Teoría
Licitaciones de suministro eléctrico de largo plazo
Visto en 2 apariciones de los programas.
Qué es
Una licitación de suministro eléctrico de largo plazo es un concurso público en que empresas generadoras compiten por el derecho a abastecer de energía a un conjunto de consumidores durante un período extenso, típicamente entre 15 y 20 años. El precio del contrato queda fijado al momento de la adjudicación, usualmente en dólares por megawatt-hora (US$/MWh) y con fórmulas de indexación pactadas. Gana quien ofrece suministrar al menor precio.
En Chile este mecanismo se aplica a los clientes regulados, es decir, hogares y pequeños negocios que no pueden negociar libremente con un generador. Las distribuidoras no producen electricidad: la compran a generadoras y la traspasan a la boleta. Las licitaciones existen para que esa compra se haga con competencia y transparencia, y no mediante acuerdos bilaterales entre partes que podrían estar relacionadas. El sistema se introdujo con la llamada Ley Corta II (Ley 20.018, de 2005) y se reformó con la Ley 20.805 (2015). Esta última traspasó a la Comisión Nacional de Energía un rol central en el diseño y la conducción de los procesos.
La idea económica de fondo es antigua. Cuando un mercado no admite competencia directa entre muchos oferentes al mismo tiempo, se puede organizar una competencia por el mercado en lugar de una competencia en el mercado. Harold Demsetz (1968) lo planteó así para los servicios públicos: si el derecho a servir se subasta entre varios interesados, la propia rivalidad de la subasta puede disciplinar los precios sin necesidad de que un regulador los fije uno por uno.
El plazo largo responde a otro problema. Una central eólica, solar o hidroeléctrica requiere una inversión inicial enorme que se recupera en décadas. Sin un contrato que asegure ingresos, el inversionista queda expuesto a que, una vez construida la planta, las condiciones cambien en su contra. La economía de los costos de transacción, desarrollada por Oliver Williamson (1985), analiza justamente cómo los contratos de largo plazo protegen inversiones específicas frente a ese riesgo de expropiación ex post. Para el generador, el contrato funciona como garantía para obtener financiamiento. Para el consumidor, entrega estabilidad de precios.
El costo de esa estabilidad es la rigidez. Un contrato firmado en un momento de precios altos sigue vigente aunque el mercado cambie, y lo mismo ocurre a la inversa. Por eso los diseños modernos licitan bloques de energía en distintos años, con fechas de inicio y término escalonadas. Así el precio promedio que paga el cliente regulado es una mezcla de contratos de distintas épocas.
Cómo lo explicó el programa
El 16 de octubre de 2026, en el episodio dedicado a la composición de la cuenta eléctrica [btm-2026-10-16], el programa situó las licitaciones dentro de la boleta. La cuenta paga tres componentes:
- Generación, cerca del 70%: es la parte competitiva y la que se compra mediante licitaciones de largo plazo para los clientes regulados.
- Transmisión, alrededor del 10%: las "autopistas" de alta tensión.
- Distribución, cerca del 20%: un segmento muy distinto. Pepe Arias lo explicó así: "esos son monopolios la tarifa está fijada cada cuatro años según el valor agregado de distribución".
El ejemplo concreto fue una cuenta de 200 kWh en Maipú: $28.000 corresponden a generación, $4.000 a transmisión y $6.000 a distribución. El contraste es útil. La generación se disciplina con competencia por contratos, mientras que la distribución, que es un monopolio natural, se regula por tarifa.
En el mismo episodio se trató el recambio de contratos de generación como causa estructural de la baja en las cuentas [btm-2026-10-16]. A fines de 2026 vencen los contratos de las licitaciones 2008-2010. Se firmaron en plena crisis energética a unos US$104/MWh y se reemplazan por contratos adjudicados en 2023-2025 que podrían llegar a US$47/MWh, gracias a la entrada de energía eólica y solar, cuyo costo marginal es muy bajo. En palabras de Pepe Arias: "están saliendo contratos antiguos caros de suministro y están siendo reemplazados por contratos nuevos más baratos".
El programa precisó por qué la cuenta no baja en la misma proporción. El efecto solo toca el componente de generación, y dentro de él solo los contratos que efectivamente vencen. Agregó que el recambio escalonado tiene ventajas de diseño: dificulta la coordinación de precios entre generadores y permite que el sistema vaya capturando las mejoras tecnológicas a medida que ocurren.
Relación con otros conceptos
Las licitaciones son una aplicación directa de la teoría de subastas. El formato de la subasta, la información que se revela a los oferentes y el número de participantes influyen en el precio final y en el riesgo de colusión entre los competidores. Se vinculan también con el monopolio natural: transmisión y distribución se regulan como tales, mientras que la generación se trata como un segmento donde la competencia es posible.
El concepto de costo marginal explica por qué las renovables variables abarataron los precios ofertados: una vez construidas, producir un MWh adicional casi no les cuesta. Los contratos de largo plazo ilustran además el problema de hold-up y el papel de los contratos incompletos para proteger inversiones específicas. Por último, el hecho de que los contratos se pacten en dólares conecta las tarifas con el tipo de cambio y con los mecanismos de indexación.
Fuentes y lecturas
- Demsetz, H. (1968), "Why Regulate Utilities?", Journal of Law and Economics, 11(1).
- Williamson, O. (1985), The Economic Institutions of Capitalism, Free Press.
- Stoft, S. (2002), Power System Economics: Designing Markets for Electricity, IEEE Press / Wiley.
- Klemperer, P. (2004), Auctions: Theory and Practice, Princeton University Press.
- Moreno, R., Barroso, L. A., Rudnick, H., Mocarquer, S. y Bezerra, B. (2010), "Auction approaches of long-term contracts to ensure generation investment in electricity markets: Lessons from the Brazilian and Chilean experiences", Energy Policy, 38(10).