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Teoría

Curva de Laffer

Visto en 6 apariciones de los programas.

Qué es

La curva de Laffer describe la relación entre la tasa de un impuesto y la recaudación que ese impuesto produce. El argumento parte de dos puntos extremos difíciles de discutir: con una tasa de 0% el Estado no recauda nada, y con una tasa de 100% tampoco, porque nadie declara ni produce aquello que le será íntegramente confiscado. Si la función que une ambos extremos es continua, existe al menos una tasa intermedia donde la recaudación alcanza un máximo. De ahí se sigue la partición central: un tramo normal, en que subir la tasa sube la recaudación, y un tramo prohibitivo, en que subirla la baja.

El punto no trivial no es la forma de la curva sino su supuesto: la base imponible no es independiente de la tasa. Un impuesto más alto no se aplica sobre la misma torta; cambia la oferta de trabajo, el momento en que se realizan los ingresos, la decisión de invertir o repartir utilidades, la localización del capital, la formalidad del contrato y el incentivo a evadir. Todos esos márgenes se resumen hoy en un solo parámetro empírico, la elasticidad del ingreso tributable respecto de la tasa marginal (Feldstein, 1995; Saez, Slemrod y Giertz, 2012). Mientras esa elasticidad sea baja, el país está lejos del máximo; cuando es alta, el máximo puede estar sorprendentemente cerca.

La idea es más vieja que su nombre. Laffer (2004) reconoce antecedentes en Ibn Jaldún (1377) y en Keynes, y ya Dupuit (1844) razonaba que un impuesto llevado al límite deja de rendir. El episodio fundacional del término es de 1974, cuando Arthur Laffer dibujó la curva en una servilleta durante una cena en Washington con Dick Cheney y Donald Rumsfeld; el nombre lo acuñó el periodista Jude Wanniski. Su formalización rigurosa, en cambio, viene de la teoría de la imposición óptima inaugurada por Mirrlees (1971), y su versión operativa moderna es la fórmula de la tasa marginal superior que maximiza recaudación de Diamond y Saez (2011): con los parámetros que estiman para Estados Unidos, ese máximo se ubica en torno a 70%, bastante por encima de las tasas vigentes. Trabandt y Uhlig (2011) llegan a una conclusión análoga y útil por su asimetría: para el impuesto al trabajo, las economías avanzadas todavía están en la rama ascendente; para el impuesto al capital —base mucho más móvil y elástica— están notoriamente más cerca del tope.

De ahí las dos lecturas que conviene no confundir. Como teorema de existencia, la curva es incontrovertible: hay un máximo. Como afirmación empírica —"estamos a la derecha del máximo, bajar la tasa recaudaría más"— es una hipótesis que hay que probar impuesto por impuesto y país por país, y que la evidencia respalda mucho más para tributos sobre bases móviles que para el consumo o el trabajo.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 29 de julio de 2026 (bdm-2026-07-29), a propósito de "los impuestos como decisión política y el Estado como caja pagadora", el panel usó la lógica de Laffer sin nombrarla, y desplazada: el problema no sería que los técnicos calculen mal el máximo, sino que la tasa nunca se fija por criterio técnico. Juan José Lavín lo puso así: «el estado es un gran capturador de clientela para mantenerse en el poder». El impuesto, en esa lectura, es el precio de una red de favores políticos, y el diagnóstico se extiende a todos los gobiernos, sin excepción de color.

El contraejemplo que ofrecieron fue la administración de Hernán Büchi, con IVA en 16% y primera categoría en 10% —las cifras corresponden efectivamente al tramo final de ese periodo—, bajo la cual Chile llegó a crecer cerca de 10% en 1989. Lo que vino después, sostuvieron, entendió el tributo como redistribución "al modo de Robin Hood".

Vale la pena marcar dos cosas para leer bien esa comparación. Primero, la reforma de 1990 (Ley 18.985) subió esas mismas tasas a 18% y 15%, y la recaudación aumentó mientras la economía promedió un crecimiento cercano a 7% en la década siguiente: eso es lo que se esperaría de un país situado en la rama ascendente de la curva, no en la prohibitiva. Segundo, el crecimiento de 1989 tuvo otros motores simultáneos —recuperación tras la crisis del 82, términos de intercambio, acumulación de capital—, de modo que atribuirlo a la tasa exige más que coincidencia temporal.

La objeción de fondo del programa, sin embargo, no es empírica sino de economía política, y ahí la curva sí ilumina algo incómodo: un Estado que maximiza recaudación se ubicaría exactamente en la cima. El máximo de Laffer no es un objetivo deseable, es una advertencia sobre el punto al que tiende un fisco sin restricciones (Brennan y Buchanan, 1980). Y la disyuntiva "recaudar versus redistribuir" que el panel plantea como Robin Hood es real pero distinta: la curva habla solo de recaudación, no de equidad; si el objetivo declarado es redistribuir, el máximo de ingresos deja de ser la brújula.

Relación con otros conceptos

La curva es el envoltorio recaudatorio del exceso de gravamen: la pérdida de eficiencia crece aproximadamente con el cuadrado de la tasa, así que mucho antes de llegar al máximo de recaudación cada peso adicional cuesta cada vez más bienestar. Su parámetro clave, la elasticidad del ingreso tributable, la conecta con la oferta laboral (efectos sustitución e ingreso), con la evasión y la informalidad —márgenes de respuesta que no requieren trabajar menos, solo declarar menos— y con la competencia tributaria internacional, que vuelve elástica la base del capital y explica por qué el máximo es más bajo ahí. En el diseño, dialoga con la imposición óptima y la regla de Ramsey (gravar más lo inelástico) y con la restricción presupuestaria intertemporal del gobierno, que obliga a que todo gasto tenga contrapartida en impuestos presentes, futuros o inflación. Por el lado de la lectura del episodio, aterriza en la elección pública y la hipótesis del Leviatán.

Fuentes y lecturas

  • Laffer, A. (2004), The Laffer Curve: Past, Present, and Future, Heritage Foundation Backgrounder N.º 1765.
  • Mankiw, N. G. (2021), Principios de economía, 9.ª ed., Cengage (capítulo sobre diseño del sistema tributario).
  • Saez, E., Slemrod, J. y Giertz, S. (2012), "The Elasticity of Taxable Income with Respect to Marginal Tax Rates: A Critical Review", Journal of Economic Literature 50(1).
  • Trabandt, M. y Uhlig, H. (2011), "The Laffer Curve Revisited", Journal of Monetary Economics 58(4).
  • Stiglitz, J. E. (2000), La economía del sector público, 3.ª ed., Antoni Bosch. — panorámica en español de recaudación, eficiencia y equidad.

Apariciones