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Teoría

Sobreinversión inmobiliaria

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Qué es

La sobreinversión inmobiliaria es la acumulación de stock construido —viviendas, oficinas, suelo urbanizado— muy por encima de la demanda que la economía puede sostener a los precios que justificaron esa construcción. No es lo mismo que una escasez momentánea de compradores: es capital fijo, inmóvil y de larguísima vida útil, comprometido en un uso que no rinde lo que se esperaba. Un departamento mal ubicado no se reconvierte en otra cosa ni se exporta; queda ahí, arrastrando gastos comunes y deuda.

Su interés teórico viene de que la inversión tiene un carácter dual que Evsey Domar formuló con precisión: gastar hoy en construir crea demanda en el presente y crea capacidad en el futuro (Domar, 1946). Mientras se levanta la torre, el cemento, los jornales y los créditos hipotecarios se registran como actividad; el problema aparece después, cuando esa capacidad queda instalada y hay que llenarla. Por eso una economía puede exhibir cifras excelentes justo durante el período en que está cometiendo el error, y el reconocimiento llega con años de rezago.

La tradición austríaca llamó malinversión a este fenómeno: para Ludwig von Mises (1912) y Friedrich Hayek (1931), una tasa de interés artificialmente baja induce a emprender proyectos de maduración larga —y la construcción es el caso de manual— que resultan inviables cuando el crédito se normaliza. No hace falta comprar todo ese andamiaje teórico para quedarse con el mecanismo: el criterio de inversión estándar, la q de Tobin (Tobin, 1969), dice que se construye mientras el valor de mercado del activo terminado supere su costo de reposición. Si el precio de mercado está inflado por expectativas de alza —o por la certeza de que alguien rescatará al desarrollador—, la señal manda a construir de más y lo hace con toda la lógica del mundo.

Hyman Minsky (1986) agregó la pieza financiera: los auges se financian con estructuras de deuda cada vez más frágiles, hasta que el flujo de caja del proyecto ya no cubre ni los intereses y el repago depende exclusivamente de que el activo siga subiendo. Charles Kindleberger documentó ese guion repetido durante tres siglos. Y Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff (2009) mostraron que las crisis precedidas por auges inmobiliarios son sistemáticamente más profundas y más largas que las demás, porque el colapso golpea a la vez el balance de los bancos y el patrimonio de los hogares.

Hay un ingrediente adicional cuando la construcción es política de Estado: si la meta de crecimiento es el objetivo, el indicador deja de medir bien aquello que pretendía medir —la advertencia que popularizó Charles Goodhart (1975) a propósito de los agregados monetarios—. Un gobierno que necesita una cifra puede obtenerla ordenando obra, y las cuentas nacionales se la entregarán, porque la formación bruta de capital fijo se contabiliza cuando se construye, no cuando se habita.

Cómo lo explicó el programa

En Buenas Tardes Mercado del 7 de septiembre de 2026 (btm-2026-09-07), el panel usó a China como el caso extremo del mecanismo. La tesis del episodio fue que una obsesión sostenida con la cifra de crecimiento productivo llevó a construir departamentos hasta reventar, con Evergrande como cadáver más visible: su fundador bajo custodia de las autoridades, compradores en verde que perdieron sus ahorros —habían pagado por anticipado una torre que financiaba su propia construcción— y una cantidad enorme de unidades desocupadas que nadie sabe cómo absorber.

Pepe Arias lo resumió en una frase que apunta al corazón del asunto: "hay una obsesión por el crecimiento que no parece ser tan orgánico". La palabra clave es orgánico: no discute que la actividad haya ocurrido —el hormigón existe—, discute que responda a una demanda genuina.

La segunda mitad del argumento es la que más rendimiento tiene para el oyente chileno, porque es una hipótesis sobre el presente y no un diagnóstico del pasado: el panel sospecha que el mismo patrón se está repitiendo hoy en los vehículos eléctricos, con patios llenos de autos que inflan las cifras de producción pero no se venden. El detalle contable importa. Un auto fabricado y no vendido no desaparece de las cuentas: entra al PIB como acumulación de existencias, exactamente igual que un departamento vacío entra como inversión. En ambos casos, la estadística registra un éxito mientras se incuba un problema.

Relación con otros conceptos

La sobreinversión inmobiliaria es la forma más común de malinversión, y su combustible habitual es una burbuja de activos alimentada por expectativas extrapolativas de precio. El principio del acelerador explica por qué la construcción amplifica el ciclo: la inversión depende de la variación de la demanda, no de su nivel, así que basta que el crecimiento se desacelere para que la obra nueva se derrumbe. Cuando el ajuste llega, el sobreendeudamiento previo lo convierte en deflación por deuda —el mecanismo que describió Irving Fisher en 1933—: todos venden a la vez para pagar y el precio cae más rápido de lo que baja la deuda.

Del lado de la producción, es un caso particular de exceso de capacidad instalada, y del lado de las cuentas nacionales se sostiene sobre la distinción entre formación bruta de capital fijo y variación de existencias, que es lo que permite que producto invendido siga contando como crecimiento. La ley de Goodhart explica el incentivo político, y la q de Tobin el microfundamento de la decisión de construir.

Fuentes y lecturas

  • Domar, E. (1946), "Capital Expansion, Rate of Growth, and Employment", Econometrica 14(2).
  • Tobin, J. (1969), "A General Equilibrium Approach to Monetary Theory", Journal of Money, Credit and Banking 1(1).
  • Minsky, H. (1986), Stabilizing an Unstable Economy, Yale University Press.
  • Reinhart, C. y Rogoff, K. (2009), This Time Is Different: Eight Centuries of Financial Folly, Princeton University Press.
  • Rogoff, K. y Yang, Y. (2021), "Has China's Housing Production Peaked?", China & World Economy 29(1).
  • Kindleberger, C. y Aliber, R. (2005), Manias, Panics, and Crashes: A History of Financial Crises, Palgrave Macmillan.

Apariciones