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Teoría

Efecto multiplicador de la inversión sobre proveedores y empleo

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

El efecto multiplicador describe cómo un cambio inicial en el gasto, en particular en la inversión, termina moviendo la actividad económica total en una magnitud mayor que el impulso original. Cuando una empresa decide construir una planta, una mina o un edificio, ese desembolso no se agota en el pago inicial. Se convierte en ingreso para contratistas, proveedores de insumos y trabajadores, que a su vez gastan parte de ese ingreso en otros bienes y servicios. Así se genera una cadena de rondas sucesivas de demanda.

La idea fue formalizada por Richard Kahn (1931), quien estudió cómo la inversión en obras públicas generaba empleo "secundario" además del empleo directo. Keynes (1936) la incorporó como pieza central de su Teoría general. En su versión más simple, si los hogares gastan una fracción c de cada peso adicional de ingreso (la propensión marginal a consumir), el multiplicador es:

k = 1 / (1 − c)

Con c = 0,6, por ejemplo, cada peso de inversión nueva generaría en teoría 2,5 pesos de producto. En la práctica el efecto es menor, porque en cada ronda hay "filtraciones": una parte del ingreso se ahorra, otra se paga en impuestos y otra se gasta en bienes importados. Para una economía pequeña y abierta como la chilena, la filtración por importaciones es especialmente relevante. Buena parte de la maquinaria y de los insumos de un proyecto de inversión se compra afuera, lo que reduce el impacto sobre la actividad local. Una versión más realista del multiplicador incorpora estas fugas: k = 1 / (1 − c(1 − t) + m), donde t es la tasa impositiva y m la propensión a importar.

Conviene distinguir dos canales:

  1. El canal de proveedores (encadenamientos productivos). Un proyecto demanda acero, cemento, transporte, ingeniería y servicios. Esos proveedores, a su vez, compran a otros proveedores. Este canal se mide con las matrices insumo-producto desarrolladas por Leontief (1936), que permiten estimar cuánta producción y cuánto empleo se requiere, sector por sector, para satisfacer un aumento de demanda final.
  2. El canal del ingreso y el consumo. Los trabajadores contratados, tanto los del proyecto como los de los proveedores, gastan sus salarios. Esto genera demanda en comercio, servicios y otros sectores que no tienen relación directa con la inversión original.

El multiplicador funciona en ambas direcciones. Así como la inversión nueva expande la actividad, la paralización de un proyecto contrae la demanda a proveedores, reduce el empleo y, por la vía del menor ingreso, el consumo. Aquí aparece una asimetría importante. La literatura sobre inversión bajo incertidumbre muestra que, cuando la inversión es en buena medida irreversible y el futuro es incierto, existe un valor en esperar antes de comprometer recursos (Bernanke, 1983; Dixit y Pindyck, 1994). En consecuencia, frente a señales negativas las empresas frenan rápido, pero frente a señales positivas tardan en volver a invertir.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio [bdm-2026-10-29] (29 de octubre de 2026), a propósito de la asimetría entre detener y reactivar la inversión, Willy Díaz lo resumió así:

"es mucho más fácil detener un proyecto que retomarlo o crear uno"

El contexto de la conversación fue el siguiente. Detener un proyecto es una decisión inmediata y su efecto se propaga de inmediato a los proveedores y al empleo, es decir, el multiplicador opera hacia abajo sin demora. Reactivarlo, en cambio, es un proceso lento. Hay que volver a cotizar, conseguir financiamiento, tramitar permisos y contratar personal. Además, la decisión de reactivar depende de expectativas: se mira hacia el futuro, pero con la información disponible del pasado. Por eso, en el programa se destacó que el mensaje de confianza que pudiera salir de ENADE (el Encuentro Nacional de la Empresa) es clave. Si las expectativas mejoran, se acorta el rezago entre la señal positiva y la reactivación efectiva de la inversión, con su consiguiente efecto multiplicador sobre proveedores y empleo.

La lectura del episodio conecta dos ideas. La primera es el multiplicador clásico, que amplifica tanto la caída como la recuperación. La segunda es la irreversibilidad y la incertidumbre, que hacen que la caída sea rápida y la recuperación gradual.

Relación con otros conceptos

El efecto multiplicador se complementa con el principio del acelerador, según el cual la inversión responde a los cambios en el nivel de producción. Samuelson (1939) mostró que la interacción entre multiplicador y acelerador puede generar ciclos: más inversión eleva el producto, lo que induce más inversión, y viceversa en la fase contractiva.

Está estrechamente ligado al multiplicador fiscal, que aplica la misma lógica al gasto público, y a la discusión sobre la demanda agregada en el modelo IS-LM y sus versiones modernas. La magnitud del multiplicador depende de la propensión marginal a consumir, de la propensión a importar y de la respuesta de la política monetaria: si el banco central sube la tasa de interés frente a una expansión, parte del efecto se neutraliza (efecto desplazamiento o crowding out).

La asimetría descrita en el programa se relaciona con la teoría de opciones reales y la irreversibilidad de la inversión. También se vincula con el papel de las expectativas y la incertidumbre en las decisiones empresariales, lo que Keynes llamó animal spirits. Finalmente, el canal de proveedores se analiza con matrices insumo-producto y el concepto de encadenamientos productivos hacia atrás y hacia adelante.

Fuentes y lecturas

  • Kahn, R. F. (1931), "The Relation of Home Investment to Unemployment", The Economic Journal, 41(162).
  • Keynes, J. M. (1936), The General Theory of Employment, Interest and Money, Macmillan. (Edición en español: Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, Fondo de Cultura Económica.)
  • Samuelson, P. A. (1939), "Interactions between the Multiplier Analysis and the Principle of Acceleration", The Review of Economics and Statistics, 21(2).
  • Bernanke, B. S. (1983), "Irreversibility, Uncertainty, and Cyclical Investment", The Quarterly Journal of Economics, 98(1).
  • Dixit, A. K. y Pindyck, R. S. (1994), Investment under Uncertainty, Princeton University Press.

Apariciones