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Teoría

Congelamiento de reservas internacionales como sanción

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Las reservas internacionales son los activos externos que mantiene un banco central: divisas, bonos de gobiernos extranjeros, depósitos en otros bancos centrales, oro y posiciones en el FMI. Sirven para intervenir en el mercado cambiario, pagar deuda externa y enfrentar una crisis de balanza de pagos. En la literatura se les llama un "seguro" frente a salidas bruscas de capital. Este motivo precautorio es uno de los grandes debates sobre por qué los emergentes acumularon tantas reservas desde fines de los noventa (Aizenman y Lee, 2007).

El punto clave es dónde están físicamente y legalmente esas reservas. Casi nunca están en la bóveda del país dueño. Un bono del Tesoro de EE.UU. queda registrado en el sistema de la Reserva Federal, un bono alemán en depositarios europeos como Euroclear o Clearstream, y un depósito en euros en algún banco o banco central de la eurozona. Por eso las reservas quedan bajo la jurisdicción del país que emite la moneda o custodia el activo.

El congelamiento de reservas como sanción ocurre cuando ese país, o un grupo de países, prohíbe que el banco central sancionado disponga de sus activos. Los activos siguen siendo nominalmente suyos, pero no puede venderlos, transferirlos ni usarlos para defender su moneda. No es una confiscación: la propiedad no cambia. En la práctica, eso sí, el país pierde de golpe buena parte de su colchón financiero.

Hay precedentes. EE.UU. congeló activos iraníes en 1979, durante la crisis de los rehenes. Se aplicaron medidas similares a Libia en 2011, a las reservas de Venezuela (incluido oro custodiado en el Banco de Inglaterra) y a las del banco central de Afganistán tras la llegada de los talibanes en 2021. El caso que cambió la escala fue el de Rusia en febrero de 2022. Tras la invasión de Ucrania, el G7 y la Unión Europea inmovilizaron cerca de la mitad de las reservas del Banco Central de Rusia, del orden de 300 mil millones de dólares. Era la primera vez que se aplicaba algo así a una economía grande del G20 con reservas de ese tamaño.

La ciencia política describe este fenómeno como "interdependencia instrumentalizada". Farrell y Newman (2019) plantearon que los Estados que controlan los nodos centrales de las redes financieras globales pueden usarlos como herramienta de coerción. Esos nodos son la moneda de reserva, los sistemas de pago, los custodios y los mensajes interbancarios. La sanción funciona precisamente porque el dólar y el euro dominan las reservas mundiales. Ese mismo dominio es lo que Eichengreen (2011) llamó, retomando la frase de los años sesenta, el "privilegio exorbitante" de EE.UU.

La consecuencia de segundo orden es la que más le importa al mercado. Si las reservas en monedas occidentales pueden congelarse, dejan de ser un activo completamente "libre de riesgo" para países con tensiones geopolíticas con Occidente. Aparece entonces un incentivo a diversificar hacia activos que no dependan de un custodio extranjero. El candidato natural es el oro físico guardado en el propio país: no es pasivo de nadie y no puede bloquearse con una orden administrativa extranjera.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 26 de octubre de 2026 (btm-2026-10-26), dedicado a la evolución del oro en la última década, el programa usó el congelamiento de las reservas rusas para explicar un quiebre en el comportamiento del metal.

El relato fue el siguiente. Entre 2016 y 2021 el oro se movió de la mano de la tasa de interés real de EE.UU. Cuando la tasa real subía, el oro tendía a caer, porque mantener un activo que no paga intereses tiene un mayor costo de oportunidad. En 2022-2023 esa relación se rompió: las tasas reales subieron con fuerza y aun así el oro no se desplomó. La explicación que dio el programa combina dos factores: el congelamiento de las reservas rusas y las compras masivas de los bancos centrales.

En ese contexto, Pepe Arias puso la cifra sobre la mesa: "en ese año los bancos centrales compraron más de mil toneladas de oro". Es un volumen históricamente alto, coherente con la idea de que varios bancos centrales empezaron a cubrirse ante la posibilidad de sufrir un congelamiento similar.

El programa cerró la historia con los años siguientes. El oro subió 27% en 2024, impulsado por los recortes de tasa, y 65% en 2025, con un dólar débil y fuertes flujos hacia ETF de oro. El congelamiento de 2022 aparece así como el punto de inflexión que agregó una demanda "geopolítica" y oficial, menos sensible a la tasa real, sobre la que luego se montaron los factores financieros más tradicionales.

Relación con otros conceptos

El concepto se conecta directamente con la demanda precautoria de reservas. Si las reservas existen como seguro, un seguro que el emisor puede anular pierde valor, y el banco central busca otro.

También se relaciona con el estatus de moneda de reserva y el privilegio exorbitante. El dominio del dólar le permite a EE.UU. financiarse barato, y a la vez le da la capacidad de sancionar. Usar esa capacidad puede erosionar, en el margen, el propio dominio. El debate sobre la "desdolarización" gira en torno a cuánto pesa realmente esa erosión frente a la falta de alternativas líquidas.

En el mercado del oro, el fenómeno modifica la relación clásica entre tasa de interés real y precio del oro, basada en el costo de oportunidad. Ahora entra un comprador, el banco central, que no maximiza rentabilidad sino seguridad e independencia. Algo parecido ocurre con la noción de activo libre de riesgo: a los riesgos de crédito y de liquidez se suma un riesgo jurisdiccional o de sanción.

Por último, el tema toca el derecho de la inmunidad soberana, que protege los activos de bancos centrales extranjeros. También toca la teoría de las sanciones económicas, que estudia cuándo la coerción financiera logra sus objetivos políticos y cuándo solo impone costos.

Fuentes y lecturas

  • Hufbauer, G. C., Schott, J. J., Elliott, K. A. y Oegg, B. (2007), Economic Sanctions Reconsidered (3.ª ed.), Peterson Institute for International Economics.
  • Farrell, H. y Newman, A. L. (2019), "Weaponized Interdependence: How Global Economic Networks Shape State Coercion", International Security, 44(1).
  • Eichengreen, B. (2011), Exorbitant Privilege: The Rise and Fall of the Dollar and the Future of the International Monetary System, Oxford University Press.
  • Mulder, N. (2022), The Economic Weapon: The Rise of Sanctions as a Tool of Modern War, Yale University Press.
  • Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M., Economía internacional: teoría y política, Pearson (capítulos sobre tipo de cambio y reservas internacionales).

Apariciones