Teoría
El empleo como objetivo central de la política pública
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Que el empleo sea el objetivo central de la política pública —y no el PIB, ni el resultado fiscal, ni la inflación— es una posición con una genealogía precisa y con una discusión igualmente precisa en contra.
El punto de partida es Keynes (1936): el nivel de actividad, y con él el de ocupación, lo fija la demanda agregada, de modo que una economía puede quedarse atascada en un equilibrio con desempleo involuntario persistente sin que ningún mecanismo automático la saque de ahí. Beveridge (1944) convirtió esa proposición teórica en un programa de gobierno concreto, con una definición operativa que sigue siendo útil: hay pleno empleo cuando las vacantes disponibles superan a quienes buscan trabajo, de manera que el desempleo restante es de búsqueda y no de escasez de puestos.
La objeción llegó por el lado de los precios. La correlación empírica entre desempleo y salarios que documentó Phillips (1958) fue leída durante años como un menú de opciones estable: se podía comprar menos desempleo pagando más inflación. Friedman (1968) y Phelps (1967) desarmaron esa lectura con el argumento de la tasa natural: si la política intenta sostener el empleo por debajo del nivel compatible con las condiciones estructurales del mercado laboral, lo único que consigue en régimen es inflación creciente. De ahí nace el arreglo institucional que rige hoy en Chile: el Banco Central autónomo (Ley 18.840, de 1989) tiene por mandato la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos, y no el empleo —a diferencia de la Reserva Federal estadounidense y su mandato dual—. Por construcción, entonces, en Chile el empleo es tarea de la política fiscal, de la regulación laboral, de la capacitación y de la política de crecimiento, no del instrumento monetario.
Ese reparto es exactamente lo que Tinbergen (1952) formalizó: para alcanzar n objetivos hacen falta n instrumentos independientes, y el problema práctico no es sólo ordenar prioridades sino asignar cada herramienta al objetivo que mejor puede mover. Decir "resuelto el paquete macro, todo lo demás al empleo" es, en rigor, una afirmación de asignación de instrumentos, no un simple ranking de deseos.
Tres piezas más completan el marco. La ley de Okun (1962) fija el vínculo cuantitativo entre crecimiento y desocupación: se necesita crecer por sobre cierto umbral sólo para que el desempleo deje de subir, lo que explica por qué un crecimiento en torno a 2% es un motor débil para el empleo aunque sea una cifra decorosa después de un mal período. La histéresis (Blanchard y Summers, 1986) agrega urgencia: un desempleo prolongado destruye capital humano y desengancha a la gente del mercado laboral, de modo que un problema cíclico se vuelve estructural y postergarlo cuesta cada año más caro. Y la teoría de búsqueda y emparejamiento (Diamond, Mortensen y Pissarides, sintetizada en Pissarides, 2000) recuerda que no todo el desempleo es falta de demanda: parte es fricción de emparejamiento entre vacantes y trabajadores, y ese tramo se ataca con intermediación, información y formación, no con gasto agregado. En economías emergentes hay un cuarto margen que la tasa de desocupación esconde: buena parte del ajuste ocurre en la calidad del empleo —informalidad, subempleo, cuenta propia de subsistencia— y no en el número de desocupados.
Queda la dimensión intertemporal, que es donde la discusión se vuelve política. La regla de balance estructural y los fondos soberanos creados al alero de la Ley de Responsabilidad Fiscal (2006) son ahorro deliberado del presente para financiar compromisos futuros. Es una política defendible y probadamente útil en las crisis, pero implica un canje explícito entre bienestar hoy y solvencia mañana. Okun (1975) llamó a esa clase de disyuntivas "el gran canje", y advirtió que se resuelven con juicios de valor, no con teoremas.
Cómo lo explicó el programa
En el capítulo del 13 de agosto de 2026 de Buenos Días Mercado, bajo el tema "Crecer ahora: el empleo como obsesión de la política pública", Pepe Arias planteó el argumento en su forma más nítida: cerrar el año cerca de 2% importa simbólicamente después de un período con variables externas adversas, pero el país no puede seguir aplazando la promesa —reservas y fondos soberanos apuntados al 2048 o al 2054— y, resuelto el paquete macroeconómico, toda la política pública debería enfocarse en resolver el problema del empleo, que es lo que hace que la gente sienta que el modelo funciona. Su formulación fue deliberadamente transversal: "eso debería ser la obsesión de este gobierno, de todos los gobiernos por cierto, no solo de este".
Vale la pena notar lo que la frase contiene: una tesis de asignación (el macro ya está atendido, el instrumento libre va al empleo), una de urgencia intertemporal (el ahorro de muy largo plazo compite con una promesa incumplida hoy) y una de legitimidad (el empleo es el canal por el que el crecimiento se vuelve experiencia cotidiana).
Relación con otros conceptos
Este objetivo se apoya en la ley de Okun, que traduce puntos de crecimiento en puntos de desocupación, y choca con el límite que imponen la tasa natural de desempleo y la curva de Phillips: el empleo sostenible no se compra con demanda por encima de cierto punto. La histéresis explica por qué la demora tiene costo creciente, y la productividad es la que decide si los empleos creados son buenos o precarios. Del lado fiscal, dialoga con la regla de balance estructural y con los fondos soberanos, que fijan cuánto del ingreso presente queda disponible. Y en el plano de la medición, la informalidad laboral es el recordatorio de que la tasa de desocupación no agota el diagnóstico.
Fuentes y lecturas
- Keynes, J. M. (1936), The General Theory of Employment, Interest and Money, Macmillan.
- Okun, A. M. (1962), "Potential GNP: Its Measurement and Significance", Proceedings of the Business and Economic Statistics Section, American Statistical Association.
- Friedman, M. (1968), "The Role of Monetary Policy", American Economic Review, 58(1).
- Blanchard, O. y Summers, L. (1986), "Hysteresis and the European Unemployment Problem", NBER Macroeconomics Annual, vol. 1.
- De Gregorio, J. (2007), Macroeconomía: Teoría y Políticas, Pearson Educación (manual estándar en español, escrito desde la experiencia chilena).