Teoría
Planificación tributaria y distribución efectiva de la carga
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Cuando un gobierno crea o sube un impuesto, la ley define quién debe pagarlo: la empresa, el trabajador, el comprador. Esa es la incidencia legal. La economía pública distingue entre ella y la incidencia económica o efectiva, que pregunta quién termina soportando el costo una vez que precios, salarios y decisiones de inversión se ajustan. Ambas casi nunca coinciden.
La idea central es que la carga de un impuesto recae con más fuerza sobre la parte del mercado que menos puede reaccionar. Si la oferta de capital es muy móvil, por ejemplo porque puede irse a otro sector o a otro país, mientras los trabajadores no pueden moverse con facilidad, parte del impuesto al capital termina trasladándose a los salarios. El trabajo seminal en esta línea es el análisis de equilibrio general del impuesto a las sociedades de Harberger (1962). Fullerton y Metcalf (2002) ofrecen una síntesis moderna de cómo se mide la incidencia.
La planificación tributaria agrega una segunda capa. Los contribuyentes no solo reaccionan cambiando cuánto trabajan, invierten o consumen. También cambian cómo organizan sus ingresos para pagar menos. Hay que separar tres conductas:
- Planificación legítima: usar incentivos y regímenes que la ley ofrece de forma explícita.
- Elusión: aprovechar vacíos o estructuras artificiales que cumplen la letra de la ley pero no su propósito. En Chile, la reforma de 2014 (Ley 20.780) introdujo una norma general antielusión para enfrentarla.
- Evasión: ocultar ingresos o falsear información, lo que es ilegal. El modelo clásico de la decisión de evadir es el de Allingham y Sandmo (1972).
Elusión y evasión importan para la distribución porque la capacidad de reorganizar ingresos no está repartida de forma pareja. Quien tiene ingresos de capital, varias sociedades o acceso a asesoría especializada tiene más margen para reclasificar rentas, diferir utilidades o trasladarlas a otras jurisdicciones. Un asalariado o un profesional al que le retienen en la fuente tiene muy poco margen. Slemrod y Yitzhaki (2002) muestran que esta "elasticidad de la base imponible" pesa tanto como las tasas para entender quién paga realmente. Por eso un sistema con tasas nominales progresivas puede resultar bastante menos progresivo en la práctica.
Hay además un canal macroeconómico. Los impuestos sobre las utilidades elevan el costo de uso del capital y reducen la rentabilidad que una empresa espera de invertir un peso adicional, la rentabilidad marginal. El marco formal de este vínculo entre política tributaria e inversión viene de Hall y Jorgenson (1967). Si la inversión cae, también pueden caer la productividad y los salarios. Así, una parte de la carga termina indirectamente en los trabajadores, aunque el impuesto se haya diseñado para las empresas.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 29 de octubre de 2026 [btm-2026-10-29], dedicado a "Reformas tributarias, inversión y clase media", Libardo Buitrago juntó los dos canales descritos arriba.
El primero es el efecto sobre la inversión. Según Buitrago, "cuando le baja la rentabilidad marginal del capital que es lo que hace la reforma tributaria cuando suben los impuestos se invierte menos". De ahí siguió que menos inversión significa menos empleo.
El segundo es la distribución efectiva. Según el programa, la carga de las reformas recayó en la clase media y no en los grandes patrimonios, porque estos últimos eluden con asesoría profesional. Como ejemplo concreto, se mencionó que la retención aplicada al profesional independiente subió de 10% a 14%. Es decir, aumentó para un grupo cuyo impuesto se cobra en la fuente y que tiene poco espacio para planificar.
Esta lectura calza con la intuición teórica: la carga se concentra donde la base imponible es menos móvil. Conviene tener presente, eso sí, que la magnitud de estos efectos es un tema empírico debatido. La respuesta de la inversión a los impuestos y el grado de elusión de los altos patrimonios varían según el país, el diseño de la reforma y la capacidad de fiscalización.
Relación con otros conceptos
- Elasticidad y excedente: la incidencia efectiva se apoya en las elasticidades de oferta y demanda, porque el lado más inelástico soporta más carga. Ese mismo análisis permite medir la pérdida irrecuperable de eficiencia (deadweight loss) de un impuesto.
- Equidad horizontal y vertical: la planificación tributaria erosiona la equidad horizontal, porque personas con el mismo ingreso terminan pagando distinto según cómo lo perciben. También afecta la equidad vertical, es decir, la progresividad efectiva del sistema.
- Costo de uso del capital y teoría de la inversión: la conexión entre impuestos y decisiones de inversión, incluida la q de Tobin, explica por qué un impuesto a las empresas puede afectar el empleo y los salarios.
- Competencia fiscal y paraísos fiscales: la movilidad internacional del capital amplía las posibilidades de elusión y presiona a la baja las tasas sobre el capital, como documentó Zucman (2015).
- Imposición óptima: las teorías de imposición óptima buscan diseñar sistemas que recauden con el menor costo en eficiencia y equidad. Por eso consideran de forma explícita las respuestas de comportamiento, incluida la elusión.
Fuentes y lecturas
- Harberger, A. C. (1962), "The Incidence of the Corporation Income Tax", Journal of Political Economy, 70(3), 215-240.
- Hall, R. E. y Jorgenson, D. W. (1967), "Tax Policy and Investment Behavior", American Economic Review, 57(3), 391-414.
- Allingham, M. G. y Sandmo, A. (1972), "Income Tax Evasion: A Theoretical Analysis", Journal of Public Economics, 1(3-4), 323-338.
- Fullerton, D. y Metcalf, G. E. (2002), "Tax Incidence", en A. Auerbach y M. Feldstein (eds.), Handbook of Public Economics, vol. 4, Elsevier.
- Stiglitz, J. E. y Rosengard, J. K. (2015), Economics of the Public Sector, 4.ª ed., W. W. Norton.