Teoría
Tasa de descuento
Visto en 8 apariciones de los programas.
Qué es
La tasa de descuento es el número con que se traduce plata futura a plata de hoy. Formalmente, un flujo $F$ que se recibe en $t$ años vale hoy $F/(1+r)^t$, y ese $r$ es la tasa de descuento; el valor presente neto (VAN) de un proyecto es la suma de todos sus flujos así traducidos, menos la inversión.
Detrás de la aritmética hay una idea económica más fuerte: $r$ no es un parámetro técnico, es el rendimiento que se exige. Y se exige porque la plata tiene un uso alternativo. Por eso el nombre más honesto de la tasa de descuento es costo de oportunidad del capital: la rentabilidad que ofrece la mejor alternativa disponible de riesgo y plazo comparables. Si existe un instrumento líquido y seguro que paga 4,5%, ningún proyecto riesgoso debería aprobarse por rentar 4,6%.
Suele descomponerse en tres piezas: preferencia temporal pura (compensación por postergar consumo), compensación por inflación esperada —la distinción entre tasa nominal y real, que en Chile es explícita porque conviven instrumentos en pesos y en UF— y prima por riesgo. El CAPM y el WACC son recetas para armar ese $r$ cuando hay deuda, patrimonio y riesgo sistemático de por medio.
Dos propiedades poco obvias son las que mandan en la práctica. La primera: la tasa no se observa, se argumenta. Nadie encuentra su tasa de descuento en un dato; la elige, y esa elección suele decidir el resultado antes que las proyecciones de flujo. La segunda: el efecto es no lineal en el plazo. Un flujo a perpetuidad vale $F/r$, así que pasar de 4,5% a 5,5% —un solo punto— le quita cerca del 18% del valor. Un proyecto cuyos flujos parten en cinco años pierde alrededor de un quinto de su valor presente sólo por esperar. Los proyectos largos son, siempre, los más sensibles.
Cómo lo explicó el programa
En Buenas Tardes Mercado del 29 de julio de 2026 (btm-2026-07-29) el tema fue precisamente las tasas como costo de oportunidad en la evaluación de proyectos. Pepe Arias lo resumió así: "cuando suben las tasas de la renta fija, muchos proyectos dejan de ser atractivos porque están muy en el delta".
El "delta" es el margen entre lo que rinde el proyecto y lo que rinde la alternativa segura. El ejemplo que usaron en el programa es útil porque es concreto: un negocio que exige contratar mil personas y pasar cinco años de permisología para rentar 5%, contra un depósito a plazo que paga 4,5%. Con esos números la decisión racional es no hacerlo — cincuenta puntos base no pagan cinco años de riesgo de ejecución, riesgo regulatorio y trabajo de gestión. De ahí la conclusión del panel: el movimiento de tasas, por pequeño que sea, mata proyectos.
El ejemplo deja ver dos cosas. Primero, que quien decide no compara la rentabilidad del proyecto contra cero, la compara contra la renta fija: la tasa de mercado opera como hurdle rate, la valla mínima que hay que saltar. Segundo, que los proyectos que mueren son los marginales. Un alza de tasas no cambia la decisión de un proyecto que renta 25%; borra la cola de proyectos apretados, que en cualquier economía son la mayoría. Y la permisología entra por la misma puerta: alarga el plazo, y el plazo es justamente el eje sobre el que actúa el descuento.
Relación con otros conceptos
La tasa de descuento es la forma operativa del costo de oportunidad, y por eso toca casi todo. Por el lado financiero se ancla en la tasa libre de riesgo, que responde a la política monetaria: la TPM mueve el tramo corto y las expectativas mueven el resto de la curva de rendimiento, de modo que la renta fija termina poniéndole precio al dinero para todos los demás. Ese es el canal de transmisión clásico de la política monetaria hacia la inversión — no hay un mecanismo misterioso, hay proyectos que dejan de pasar el corte.
Por el lado de la evaluación, es el insumo del VAN y el punto de comparación de la TIR, que por sí sola no dice nada hasta contrastarla con la tasa exigida. Con la inflación se vincula vía tasas nominales y reales: descontar flujos reales con una tasa nominal es el error más común y más caro del oficio. Con el riesgo, vía prima por riesgo y CAPM: dos proyectos con los mismos flujos esperados no valen lo mismo si uno es más incierto. En valorización de acciones explica por qué las empresas cuyas utilidades están lejos en el tiempo caen más cuando suben las tasas. Y en el sector público toma la forma de tasa social de descuento, donde la discusión deja de ser financiera y se vuelve normativa: cuánto peso le damos al bienestar de quienes vendrán después.
Para profundizar
- Brealey, Myers y Allen, Principios de finanzas corporativas (McGraw-Hill). Los primeros capítulos son la exposición estándar de valor presente, VAN y costo de oportunidad del capital; más adelante, costo de capital y primas por riesgo.
- Nassir Sapag Chain y Reinaldo Sapag Chain, Preparación y evaluación de proyectos (McGraw-Hill). Texto de referencia en Chile y buena parte de Latinoamérica; construye la tasa de descuento para evaluación privada y social con ejemplos locales.
- Olivier Blanchard, Macroeconomía (Pearson). El capítulo sobre expectativas desarrolla los valores presentes descontados esperados y la distinción entre tasas nominales y reales, conectando tasas con decisiones de inversión.
- Sistema Nacional de Inversiones, Ministerio de Desarrollo Social y Familia (Chile): publicación anual de Precios Sociales vigentes, que incluye la tasa social de descuento con que se evalúa la inversión pública chilena. Sirve para ver cómo el problema se resuelve en la práctica, con un número oficial y su fundamento.