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Teoría

Aterrizaje suave (soft landing)

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Un aterrizaje suave es el resultado en que un banco central sube la tasa de interés lo suficiente para devolver la inflación a su meta sin provocar una recesión —o provocando, a lo sumo, un alza modesta y transitoria del desempleo—. Su contracara es el aterrizaje forzoso (hard landing): la inflación cede, pero al precio de una contracción de la actividad. La metáfora es aeronáutica y es exacta en un punto: lo difícil no es descender, es descender a la velocidad correcta.

El mecanismo es el de la transmisión monetaria. Al encarecer el crédito, la autoridad enfría el consumo durable, la inversión y el crédito hipotecario; la demanda agregada se modera y, con ella, la presión sobre los precios. El arte está en cerrar la brecha del producto —la distancia entre el PIB efectivo y el potencial— sin empujarla muy por debajo de cero.

La teoría de por qué esto es difícil arranca con la relación empírica entre desempleo e inflación salarial documentada por A. W. Phillips (1958), que en su lectura ingenua sugería un menú estable: menos inflación se compra con más desempleo, siempre al mismo precio. Friedman (1968) y Phelps demolieron esa lectura al introducir las expectativas: no existe un intercambio permanente, solo uno transitorio, y su costo depende de lo que la gente crea que hará el banco central. De ahí la conclusión operativa que domina la práctica moderna: si las expectativas de inflación están bien ancladas, la desinflación es barata en producto; si se desanclan, es cara. Ese costo tiene nombre y medida —la razón de sacrificio, cuántos puntos de producto se pierden por cada punto de inflación reducido— y Ball (1994) mostró que es menor cuando el ajuste es rápido y creíble.

El segundo obstáculo es de timing. Friedman (1961) describió los efectos de la política monetaria como sujetos a rezagos largos y variables: quien sube la tasa hoy no verá el efecto pleno por varios trimestres, de modo que la decisión se toma siempre mirando un tablero que va atrasado. Frenar de más y frenar de menos son errores simétricos que solo se distinguen cuando ya es tarde.

¿Ocurre en la práctica? Blinder (2023), en su revisión de todos los ciclos de alza de la Reserva Federal desde 1965, encuentra que los aterrizajes perfectamente suaves son raros pero no míticos: el ciclo de 1994-95 bajo Greenspan es el caso de manual, mientras la desinflación de Volcker en 1979-82 es el arquetipo del aterrizaje forzoso. La mayoría de los episodios cae en algún punto intermedio.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 30 de julio de 2026, al repasar cinco años de trayectoria de la tasa Fed, Pepe Arias resumió el ciclo completo con una imagen:

"La tasa de la FED no ha sido una línea recta en estos últimos años. Ha sido una montaña rusa."

El recorrido que describió el programa contiene, ordenados, casi todos los elementos teóricos anteriores. Primero, el combustible: tasa en 0-0,25% en 2021, con crédito barato post-pandemia, que sumado a los problemas de cadenas de suministro —un shock de oferta, no de demanda— incubó una inflación que llegó a 9,1%. Luego, el frenazo: el ajuste más agresivo desde la era Volcker, cinco puntos entre marzo de 2022 y julio de 2023, hasta el rango 5,25-5,50%. Después, el descenso: recortes a fines de 2024 hasta 4,25-4,50%, precisamente con la expectativa de un aterrizaje suave. Y finalmente la fase que el programa describió como una pausa larga durante 2025, cerrada con un último recorte a 3,50-3,75%.

Esa pausa es, en sí misma, la lección práctica del concepto: bajar la tasa demasiado rápido arriesga reactivar la inflación; hacerlo demasiado lento arriesga romper el mercado laboral. La "montaña rusa" no es un adorno retórico —es la descripción honesta de una política que navega con instrumentos rezagados.

Relación con otros conceptos

El aterrizaje suave es el punto donde se cruzan varias ideas que conviene tener separadas. La curva de Phillips y la tasa natural de desempleo (NAIRU) definen el terreno: cuánto puede enfriarse la demanda antes de que el costo se traslade al empleo. La brecha del producto y la ley de Okun traducen esa pérdida de actividad en puntos de desempleo. Las expectativas de inflación ancladas son la variable que decide si el aterrizaje será suave o forzoso, y por eso la credibilidad del banco central es un activo económico y no un asunto de relaciones públicas. La regla de Taylor ofrece una referencia de cuál debería ser la tasa dadas la inflación y la brecha, útil como termómetro de si la política está restrictiva o laxa.

Un matiz relevante del ciclo 2021-2023: parte de la inflación vino de shocks de oferta (cadenas de suministro), y la política monetaria no tiene herramientas para producir contenedores. Cuando esos cuellos de botella se destraban por sí solos, la desinflación llega sin costo en empleo —fenómeno que el debate público bautizó "desinflación inmaculada"—, lo que hace que un aterrizaje suave sea más probable que en una inflación puramente de demanda. La curva de Beveridge (vacantes contra desempleo) fue el campo de batalla de ese debate: si el exceso de vacantes puede caer sin que suba el desempleo, el aterrizaje suave es viable.

Fuentes y lecturas

  • Blinder, A. S. (2023), Landings, Soft and Hard: The Federal Reserve, 1965–2022, Journal of Economic Perspectives, 37(1). — https://doi.org/10.1257/jep.37.1.101
  • Friedman, M. (1968), The Role of Monetary Policy, American Economic Review, 58(1).
  • Phillips, A. W. (1958), The Relation between Unemployment and the Rate of Change of Money Wage Rates in the United Kingdom, 1861–1957, Economica, 25(100).
  • Ball, L. (1994), What Determines the Sacrifice Ratio?, en N. G. Mankiw (ed.), Monetary Policy, University of Chicago Press / NBER.
  • Blanchard, O. (2017), Macroeconomía, 7ª ed., Pearson. (Caps. sobre curva de Phillips, desinflación y política monetaria.)

Apariciones