Teoría
Progresividad del impuesto a la renta
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
Un impuesto a la renta es progresivo cuando la proporción del ingreso que se paga en impuestos (la tasa media) sube a medida que sube el ingreso. Si esa proporción se mantiene constante, el impuesto es proporcional; si baja, es regresivo. La definición se refiere a la tasa media y no a cuánto paga cada uno en pesos: con un impuesto proporcional, quien gana más también paga más pesos, y aun así el impuesto no es progresivo.
Conviene separar dos tasas:
- Tasa marginal: lo que se paga por el último peso ganado. En un sistema por tramos, cada tramo de ingreso tributa a su propia tasa y la tasa más alta se aplica solo a la parte del ingreso que cae en el último tramo.
- Tasa media: el impuesto total dividido por el ingreso total. Es la que define si el sistema es progresivo.
Un impuesto puede ser progresivo aunque tenga una sola tasa marginal. Basta con un tramo exento: quien gana apenas sobre el umbral paga una tasa media cercana a cero, y quien gana mucho más se acerca a la tasa nominal. Chile combina las dos herramientas. El Impuesto Único de Segunda Categoría (sueldos) y el Global Complementario usan tramos con tasas marginales crecientes, un primer tramo exento y una tasa marginal máxima de 40%.
Medir la progresividad pide más que mirar quién paga. La propuesta clásica es la de Musgrave y Thin (1948), que compararon cómo cambia la desigualdad del ingreso antes y después del impuesto. Kakwani (1977) formalizó el índice más usado hoy: la diferencia entre el coeficiente de concentración del impuesto (qué tan concentrado está lo recaudado a lo largo de la distribución) y el coeficiente de Gini del ingreso antes de impuestos. Si la recaudación está más concentrada que el ingreso, el impuesto es progresivo. Que el impuesto se concentre arriba no basta: tiene que concentrarse más que el propio ingreso.
Detrás del debate normativo hay dos argumentos. El primero es el de la capacidad de pago: un peso pesa menos para quien tiene mucho, de modo que el sacrificio "justo" exige tasas crecientes (Musgrave, 1959). El segundo viene de la teoría de la tributación óptima, iniciada por Mirrlees (1971). Ahí el diseño equilibra la redistribución contra los incentivos: tasas marginales altas desincentivan el trabajo, el esfuerzo o la declaración honesta. Saez (2001) y Diamond y Saez (2011) llevaron ese marco a fórmulas que dependen de elasticidades medibles y de la forma de la cola alta de la distribución del ingreso. Con eso defendieron tasas marginales altas para los ingresos más altos.
Cómo lo explicó el programa
En el BDM del 7 de octubre de 2026 la discusión partió de un dato de concentración: un panelista no identificado señaló que "el 1,4% de los contribuyentes paga el 66% del impuesto a la renta" y agregó que el 72% de los contribuyentes está exento. Desde ahí planteó que el debate sobre que "los ricos paguen más" tiene que darse con números: no basta con pedir más, hay que decir cuánto más. [bdm-2026-10-07]
El dato ilustra bien lo que hace un tramo exento amplio: una mayoría que no paga renta y una recaudación muy concentrada arriba. Pero, a la luz del índice de Kakwani, una cifra de concentración de lo recaudado no zanja por sí sola cuánta progresividad tiene el sistema. Para eso hay que ponerla al lado de la concentración del ingreso: qué parte del ingreso total recibe ese mismo 1,4%. Tampoco dice nada de los otros impuestos que paga la mayoría exenta, como el IVA, que pesa más en proporción sobre los ingresos bajos. La invitación del panelista a "decir cuánto más" calza justamente con esa disciplina: precisar la tasa media y la base sobre la que se aplica, en vez de discutir con adjetivos.
Relación con otros conceptos
La progresividad se mide con las mismas herramientas que la desigualdad del ingreso: la curva de Lorenz y el coeficiente de Gini. La diferencia entre el Gini antes y después de impuestos y transferencias es una medida directa de la redistribución fiscal. En el diseño del impuesto se cruza con la distinción entre tasa marginal y tasa media y con la elasticidad del ingreso imponible: cuánto reaccionan los ingresos declarados ante cambios de tasa, incluida la elusión. Esa elasticidad es el parámetro central de la tributación óptima y de la discusión sobre la curva de Laffer en los tramos altos.
En el sistema completo, la progresividad de la renta convive con impuestos indirectos que suelen ser regresivos en proporción al ingreso corriente, así que la progresividad del sistema tributario en su conjunto puede ser menor que la del impuesto a la renta aislado. También dialoga con la equidad horizontal: que personas con igual capacidad de pago tributen lo mismo. Esa condición se rompe cuando rentas del trabajo y del capital tienen tratamientos distintos, un tema recurrente en Chile por la integración entre el impuesto corporativo y el personal.
Fuentes y lecturas
- Musgrave, R. A. (1959), The Theory of Public Finance: A Study in Public Economy, McGraw-Hill.
- Musgrave, R. A. y Thin, T. (1948), "Income Tax Progression, 1929–48", Journal of Political Economy, 56(6).
- Kakwani, N. C. (1977), "Measurement of Tax Progressivity: An International Comparison", The Economic Journal, 87(345).
- Mirrlees, J. A. (1971), "An Exploration in the Theory of Optimum Income Taxation", The Review of Economic Studies, 38(2).
- Diamond, P. y Saez, E. (2011), "The Case for a Progressive Tax: From Basic Research to Policy Recommendations", Journal of Economic Perspectives, 25(4). https://doi.org/10.1257/jep.25.4.165