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Teoría

Sensibilidad del oro a la política monetaria

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

La sensibilidad del oro a la política monetaria es la medida en que el precio del oro reacciona a las decisiones de los bancos centrales: cambios en la tasa de política, en las expectativas sobre esa tasa y en las señales sobre la inflación futura. En la práctica, el canal más importante no es la tasa nominal sino la tasa de interés real, es decir, la tasa nominal descontada la inflación esperada, según la conocida relación de Fisher (Fisher, 1930).

La intuición parte del costo de oportunidad. El oro no paga intereses, dividendos ni cupones. Quien lo mantiene en su portafolio renuncia al rendimiento que podría obtener en un bono o un depósito. Cuando las tasas reales suben, ese sacrificio crece y mantener oro se vuelve menos atractivo, por lo que su precio tiende a caer. Cuando las tasas reales bajan, o incluso se vuelven negativas, el costo de oportunidad casi desaparece y el oro gana demanda.

Esta relación tiene una larga historia en la literatura. Barsky y Summers (1988) usaron precisamente la conexión entre el precio del oro y las tasas reales para explicar la "paradoja de Gibson", la correlación positiva entre tasas de interés y nivel de precios que se observaba bajo el patrón oro. Más recientemente, Erb y Harvey (2013) documentaron una relación inversa marcada entre el precio real del oro y el rendimiento de los bonos indexados a la inflación en Estados Unidos (TIPS). También mostraron que el oro es una cobertura contra la inflación mucho menos confiable en horizontes cortos y medianos de lo que suele creerse.

De un modo más general, Frankel (2008) planteó que una política monetaria más restrictiva, con tasas reales más altas, reduce los precios reales de las materias primas. Lo hace por varias vías: encarece mantener inventarios, incentiva la extracción y hace más atractivos los activos que sí pagan rendimiento.

Una consecuencia importante es que el oro no responde igual a todas las crisis. La literatura distingue entre activo de cobertura, que no se correlaciona con otro activo en promedio, y activo refugio, que se mantiene o se aprecia justo cuando el otro activo se desploma (Baur y Lucey, 2010). Si la crisis viene acompañada de alzas de tasas reales, la sensibilidad monetaria puede dominar y el oro puede caer en vez de proteger.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio [bdm-2026-10-26] (26 de octubre de 2026), dedicado a la pregunta "¿Sigue siendo el oro un activo refugio?", el programa planteó que el comportamiento del oro depende del tipo de crisis que enfrente el mercado:

  • Shocks inflacionarios que obligan a subir tasas. En este escenario el oro tiende a perder. El programa citó la visión de Morgan Stanley de que hoy pesa más la sensibilidad monetaria del oro que su rol de refugio. Esto coincide con el canal del costo de oportunidad: si el banco central endurece su política para contener la inflación, las tasas reales suben y el oro sufre.
  • Crisis de credibilidad institucional. Aquí el oro tiende a ganar. El ejemplo fue la pelea entre Trump y la Fed. Cuando lo que está en duda es la independencia del banco central o la solidez de la moneda, el oro recupera su atractivo como activo sin riesgo de contraparte.
  • ¿Refugio para quién? La conclusión fue matizada. El oro sigue siendo refugio para los bancos centrales, que lo acumulan como reserva, pero no necesariamente para los inversionistas privados, que hoy disponen de instrumentos líquidos para diversificar. En palabras de un panelista no identificado: "sigue siendo un refugio de los bancos centrales no de los inversionistas".

La lectura de fondo es que la etiqueta de "activo refugio" no es una propiedad fija del oro. Depende de si la crisis empuja las tasas reales hacia arriba o deteriora la confianza en las instituciones monetarias.

Relación con otros conceptos

El concepto se apoya directamente en la ecuación de Fisher, que separa la tasa nominal en tasa real más inflación esperada. Por eso un alza de tasas puede ser neutral o negativa para el oro según cómo se muevan las expectativas de inflación.

Se vincula con el costo de oportunidad y con la valoración de activos sin flujo de caja. Como el oro no genera ingresos, su precio depende sobre todo de cuánto rinden las alternativas.

Está estrechamente relacionado con la distinción entre activo de cobertura y activo refugio y con la noción de riesgo de contraparte. El oro físico no es pasivo de nadie, lo que explica su atractivo en crisis institucionales.

También se conecta con la credibilidad e independencia del banco central. Cuando el mercado duda de que la autoridad monetaria vaya a defender el valor de la moneda, sube la demanda por reservas de valor alternativas.

En el plano internacional, interactúa con el tipo de cambio del dólar, porque el oro se cotiza en dólares y una política monetaria estadounidense más restrictiva suele fortalecer la moneda. También interactúa con la composición de las reservas internacionales de los bancos centrales, que en los últimos años han aumentado su exposición al oro.

Fuentes y lecturas

  • Barsky, R. B. y Summers, L. H. (1988), Gibson's Paradox and the Gold Standard, Journal of Political Economy, 96(3).
  • Erb, C. B. y Harvey, C. R. (2013), The Golden Dilemma, Financial Analysts Journal, 69(4). https://doi.org/10.2469/faj.v69.n4.1
  • Baur, D. G. y Lucey, B. M. (2010), Is Gold a Hedge or a Safe Haven? An Analysis of Stocks, Bonds and Gold, The Financial Review, 45(2).
  • Frankel, J. A. (2008), The Effect of Monetary Policy on Real Commodity Prices, en J. Y. Campbell (ed.), Asset Prices and Monetary Policy, University of Chicago Press.
  • Blanchard, O. (2017), Macroeconomía, Pearson.

Apariciones