses seguidos de registros muy bajos —0,0% y 0,1%— en un ambiente que el propio IPN describía como medio recesivo, con demanda estrecha y desempleo alto, su lectura fue que los números no eran señal de bonanza: "el comercio no ha podido traspasar a precio toda el alza y se la ha tenido que comer". El alza en cuestión era la de combustibles. La conclusión práctica: la inflación baja estaba siendo pagada por el margen del comercio, no por una economía que hubiera domado los precios.
En el mismo programa, Pepe Arias bajó el mecanismo agregado al caso particular, identificándose como parte de una empresa proveedora del retail. Su relato del intento de traspasar costos fue el de una negociación perdida antes de empezar: "me subieron los costos, me subió el dólar, me subió todo; la gente de retail nos dijo: tome, aquí tiene unos pañuelitos". Es el lado corto de la mesa: cuando el poder negociador está concentrado en el canal, el alza de costos no se resuelve contra el precio final sino contra el margen del proveedor. Las dos intervenciones, juntas, muestran la misma compresión desde arriba (el dato macro) y desde abajo (quién la está pagando).
Relación con otros conceptos
Este concepto es el reverso microeconómico del pass-through cambiario: cuando el peso se deprecia, cuánto de eso llega al IPC depende de la misma capacidad de traspaso, y por eso el pass-through medido cae en recesiones. Se apoya en la elasticidad precio de la demanda, que es lo que fija cuánto volumen cuesta subir un precio, y en la rigidez nominal de precios, el supuesto que hace que la política monetaria tenga efectos reales en los modelos neokeynesianos. Del lado de la estructura de mercado, conecta con el poder monopsónico y con la doble marginalización en cadenas verticales. En el plano macro, la absorción de márgenes es parte del debate sobre el canal de costos de la inflación y sobre la descomposición del deflactor entre costos laborales, insumos importados y utilidades —la discusión de sellers' inflation que ocupó a los bancos centrales tras 2021, en su versión invertida.
Fuentes y lecturas
- Robinson, J. (1933), The Economics of Imperfect Competition, Macmillan. El trabajo fundacional sobre monopsonio y poder de compra.
- Tirole, J. (1988), The Theory of Industrial Organization, MIT Press. Markup, elasticidad y relaciones verticales entre fabricante y distribuidor.
- Blinder, A., Canetti, E., Lebow, D. y Rudd, J. (1998), Asking About Prices: A New Approach to Understanding Price Stickiness, Russell Sage Foundation. Evidencia directa de por qué las firmas no ajustan precios ante shocks de costos.
- Mankiw, N. G., Principios de Economía, Cengage. Tratamiento introductorio de elasticidad, ingreso total y decisión de precio de la firma.
- Banco Central de Chile, Informe de Percepciones de Negocios (publicación periódica). La fuente que discute el programa: encuesta cualitativa a empresas sobre demanda, costos y capacidad de traspaso a precios.