Teoría
Sesgo del presente (preferencia por la liquidez inmediata)
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
El sesgo del presente es la tendencia a darle un peso desproporcionado a lo que se recibe ahora frente a lo que se recibe después, más allá de lo que justificaría una tasa de descuento razonable. En lo cotidiano se nota como la preferencia por la plata disponible hoy por sobre una suma mayor en el futuro, aunque la diferencia compense con creces la espera.
Conviene partir por lo que no es sesgo. En economía es normal y racional descontar el futuro: un peso hoy vale más que un peso mañana porque puede invertirse, porque el futuro es incierto y porque la vida es finita. El modelo clásico de descuento exponencial, formalizado por Samuelson (1937), supone que la persona aplica la misma tasa de descuento entre dos períodos cualesquiera. Así, la diferencia entre hoy y mañana pesa igual que entre el día 365 y el día 366. Con ese supuesto las preferencias son consistentes en el tiempo: lo que hoy planeo hacer el próximo año es lo mismo que querré hacer cuando ese año llegue.
El sesgo del presente aparece cuando ese supuesto falla. La evidencia muestra que las personas descuentan con mucha fuerza el tramo inmediato y con bastante menos los tramos lejanos. Muchos prefieren $100 hoy a $110 mañana, pero prefieren $110 en 366 días a $100 en 365 días. Thaler (1981) documentó empíricamente esta caída de las tasas de descuento implícitas a medida que se alarga el horizonte. El resultado es la inconsistencia temporal: el plan que hoy parece sensato ("empiezo a ahorrar el próximo mes") se abandona cuando el próximo mes se convierte en "hoy". Strotz (1955) ya había mostrado formalmente que preferencias de este tipo llevan a revisar los planes una y otra vez.
La formalización más usada es el modelo cuasi-hiperbólico o β-δ, propuesto por Phelps y Pollak (1968) en otro contexto y popularizado en economía conductual por Laibson (1997):
U = u(c₀) + β · [δ·u(c₁) + δ²·u(c₂) + …], con 0 < β < 1
El parámetro δ es el descuento "normal" entre períodos. El parámetro β es un castigo adicional que se aplica a todo lo que no es el presente. Si β = 1 volvemos al modelo exponencial clásico. Mientras más bajo es β, más fuerte es el sesgo del presente. O'Donoghue y Rabin (1999) agregaron una distinción útil: los agentes sofisticados saben que tienen este sesgo y buscan amarrarse las manos (ahorro forzoso, compromisos), mientras que los ingenuos creen que su "yo futuro" será más paciente y por eso postergan indefinidamente.
El nombre alternativo de "preferencia por la liquidez inmediata" es coloquial y no debe confundirse con la preferencia por la liquidez de Keynes (1936). Esa es una teoría de la demanda de dinero y de la tasa de interés, no un sesgo de comportamiento individual.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 20 de octubre de 2026 [btm-2026-10-20], bajo el tema "Por qué los pensionados aceptaron el anticipo", el panel analizó la decisión de quienes optaron por recibir el anticipo. Un panelista no identificado lo resumió así:
"platita hoy sí pues es mejor que platita mañana economía conductual básica"
La conversación sostuvo que aceptar el anticipo era una decisión racional leída desde la economía conductual. La liquidez inmediata se valora más que la futura, había incertidumbre en el contexto de pandemia y el retiro estaba exento de impuestos.
Vale la pena separar los argumentos que el panel puso juntos. La incertidumbre y la exención tributaria son razones perfectamente estándar para preferir el dinero hoy. Lo mismo vale para restricciones de liquidez apremiantes, como un hogar que necesita pagar cuentas ahora. Ninguna de ellas requiere sesgo alguno, porque un agente exponencial y paciente podría tomar la misma decisión. El sesgo del presente es la pieza adicional: explica por qué la inmediatez pesa más de lo que esas razones justificarían por sí solas. En la práctica, distinguir cuánto de una decisión real se debe a cada factor es justamente la parte difícil del análisis empírico.
Relación con otros conceptos
El sesgo del presente es la base conductual de varios fenómenos estudiados en finanzas personales y política pública. Explica el ahorro insuficiente para la jubilación y es uno de los argumentos clásicos para justificar sistemas de ahorro previsional obligatorio, que funcionan como un mecanismo de compromiso frente al propio impulso. Se relaciona con la procrastinación, con el uso intensivo de crédito de consumo caro y con la demanda de productos que restringen el acceso a los propios fondos.
En el terreno del diseño de políticas, conecta con los nudges o "empujones" y con la arquitectura de decisiones, como la inscripción automática en planes de ahorro. Thaler y Benartzi (2004) propusieron el programa Save More Tomorrow, que aprovecha el mismo sesgo: es más fácil comprometerse a ahorrar en el futuro que hacerlo hoy.
En teoría económica, dialoga con la hipótesis del ciclo de vida y la del ingreso permanente, que suponen agentes que suavizan su consumo en el tiempo. El sesgo del presente es una de las razones por las que el comportamiento observado se desvía de esas predicciones. También se vincula con el concepto de valor presente y de tasa de descuento en finanzas, que corresponde al benchmark "racional" contra el que se mide el sesgo.
Fuentes y lecturas
- Laibson, D. (1997), "Golden Eggs and Hyperbolic Discounting", Quarterly Journal of Economics, 112(2). https://doi.org/10.1162/003355397555253
- O'Donoghue, T. y Rabin, M. (1999), "Doing It Now or Later", American Economic Review, 89(1).
- Frederick, S., Loewenstein, G. y O'Donoghue, T. (2002), "Time Discounting and Time Preference: A Critical Review", Journal of Economic Literature, 40(2).
- Thaler, R. H. (1981), "Some Empirical Evidence on Dynamic Inconsistency", Economics Letters, 8(3).
- Thaler, R. H. y Sunstein, C. R. (2009), Un pequeño empujón (Nudge): el impulso que necesitas para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad, Taurus.