Teoría
Crédito a partes relacionadas
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
El crédito a partes relacionadas (en inglés, related lending o insider lending) es el préstamo que un banco otorga a personas o empresas vinculadas con su propiedad o su administración: accionistas controladores, directores, gerentes, sus familiares y las empresas del mismo grupo económico. En simple, es cuando el dueño del banco se presta plata a sí mismo, o a sus otros negocios, usando los depósitos del público.
No siempre es ilegítimo. Los bancos que pertenecen a un grupo conocen bien a las empresas hermanas, y esa información puede reducir costos de evaluación y monitoreo. Esa es la lectura "benigna". El problema es que el mismo vínculo crea un conflicto de interés evidente. Quien decide el crédito está a ambos lados de la mesa, de modo que puede fijar tasas más bajas, exigir menos garantías, renovar préstamos que no se pagan o simplemente no cobrar.
La evidencia empírica más citada viene de México. La Porta, López-de-Silanes y Zamarripa (2003) estudiaron la banca mexicana de los años noventa y encontraron que los préstamos relacionados representaban una fracción importante de la cartera, tenían mejores condiciones que los préstamos a terceros (tasas más bajas, menos colateral, plazos más largos) y, aun así, eran bastante más propensos a caer en impago, con tasas de recuperación menores. Los autores concluyeron que en esos casos predominaba la expropiación de depositantes y de accionistas minoritarios por sobre cualquier ventaja informativa.
Hay una versión extrema de este fenómeno. Akerlof y Romer (1993) la describieron como looting (saqueo). Cuando los dueños de una institución financiera tienen poco capital propio en juego y la sociedad garantiza implícita o explícitamente los depósitos, puede resultarles más rentable extraer valor del banco, por ejemplo prestándose a sí mismos, que operarlo bien, aunque eso lleve a la quiebra. La pérdida la absorben los depositantes, el seguro de depósitos o el fisco.
Por eso los marcos regulatorios ponen límites cuantitativos a la exposición con partes relacionadas, exigen que esos créditos se otorguen en condiciones de mercado ("en condiciones de independencia mutua", o arm's length), piden aprobación del directorio sin participación de los interesados y obligan a informar al supervisor. El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea incluye las transacciones con partes relacionadas entre sus Principios Básicos para una supervisión bancaria eficaz. Ninguna de esas reglas funciona, sin embargo, si el supervisor no es independiente del supervisado.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 6 de noviembre de 2026 (bdm-2026-11-06), dedicado al "Origen de Ueno y captura del supervisor bancario", el programa revisó el caso paraguayo de Ueno como ejemplo de lo que ocurre cuando el crédito relacionado se combina con un supervisor capturado.
El relato tuvo varias piezas. Ueno pasó de financiera a banco en cuestión de meses y absorbió al quebrado Visión Banco. Captó fondos públicos y previsionales. Después, quien presidía el grupo fue nombrado presidente del Banco Central del Paraguay, institución que en ese país también ejerce la superintendencia bancaria. A eso se sumó que Peña había sido accionista del grupo. El resultado, según se explicó, fue que el regulado terminó regulándose a sí mismo: hubo advertencias técnicas que se ignoraron y se prestó a empresas relacionadas.
Pepe Arias lo resumió así:
"Entonces, ellos mismos no se supervigilaban a ellos mismos."
La frase apunta al centro del problema. Los límites al crédito relacionado dependen de que alguien externo los haga cumplir. Si la cabeza del supervisor proviene del grupo supervisado, los incentivos que describen La Porta et al. o Akerlof y Romer dejan de tener contrapeso. Además, cuando los fondos captados son públicos o previsionales, el riesgo de una eventual expropiación recae directamente sobre los contribuyentes y los futuros pensionados.
Relación con otros conceptos
El crédito a partes relacionadas es un caso particular del problema de agencia entre controladores y el resto de los interesados (depositantes, accionistas minoritarios, Estado). También es una forma de tunneling, término con que la literatura de gobierno corporativo designa la transferencia de recursos desde una empresa hacia sus controladores.
Se conecta con el riesgo moral que generan el seguro de depósitos y la expectativa de rescate: si las pérdidas se socializan, prestarse a uno mismo se vuelve más atractivo. Por la misma razón aparece ligado al riesgo de concentración, porque una cartera cargada hacia un solo grupo económico deja al banco expuesto a la suerte de ese grupo.
Por último, es inseparable de la captura regulatoria, idea asociada a Stigler (1971), según la cual las agencias reguladoras tienden a terminar sirviendo a los intereses de la industria que deberían vigilar. El caso Ueno, tal como lo presentó el programa, es una versión literal de esa captura, porque el regulado llega a dirigir al regulador. De ahí también la discusión sobre la independencia del banco central y sobre si conviene separar la superintendencia bancaria de la autoridad monetaria.
Fuentes y lecturas
- La Porta, R., López-de-Silanes, F. y Zamarripa, G. (2003), "Related Lending", Quarterly Journal of Economics, 118(1).
- Akerlof, G. y Romer, P. (1993), "Looting: The Economic Underworld of Bankruptcy for Profit", Brookings Papers on Economic Activity, 1993(2).
- Stigler, G. (1971), "The Theory of Economic Regulation", Bell Journal of Economics and Management Science, 2(1).
- Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2012), Principios Básicos para una supervisión bancaria eficaz, Banco de Pagos Internacionales.
- Mishkin, F. S., Moneda, banca y mercados financieros, Pearson (manual estándar; ver capítulos sobre regulación bancaria y riesgo moral).