Teoría
Ganancia de inventario por alza de precios
Visto en 2 apariciones de los programas.
Qué es
La ganancia de inventario por alza de precios —inventory profit o, en el lenguaje de las cuentas nacionales, ganancia por tenencia— es el resultado contable que aparece cuando una empresa vende a precios nuevos, más altos, mercadería que compró a precios viejos, más bajos. No proviene de haber producido más, ni de haber producido mejor, ni de haber negociado mejores términos: proviene de que el precio se movió mientras la mercadería estaba guardada en la bodega o en el estanque.
La distinción formal es entre utilidad operacional y ganancia por tenencia, y su enunciado clásico es el de Edwards y Bell (1961), quienes separaron el beneficio de una empresa en el margen que obtiene por transformar insumos en productos a precios corrientes y el que obtiene por haber mantenido activos que se revalorizaron. La segunda componente es una revaluación de un stock, no un flujo de producción. De ahí que el Sistema de Cuentas Nacionales excluya las ganancias por tenencia del valor agregado y que las cuentas de Estados Unidos corrijan explícitamente las utilidades corporativas con un ajuste por valoración de existencias: si no se descontara, el PIB registraría como producción algo que nadie produjo.
El mecanismo es contable y automático. Bajo IFRS —el marco que rige a las empresas chilenas desde 2009— la NIC 2 obliga a valorar existencias por FIFO o costo promedio ponderado y prohíbe LIFO desde su revisión de 2003. Con FIFO, en un período de precios al alza, el costo de ventas se calcula con las unidades antiguas y baratas mientras los ingresos se calculan con los precios nuevos y caros. El resultado es una utilidad reportada que incorpora la diferencia sin que ninguna decisión de gestión la haya generado. Las refinadoras del mundo conocen bien este ruido: los grandes operadores europeos publican, junto al resultado contable, una utilidad a costo corriente de suministro (CCS) justamente para mostrar cuánto del período fue margen de refinación y cuánto fue revalorización de inventario.
La consecuencia importante no es contable sino de solvencia. Hicks (1939) definió el ingreso como el máximo que un agente puede consumir en un período quedando al final tan bien como estaba al principio. Bajo esa definición, la ganancia de inventario no es ingreso: el efectivo que entra por vender caro el crudo barato es exactamente el efectivo que se necesitará para reponer ese crudo al precio nuevo. Repartirlo como dividendo —o tratarlo como capacidad de pago permanente— erosiona la capacidad operativa de la empresa. Ese es el problema del mantenimiento de capital físico que animó toda la literatura de contabilidad de inflación de los años setenta, desde el informe Sandilands británico (1975) hasta la SFAS 33 estadounidense (1979), que durante unos años obligó a reportar los resultados también a costo corriente.
Dos propiedades más cierran el cuadro. Primero, es transitoria por construcción: dura lo que dure el inventario viejo. Una vez agotado, el costo de ventas pasa a reflejar el precio nuevo y la ganancia desaparece, aun si el precio se mantiene alto. Segundo, es simétrica: cuando el precio cae, la misma mecánica produce pérdidas por tenencia, con inventario caro vendido a precios baratos. Quien celebra la ganancia como mérito de gestión queda obligado a atribuir la pérdida a demérito de gestión, cosa que nadie hace.
Cómo lo explicó el programa
El 23 de septiembre de 2026, al revisar el resultado del primer semestre de ENAP, Pepe Arias desarmó la utilidad en sus partes. La empresa, explicó, "estuvo vendiendo refinado que tenía comprado desde antes a precios bajos y empezó a vender a precios más altos".
El panel fue explícito en el punto que suele perderse en los titulares: no es una irregularidad, son las reglas del mercado. Hasta marzo o abril la empresa tenía crudo comprado a precios bajos y estuvo vendiendo producto refinado a precios internacionales ya altos, y ese desfase explica una parte importante de la utilidad del semestre. Lo que sigue es lo que hace interesante el concepto: por definición se agota. Cuando se acaba el crudo antiguo hay que comprar al precio nuevo, que es alto, y la utilidad del semestre siguiente no tiene de dónde sacar la misma diferencia.
El ejercicio del programa es el mismo que hace un analista al leer un estado de resultados: preguntarse qué parte del número es capacidad de generar utilidades y qué parte es un accidente de calendario entre la fecha de compra y la fecha de venta.
Relación con otros conceptos
El concepto se apoya directamente en el de costo de reposición frente a costo histórico: toda la discusión es sobre cuál de los dos debería medir lo que la empresa gana. En el caso de los combustibles, el costo de reposición relevante es la paridad de importación, de modo que la ganancia de inventario mide exactamente la brecha entre esa paridad y lo que la empresa efectivamente pagó meses antes.
Se distingue del margen de refinación, que es el verdadero resultado operacional del negocio —la diferencia entre el valor del producto refinado y el del crudo a precios corrientes— y que es lo que sobrevive cuando la ganancia de inventario se agota.
Es un caso particular de utilidad no recurrente, y su lectura correcta es la de la hipótesis del ingreso permanente de Friedman (1957): un flujo transitorio no debería alterar decisiones de gasto o inversión de largo plazo. Conecta también con la teoría del almacenamiento de Kaldor (1939), que explica por qué una firma mantiene existencias en primer lugar y por qué el rendimiento de conveniencia de un inventario no es lo mismo que una apuesta direccional al precio.
Finalmente, se relaciona con el rezago de traspaso de precios: la misma inercia entre compra y venta que genera la ganancia contable es la que hace que el precio de bomba reaccione con retardo al precio internacional, y explica por qué, mirando series de corto plazo, producción y resultado pueden moverse en direcciones opuestas.
Fuentes y lecturas
- Edwards, E. O. y Bell, P. W. (1961), The Theory and Measurement of Business Income, University of California Press. El tratamiento seminal de la separación entre utilidad operacional y ganancias por tenencia, realizadas y no realizadas.
- Hicks, J. R. (1939), Value and Capital, Oxford: Clarendon Press, cap. XIV. La definición de ingreso como consumo máximo compatible con mantener intacto el capital.
- Kaldor, N. (1939), "Speculation and Economic Stability", The Review of Economic Studies, 7(1), pp. 1–27. El origen de la teoría del almacenamiento y del rendimiento de conveniencia.
- Naciones Unidas, Comisión Europea, FMI, OCDE y Banco Mundial (2009), Sistema de Cuentas Nacionales 2008, cap. 12. El tratamiento estadístico de las ganancias por tenencia y su exclusión del valor agregado.
- IASB, Norma Internacional de Contabilidad 2: Inventarios. La regla que fija FIFO o costo promedio y prohíbe LIFO, de la que se sigue mecánicamente el efecto descrito.
- Financial Accounting Standards Board (1979), Statement of Financial Accounting Standards No. 33: Financial Reporting and Changing Prices. El intento normativo más ambicioso de reportar resultados a costo corriente; útil como historia del problema.