Teoría
Pérdida no realizada
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Una pérdida no realizada (también llamada pérdida latente o pérdida en papel) es la disminución del valor de mercado de un activo que todavía se mantiene en cartera, medida respecto de su precio de compra o de una valorización anterior. La pérdida es "no realizada" porque no se ha concretado en una transacción: mientras no se vende el activo, la diferencia entre el precio pagado y el precio actual existe solo como una cifra contable o de valorización.
La contraparte es la pérdida realizada, que ocurre cuando el activo se vende (o se liquida, rescata o vence) a un precio inferior al de adquisición. En ese momento la pérdida queda fijada: ya no depende de la evolución futura del precio. Lo mismo aplica a las ganancias, donde se distingue entre ganancias de capital no realizadas y realizadas.
Conviene precisar qué significa y qué no significa esta distinción.
- Lo que sí significa: una pérdida no realizada puede revertirse si el precio del activo se recupera antes de venderlo. Para un inversionista con un horizonte largo y sin necesidad de liquidez inmediata, una caída transitoria de precios no obliga a materializar nada.
- Lo que no significa: que la pérdida sea imaginaria. En la contabilidad a valor de mercado (mark-to-market), que es el estándar para instrumentos financieros transables, el patrimonio del inversionista ya refleja la caída. Si mañana necesitara vender, recibiría el precio actual y no el de compra. Además, nada garantiza que el precio vuelva a subir. El precio de compra no tiene ningún poder especial sobre el precio futuro.
Desde la teoría financiera estándar, la decisión de mantener o vender un activo debería depender de sus perspectivas futuras y no de si está "arriba" o "abajo" respecto del precio pagado. Ese precio es, en buena medida, un costo hundido. Sin embargo, la evidencia empírica muestra que las personas no se comportan así. Como plantearon Kahneman y Tversky (1979) en la teoría prospectiva, los individuos evalúan resultados como ganancias o pérdidas respecto de un punto de referencia y sienten las pérdidas con más intensidad que las ganancias equivalentes. A partir de esa idea, Shefrin y Statman (1985) describieron el efecto disposición: la tendencia a vender demasiado pronto los activos que han ganado valor y a mantener demasiado tiempo los que han perdido valor, en parte para evitar "hacer efectiva" la pérdida. Odean (1998) documentó este patrón con datos de cuentas reales de inversionistas minoristas.
La distinción también tiene consecuencias prácticas. En muchos sistemas tributarios, las ganancias y pérdidas de capital se reconocen al momento de la venta, es decir, cuando se realizan. Y en carteras con apalancamiento o derivados, una pérdida no realizada puede obligar a aportar garantías adicionales (llamados de margen), lo que a su vez puede forzar ventas y convertir pérdidas latentes en realizadas.
Cómo lo explicó el programa
El concepto apareció con fuerza al analizar el comportamiento de los fondos de pensiones en un período de caída de precios.
[btm-2026-10-28] (2026-10-28) — "Bajas de precio versus pérdidas en los fondos de pensiones"
"una cosa como lo hemos dicho muchas veces en este programa es que los precios bajen otra cosa es hacer una pérdida" — Manuel Bengolea
En este episodio, el programa usó las declaraciones de Costa para bajarle el tono a la discusión. Los llamados de margen asociados a las posiciones de los fondos se habían mantenido contenidos, y la exposición venía disminuyendo gracias a la nueva norma. El punto central fue que una caída de precios no equivale a una pérdida realizada. Además, como los precios habían subido algo durante octubre, la pérdida latente se había reducido.
Para un afiliado, la lectura práctica es directa. La caída del valor cuota de su fondo es una pérdida no realizada mientras no rescate ni se cambie de fondo. Si reacciona vendiendo en el punto bajo, por ejemplo con un cambio de fondo motivado por el pánico, convierte esa baja transitoria en una pérdida efectiva y renuncia a una eventual recuperación. Por eso el énfasis del programa en no confundir ambos conceptos. Con todo, la frase no implica que la baja de precios carezca de costo. Implica que su efecto final depende de lo que se haga después.
Relación con otros conceptos
La pérdida no realizada está íntimamente ligada a la valorización a mercado (mark-to-market), el método contable que obliga a reflejar en los estados financieros el precio actual de los activos y no su costo histórico. Sin esa práctica, las pérdidas latentes serían invisibles hasta la venta.
Es el reverso de la ganancia de capital no realizada, y ambas forman parte del retorno total de una inversión junto con dividendos o cupones. Su tratamiento asimétrico en la mente de los inversionistas se explica por la aversión a la pérdida y el uso de puntos de referencia, conceptos centrales de la teoría prospectiva, y se manifiesta en el efecto disposición. Se relaciona también con la falacia del costo hundido: el precio de compra no debería condicionar la decisión de mantener un activo.
En el plano del riesgo, conecta con la liquidez y el horizonte de inversión: quien no necesita vender puede tolerar pérdidas latentes, mientras que quien enfrenta necesidades de caja o llamados de margen sobre posiciones apalancadas o en derivados puede verse forzado a realizarlas. Finalmente, la volatilidad de un activo determina cuán grandes pueden ser las pérdidas no realizadas en el camino, aunque el resultado final a largo plazo sea positivo.
Fuentes y lecturas
- Kahneman, D. y Tversky, A. (1979), Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk, Econometrica, 47(2), 263-291. https://doi.org/10.2307/1914185
- Shefrin, H. y Statman, M. (1985), The Disposition to Sell Winners Too Early and Ride Losers Too Long: Theory and Evidence, The Journal of Finance, 40(3), 777-790.
- Odean, T. (1998), Are Investors Reluctant to Realize Their Losses?, The Journal of Finance, 53(5), 1775-1798.
- Bodie, Z., Kane, A. y Marcus, A. J. (2021), Investments, 12.ª ed., McGraw-Hill.
- Brealey, R. A., Myers, S. C. y Allen, F. (2020), Principles of Corporate Finance, 13.ª ed., McGraw-Hill.