Teoría
Consolidación fiscal vía recorte del gasto
Visto en 2 apariciones de los programas.
Qué es
La consolidación fiscal es un conjunto de medidas para reducir el déficit del gobierno y, con el tiempo, estabilizar o bajar la deuda pública como porcentaje del PIB. Hay dos palancas: subir los ingresos (impuestos) o bajar el gasto. Cuando el ajuste descansa principalmente en la segunda, hablamos de consolidación vía recorte del gasto, a menudo llamada "austeridad".
El punto de partida es la dinámica de la deuda. La razón deuda/PIB sube cuando el déficit primario (gasto menos ingresos, sin contar intereses) es positivo, o cuando la tasa de interés que paga el Estado supera el crecimiento de la economía. Si un país acumula déficits año tras año, la deuda crece y se encarece su financiamiento. En algún punto los mercados pueden exigir primas de riesgo crecientes o dejar de prestar. La consolidación busca romper esa trayectoria antes de llegar ahí.
¿Por qué recortar gasto y no subir impuestos? El argumento más citado viene de la evidencia empírica de Alberto Alesina y coautores. Al estudiar episodios de ajuste en países de la OCDE, Alesina y Perotti (1995) encontraron que los ajustes basados en recortes de gasto, sobre todo en transferencias y salarios públicos, tendían a ser más duraderos que los basados en alzas tributarias. Trabajos posteriores sostuvieron además que esos ajustes eran menos recesivos (Alesina y Ardagna, 2010; Alesina, Favero y Giavazzi, 2019).
Una versión más fuerte de la idea es la austeridad expansiva: bajo ciertas condiciones, recortar el gasto podría estimular la economía en el corto plazo. Ocurriría si el ajuste mejora la confianza, baja las tasas de interés y anticipa menores impuestos futuros, lo que anima el consumo y la inversión privada. Giavazzi y Pagano (1990) documentaron casos que apuntaban en esa dirección en Dinamarca e Irlanda en los años ochenta.
Esta tesis es muy debatida. Guajardo, Leigh y Pescatori (2014) corrigieron la forma de identificar los episodios de ajuste y concluyeron que la consolidación fiscal suele ser contractiva en el corto plazo. Después de la crisis europea, Blanchard y Leigh (2013) mostraron que los multiplicadores fiscales habían sido mayores de lo previsto, es decir, que la austeridad dañó el crecimiento más de lo esperado. La posición más extendida hoy es intermedia. Los ajustes vía gasto tienden a ser menos costosos que los vía impuestos, pero rara vez son gratuitos. Su costo depende del margen de la política monetaria, del tipo de cambio, de la credibilidad del gobierno y de la fase del ciclo.
Hay también una dimensión distributiva. Qué partidas se recortan (inversión pública, transferencias, pensiones, salud, educación) determina quién paga el ajuste. Eso hace que estas políticas sean tan técnicas como políticas.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 19 de octubre de 2026 [btm-2026-10-19], el programa dedicó dos bloques al tema.
En el primero, "Déficit crónico y deuda: Francia desde 1980, Chile desde 2014", se comparó la trayectoria fiscal de ambos países. Según lo planteado en el programa, Francia no registra superávit fiscal desde 1980, y Chile acumula déficits desde 2014: pasó de ser acreedor neto en 2007 a una deuda de 42% del PIB. La advertencia fue que, si persiste "la lógica de los derechos sociales", Chile podría llegar a una deuda de 100% del PIB y a un estallido real. La única salida, se argumentó, es reducir el gasto, como hicieron Thatcher y Reagan, acompañados de un Volcker que subió fuertemente las tasas.
Un matiz útil para el lector: Paul Volcker, como presidente de la Reserva Federal, aplicó un apretón monetario para frenar la inflación, no una política fiscal. Y durante la administración Reagan el déficit federal de EE.UU. aumentó, porque los recortes de impuestos y el mayor gasto en defensa pesaron más que los recortes en otras partidas. El ejemplo ilustra un clima de disciplina macroeconómica más que una consolidación fiscal en sentido estricto.
En el segundo bloque, "La receta para Francia: recortar derechos sociales", la discusión se centró en el caso francés. La tesis fue que Francia debe recortar el gasto y los derechos sociales porque son impagables, o terminará como Grecia en 2015. Se reconoció que el ajuste es doloroso y golpea a los más pobres, pero se sostuvo que no hay alternativa. También se dijo que generar riqueza vía sector privado choca con trabas, impuestos y regulación excesivos. Manuel Bengolea lo resumió sin rodeos:
"Reducir el gasto público significa cortar derechos sociales, aunque le quede la embarrada, porque son impagables."
La postura del programa se alinea con la tradición de Alesina: priorizar el gasto sobre los impuestos, más reformas pro-crecimiento del sector privado. La literatura citada arriba sugiere ponderar esa receta con la evidencia sobre multiplicadores y costos de corto plazo.
Relación con otros conceptos
La consolidación fiscal se entiende mejor junto al multiplicador fiscal, que mide cuánto cambia el PIB ante un cambio en el gasto o los impuestos. Si el multiplicador es alto, recortar gasto reduce mucho la actividad. Eso puede incluso empeorar la razón deuda/PIB en el corto plazo, porque el denominador también cae.
Se conecta con la sostenibilidad de la deuda pública y con la comparación entre la tasa de interés real y el crecimiento: cuando el crecimiento supera la tasa, la deuda se estabiliza con más facilidad. La equivalencia ricardiana, formulada en su versión moderna por Barro (1974), es uno de los fundamentos del canal de expectativas que sustenta la austeridad expansiva. Si los hogares anticipan los impuestos futuros, un menor gasto hoy puede liberar consumo privado.
También se relaciona con el efecto desplazamiento (crowding out): el gasto público financiado con deuda puede presionar las tasas al alza y desplazar inversión privada. Se vincula con la dominancia fiscal, el riesgo de que déficits persistentes terminen forzando al banco central a financiar al fisco, como advirtieron Sargent y Wallace (1981). En el caso chileno es inevitable mencionar las reglas fiscales, en particular la meta de balance estructural vigente desde 2001, diseñada justamente para separar la política fiscal del ciclo económico y del precio del cobre.
Fuentes y lecturas
- Alesina, A., Favero, C. y Giavazzi, F. (2019), Austerity: When It Works and When It Doesn't, Princeton University Press.
- Alesina, A. y Perotti, R. (1995), "Fiscal Expansions and Adjustments in OECD Countries", Economic Policy.
- Guajardo, J., Leigh, D. y Pescatori, A. (2014), "Expansionary Austerity? International Evidence", Journal of the European Economic Association.
- Blanchard, O. y Leigh, D. (2013), "Growth Forecast Errors and Fiscal Multipliers", American Economic Review.
- Blanchard, O., Macroeconomía, Pearson (manual estándar; ver capítulos sobre política fiscal y deuda pública).