MercadistasMercadistasEntrar con GoogleApoyar el sitioApoyar

Teoría

Encarecimiento del seguro y reaseguro tras siniestros masivos

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Un seguro es un contrato: el asegurado paga una prima fija y, a cambio, la aseguradora se compromete a cubrir sus pérdidas si ocurre un evento determinado. Las aseguradoras locales, a su vez, traspasan parte de ese riesgo a reaseguradoras, que son en la práctica "el seguro de los seguros". Este mercado está dominado por grandes empresas globales que diversifican riesgos de muchos países a la vez.

El negocio funciona gracias a la ley de los grandes números: si los siniestros son independientes entre sí (un incendio aquí, un choque allá), la pérdida total de una cartera grande es bastante predecible y la prima puede fijarse cerca de la pérdida esperada. El problema aparece con los siniestros masivos: terremotos, huracanes o disturbios generalizados, donde miles de asegurados sufren daños al mismo tiempo. Ahí las pérdidas están correlacionadas, la diversificación deja de proteger y una sola temporada puede borrar años de utilidades.

Después de un evento así, lo habitual es que el seguro y sobre todo el reaseguro se encarezcan. La literatura identifica varios mecanismos:

  1. Restricción de capital. Al pagar los siniestros, las aseguradoras y reaseguradoras pierden patrimonio, que es justamente lo que respalda su capacidad de asumir riesgos. Reponer ese capital no es inmediato ni gratuito: emitir acciones es caro y los inversionistas desconfían justo después de una gran pérdida. Con menos capital disponible, la oferta de cobertura se contrae y los precios suben. Esta es la llamada hipótesis de restricción de capacidad, desarrollada por Gron (1994) y Winter (1994) para explicar los "mercados duros" del ciclo de suscripción.

  2. Costo del financiamiento externo. Froot y Stein (1998) muestran que, cuando conseguir capital externo es costoso, las instituciones financieras se comportan como si fueran aversas al riesgo y cobran más por asumirlo. Froot (2001), estudiando el reaseguro de catástrofes en Estados Unidos, encontró que los precios llegan a ser varias veces la pérdida esperada, especialmente después de grandes eventos, y lo atribuye a estas imperfecciones del mercado de capitales y al poder de mercado de los reaseguradores.

  3. Revaluación del riesgo. Un siniestro también entrega información. Un riesgo que se consideraba remoto (por ejemplo, disturbios urbanos de gran escala) pasa a verse como más probable, y los modelos de tarificación se recalibran al alza.

  4. Cambios en las condiciones, no solo en el precio. El encarecimiento suele venir acompañado de deducibles más altos, sublímites y exclusiones. Tras eventos de violencia social, por ejemplo, es común que se restrinjan o excluyan las coberturas de huelga, motín y conmoción civil.

El efecto no es necesariamente permanente: si los precios suben lo suficiente, entra capital nuevo (incluido el llamado capital alternativo, como los bonos catastróficos) y las primas tienden a moderarse con el tiempo (Cummins y Weiss, 2009). Pero en el intertanto, el costo se traslada a empresas y hogares vía primas más altas, o bien parte de la población queda sin cobertura.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio [btm-2026-10-19] (19 de octubre de 2026), dentro del tema "El costo directo del estallido", el programa repasó la cuenta del estallido social de 2019: pérdidas cercanas a 1 punto del PIB, US$4.500 millones en infraestructura, el Metro destruido, US$1.300 millones pagados por seguros, una caída de US$27.000 millones en la bolsa y 100.000 empleos perdidos. Entre las consecuencias, el programa destacó que el país quedó con un costo de reaseguro más alto, es decir, un efecto que se sigue pagando años después del evento.

Pepe Arias lo bajó a tierra con una comparación de costo de oportunidad:

"con esa plata se podría haber extendido la línea 3 hasta Quilicura"

El punto es doble. Por un lado, lo que se gastó en reconstruir no se destinó a inversión nueva. Por otro, el encarecimiento del reaseguro funciona como un costo recurrente: cada empresa que asegura sus activos en Chile paga una prima mayor porque los reaseguradores internacionales recalibraron el riesgo del país.

Relación con otros conceptos

El fenómeno es una consecuencia directa de los límites de la diversificación: cuando los riesgos están correlacionados, la ley de los grandes números deja de operar y el riesgo pasa a ser sistémico dentro de la cartera. Se inserta en el ciclo de suscripción, la alternancia entre mercados "blandos" (primas bajas, abundante capacidad) y "duros" (primas altas, capacidad escasa) que caracteriza a la industria aseguradora.

Se conecta también con el costo de oportunidad, como subrayó el programa: los recursos usados en reponer lo destruido y en pagar primas más altas dejan de financiar otros proyectos. A nivel país, se emparenta con la prima por riesgo país, porque los inversionistas y aseguradores globales cobran más por exponerse a una economía percibida como más riesgosa.

Desde la teoría de la información, el mercado de seguros convive con riesgo moral y selección adversa, que se agudizan cuando las coberturas se encarecen y quienes siguen comprando seguro son los más expuestos. Finalmente, los bonos catastróficos y otros instrumentos de transferencia de riesgo a los mercados de capitales son la respuesta financiera que busca ampliar la capacidad y contener estas alzas. Cuando ni el mercado ni estos instrumentos alcanzan, surge la brecha de protección, y con ella la discusión sobre el rol del Estado como asegurador de última instancia.

Fuentes y lecturas

  • Froot, K. A. (2001), The market for catastrophe risk: a clinical examination, Journal of Financial Economics.
  • Froot, K. A. y Stein, J. C. (1998), Risk management, capital budgeting, and capital structure policy for financial institutions: an integrated approach, Journal of Financial Economics.
  • Gron, A. (1994), Capacity constraints and cycles in property-casualty insurance markets, RAND Journal of Economics.
  • Cummins, J. D. y Weiss, M. A. (2009), Convergence of insurance and financial markets: hybrid and securitized risk-transfer solutions, Journal of Risk and Insurance.
  • Harrington, S. E. y Niehaus, G. R. (2003), Risk Management and Insurance, McGraw-Hill.

Apariciones