Teoría
Costos fijos y costos variables
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Toda empresa enfrenta dos tipos de costos según cómo responden al nivel de producción. Los costos fijos no cambian con la cantidad producida o vendida en el corto plazo: arriendo del local, seguros, sueldos de la planta administrativa, cuotas de un crédito, licencias. Se pagan aunque la empresa venda poco o nada. Los costos variables sí suben y bajan con la actividad: materias primas, energía usada en producción, comisiones por venta, fletes.
Formalmente, el costo total de producir una cantidad q es:
CT(q) = CF + CV(q)
donde CF es constante y CV(q) crece con q. De aquí salen dos medidas útiles. El costo medio (CT/q) muestra cuánto cuesta en promedio cada unidad. El costo marginal es lo que cuesta producir una unidad adicional. Como los costos fijos se reparten entre más unidades cuando la producción aumenta, el costo medio tiende a bajar con el volumen, al menos hasta cierto punto. Esta es la base de las economías de escala.
La distinción depende del horizonte de tiempo. Alfred Marshall (1890) separó el "corto plazo", en que algunos factores no pueden ajustarse, del "largo plazo", en que todos son variables. Un contrato de arriendo es fijo durante su vigencia, pero al vencer la empresa puede cambiarse a un local más chico. Jacob Viner (1931) formalizó la relación entre las curvas de costo de corto y largo plazo que hoy aparecen en cualquier manual de microeconomía. En el largo plazo, entonces, no existen costos fijos en sentido estricto.
Una consecuencia práctica es el punto de equilibrio: el volumen de ventas en que los ingresos apenas cubren los costos totales. Si cada unidad se vende a un precio p y tiene un costo variable unitario cv, cada venta deja un margen de contribución (p − cv) que va a pagar los costos fijos. El punto de equilibrio es CF / (p − cv). Bajo ese nivel, la empresa pierde plata. Mientras mayor es la proporción de costos fijos, mayor es el apalancamiento operativo: las utilidades se disparan cuando las ventas suben, y se desploman cuando bajan.
El trabajo es un caso intermedio. En teoría es un costo variable, porque se contrata más gente cuando hay más producción. En la práctica, contratar implica búsqueda, selección y capacitación, y despedir implica indemnizaciones y posibles litigios. Walter Oi (1962) describió por eso el trabajo como un factor cuasi-fijo: una parte de su costo no se recupera y no se ajusta libremente. Las remuneraciones suelen ser una de las partidas más grandes que la empresa sí puede reducir con rapidez cuando el negocio se aprieta. Sin embargo, una vez que despide, volver a contratar tiene costo.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio [bdm-2026-10-30] (30 de octubre de 2026), el tema fue "El desempleo como ajuste de costos fijos ante ventas débiles". El argumento central fue que las empresas despiden cuando sus ventas dejan de cubrir los costos fijos, y que las remuneraciones son el costo más rápido de recortar. Willy Díaz lo resumió así:
"aquí el problema no es que los empresarios sean malos y que estén sacando gente el problema es que las ventas no están acompañando los costos fijos"
La cita aplica directamente el razonamiento del punto de equilibrio. Si el margen de contribución total cae porque se vende menos, la empresa queda bajo su umbral y tiene que reducir la base de costos que puede tocar. El programa agregó un matiz importante, que conecta con la idea del trabajo como factor cuasi-fijo. Los costos de despido, como indemnizaciones y juicios, hacen que el ajuste sea difícil de revertir y frenan la recontratación cuando las ventas se recuperan.
El contexto macroeconómico fue la caída de la demanda interna, que pasó de crecer 6% a 0,6% pese a la baja de la Tasa de Política Monetaria (TPM). La conclusión del episodio fue que el desempleo observado responde a un problema de crecimiento, no estructural. Es decir, la causa sería la falta de ventas y no un cambio permanente en el funcionamiento del mercado laboral.
Relación con otros conceptos
La distinción entre costos fijos y variables es la base de las curvas de costo medio y costo marginal, que en competencia determinan la oferta de la empresa. Esto incluye la regla de cierre de corto plazo: conviene seguir operando mientras el precio cubra el costo variable medio, aunque no alcance para los fijos. También se relaciona con los costos hundidos, que son costos ya incurridos e irrecuperables y que no deberían influir en las decisiones futuras. Todo costo hundido es fijo, pero no todo costo fijo es hundido. Por ejemplo, una máquina que puede revenderse es un costo fijo pero no hundido.
En finanzas corporativas, la estructura de costos determina el apalancamiento operativo, que se combina con el apalancamiento financiero para explicar la volatilidad de las utilidades. En macroeconomía laboral, los costos de contratación y despido se vinculan con la demanda de trabajo. Bentolila y Bertola (1990) mostraron que los costos de despido reducen tanto los despidos en las recesiones como las contrataciones en las expansiones. Su efecto sobre el empleo promedio es menor de lo que suele suponerse, pero hacen que el empleo se ajuste más lentamente. Esto se conecta con la idea de histéresis del desempleo propuesta por Blanchard y Summers (1986): los shocks transitorios pueden dejar huellas persistentes en el empleo. Finalmente, el diagnóstico de "problema de crecimiento" remite a la distinción entre desempleo cíclico y desempleo estructural, y a la relación entre producto y empleo que describe la ley de Okun.
Fuentes y lecturas
- Mankiw, N. G. (2012), Principios de economía (6.ª ed.), Cengage Learning. Capítulo sobre los costos de producción.
- Varian, H. R. (2010), Microeconomía intermedia: un enfoque actual (8.ª ed.), Antoni Bosch. Capítulos sobre curvas de costo.
- Oi, W. Y. (1962), "Labor as a Quasi-Fixed Factor", Journal of Political Economy, 70(6).
- Bentolila, S. y Bertola, G. (1990), "Firing Costs and Labour Demand: How Bad is Eurosclerosis?", Review of Economic Studies, 57(3).
- Horngren, C. T., Datar, S. M. y Rajan, M. V. (2012), Contabilidad de costos: un enfoque gerencial (14.ª ed.), Pearson.