Teoría
Segmentos de la cadena eléctrica: generación, transmisión y distribución
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La electricidad que llega a un enchufe pasa por tres eslabones con lógicas económicas muy distintas. Por eso la regulación los trata por separado.
Generación. Es la producción de energía en centrales hidroeléctricas, térmicas, solares, eólicas y de otros tipos. En este segmento pueden convivir muchas empresas que compiten entre sí, porque no hay una razón técnica que obligue a que exista un solo productor. En Chile los generadores venden su energía de dos formas: mediante contratos con clientes libres (grandes consumidores) y con las distribuidoras, que abastecen a los clientes regulados a través de licitaciones públicas de suministro. Las centrales se coordinan según un orden de despacho por costo marginal: primero operan las más baratas y el precio en cada momento lo fija la última unidad necesaria para cubrir la demanda. La teoría de este diseño está desarrollada en detalle por Stoft (2002).
Transmisión. Son las líneas de alta tensión que llevan la energía desde las centrales hasta los centros de consumo. Aquí la competencia prácticamente no existe: duplicar una red troncal sería un despilfarro de recursos. Es un caso típico de monopolio natural, es decir, una industria en que una sola empresa puede abastecer todo el mercado a menor costo que varias (Baumol, Panzar y Willig, 1982). Por eso la transmisión se regula. Se fija su remuneración, se planifica su expansión de forma centralizada y se exige acceso abierto, para que cualquier generador pueda inyectar energía a la red en condiciones no discriminatorias.
Distribución. Son las redes de media y baja tensión que llegan a hogares y comercios. También es un monopolio natural, en este caso dentro de una zona de concesión. En Chile la tarifa de distribución se calcula con una "empresa modelo" eficiente, que define el Valor Agregado de Distribución (VAD). Así se busca que la empresa real tenga incentivos a reducir costos en vez de simplemente traspasarlos.
La idea de separar los segmentos ("desintegración vertical") para introducir competencia donde es posible y regular donde no lo es fue el eje de las reformas eléctricas de fines del siglo XX. Joskow y Schmalensee (1983) la analizaron tempranamente para Estados Unidos. Chile fue pionero mundial con el DFL N° 1 de 1982, la Ley General de Servicios Eléctricos (Rudnick, 1994). Hunt (2002) ofrece un balance de qué funcionó y qué no en las experiencias internacionales.
Para el consumidor esto tiene una consecuencia práctica: la cuenta de luz es una suma de componentes. Incluye un cargo por energía (el precio de los contratos de generación), un cargo por transmisión y un cargo por distribución, además de otros cargos menores. Cuando la cuenta sube o baja, conviene preguntarse qué eslabón se movió.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio [bdm-2026-10-16] (16 de octubre de 2026), a propósito del tema "Baja de 4,3% en las cuentas de luz desde 2027", el programa analizó el informe preliminar del Precio de Nudo Promedio (PNP). El PNP es el precio al que las distribuidoras traspasan a sus clientes regulados el costo de la energía comprada a los generadores. Según el análisis, la baja proyectada tiene dos causas, y ambas están en el segmento de generación:
- El tipo de cambio. La generación se tarifica en dólares, pero los clientes pagan en pesos. Las diferencias acumuladas por las variaciones cambiarias se devuelven en la tarifa. Como resumió Pepe Arias: "esa variación del tipo de cambio explica una parte bien importante de esta rebaja".
- El vencimiento de contratos caros. Los contratos de suministro firmados entre 2008 y 2010, en un período de precios altos de la energía, empiezan a expirar. Los reemplazan contratos licitados a menos de la mitad de ese precio.
El programa subrayó que se trata de un ajuste estructural y no regulatorio, que llega después del descongelamiento tarifario. Leído desde la cadena eléctrica, el episodio muestra que la parte de la cuenta que más se mueve es la de energía, porque refleja contratos de largo plazo y su moneda de denominación. Los cargos de transmisión y distribución, en cambio, responden a procesos tarifarios regulados con otra periodicidad.
Relación con otros conceptos
El concepto central para entender por qué transmisión y distribución se regulan es el monopolio natural. Se apoya en las economías de escala y en la subaditividad de costos: producir todo con una sola red resulta más barato que repartirlo entre varias. De ahí se derivan los problemas clásicos de regulación tarifaria: cómo fijar un precio que cubra los costos sin premiar la ineficiencia. Esa tensión se discute en términos de regulación por costo de servicio frente a regulación por incentivos o de tarifa máxima (price cap) (Viscusi, Harrington y Vernon, 2018).
En generación aparecen conceptos de mercados competitivos: costo marginal, orden de mérito y contratos de largo plazo como cobertura frente a la volatilidad del precio spot. El traspaso de precios en dólares conecta el sector con el tipo de cambio y con el riesgo cambiario: un peso depreciado encarece la energía aunque el costo en dólares no cambie. Por último, el congelamiento y posterior descongelamiento de tarifas ilustran el problema de los precios regulados rezagados: cuando el precio que paga el cliente se separa del costo real, la diferencia se acumula como deuda y tarde o temprano debe saldarse.
Fuentes y lecturas
- Joskow, P. y Schmalensee, R. (1983), Markets for Power: An Analysis of Electric Utility Deregulation, MIT Press.
- Stoft, S. (2002), Power System Economics: Designing Markets for Electricity, IEEE Press / Wiley.
- Hunt, S. (2002), Making Competition Work in Electricity, John Wiley & Sons.
- Rudnick, H. (1994), "Chile: Pioneer in Deregulation of the Electric Power Sector", IEEE Power Engineering Review, 14(6).
- Viscusi, W. K., Harrington, J. E. y Sappington, D. (2018), Economics of Regulation and Antitrust (5.ª ed.), MIT Press.