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Teoría

Desfase entre el horizonte de evaluación de proyectos y el ciclo de gobierno

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Una empresa que decide construir una planta, abrir una mina o levantar un proyecto inmobiliario se compromete por mucho tiempo. Ese tiempo casi nunca calza con la duración de un gobierno. El desfase entre el horizonte de evaluación y el ciclo de gobierno es esa diferencia de plazos: el proyecto se evalúa a diez, veinte o más años, pero las reglas que afectan su rentabilidad se pueden revisar cada cuatro. Entre esas reglas están los impuestos, los permisos, la regulación sectorial y la estabilidad de los contratos.

En Chile el período presidencial dura cuatro años y no hay reelección inmediata. Un proyecto evaluado a diez años atraviesa entonces, como mínimo, dos cambios de mando y puede convivir con tres administraciones de orientación distinta. El inversionista no sabe qué reglas regirán en la segunda mitad de la vida del proyecto, que muchas veces es justamente cuando recupera lo invertido.

La herramienta habitual para decidir si un proyecto conviene es el valor actual neto (VAN). Se proyectan los flujos de caja futuros, se traen a valor presente con una tasa de descuento y se resta la inversión inicial. Si el resultado es positivo, el proyecto crea valor. La tasa de descuento refleja cuánto le exige el inversionista al proyecto por esperar y por asumir riesgo. Cuando aumenta la incertidumbre sobre las reglas del juego, una práctica común es agregarle una prima de riesgo a esa tasa.

Esa prima pesa poco sobre los flujos cercanos y mucho sobre los lejanos, porque el descuento se compone año a año. Un ejemplo simple: un peso recibido en el año 10 vale hoy unos 46 centavos si se descuenta al 8%, y unos 35 centavos si se descuenta al 11%. Esos tres puntos de prima por incertidumbre recortan cerca de un cuarto del valor de ese flujo. Los proyectos de larga maduración son, por lo tanto, los más sensibles al riesgo político e institucional. Muchos que eran rentables pasan a tener VAN negativo y no se ejecutan.

Hay un segundo mecanismo, menos visible. La mayoría de las inversiones son irreversibles: una vez construida la planta, no se puede recuperar el dinero vendiéndola al mismo precio. Bernanke (1983) mostró que, con inversiones irreversibles e incertidumbre que se irá resolviendo con el tiempo, a la empresa le conviene esperar a tener más información antes de comprometerse. Dixit y Pindyck (1994) formalizaron esta idea como una opción de esperar. Esa opción tiene valor, y ejercerla, es decir, invertir, implica renunciar a ella. Por eso el umbral para invertir sube por sobre el simple "VAN mayor que cero". En la práctica, cuando el horizonte del proyecto excede el ciclo político, una forma natural de esperar es postergar la decisión hasta ver quién gobierna después.

El trasfondo de fondo es un problema de credibilidad. Kydland y Prescott (1977) mostraron que la autoridad puede tener incentivos a cambiar sus anuncios una vez que los privados ya actuaron, lo que llamaron inconsistencia temporal. Ningún gobierno puede comprometer por sí solo a sus sucesores. Por eso el inversionista no puede tratar la regulación vigente como un dato fijo para toda la vida del proyecto.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 19 de octubre de 2026, dedicado a la incertidumbre institucional y la evaluación de proyectos, Willy Díaz partió de un dato práctico: los proyectos se evalúan a un plazo mínimo de diez años, lo que en Chile cubre hasta tres gobiernos posiblemente distintos. Frente a esa incertidumbre, los evaluadores reaccionan endureciendo los números:

"aumentan la tasa de riesgo aumentan la tasa de descuento y le exigen más al proyecto que si no da no da nomás"

La frase resume el mecanismo descrito arriba. La incertidumbre se traduce en una tasa de descuento más alta, la tasa más alta castiga los flujos lejanos y el proyecto marginal queda fuera. No se reformula ni se achica: simplemente no se hace.

De ahí salió la conclusión más relevante del episodio. Un frenazo de la inversión no se revierte rápido. Los proyectos que se dejaron de evaluar o se descartaron hoy son la capacidad productiva, el empleo y la recaudación que faltarán en los años siguientes. Por eso, según se planteó en el programa, el costo del frenazo se seguirá pagando por varios años, aunque las condiciones mejoren después.

Relación con otros conceptos

Este desfase conecta directamente con la incertidumbre de política económica. Baker, Bloom y Davis (2016) construyeron un índice para medirla a partir de la cobertura de prensa y encontraron que sus alzas se asocian a caídas de la inversión y del empleo, con mayor fuerza en sectores expuestos a decisiones del gobierno. Para economías en desarrollo, Rodrik (1991) ya había argumentado que la duda sobre la permanencia de las reformas puede actuar como un impuesto implícito a la inversión privada.

También se relaciona con la prima de riesgo país: parte de la tasa que se exige a un proyecto refleja la percepción sobre la estabilidad institucional del país, no solo el riesgo del negocio. Desde el lado macroeconómico, la caída de la inversión reduce la formación bruta de capital fijo, con efectos en el crecimiento potencial, porque menos capital hoy implica menor capacidad productiva mañana.

Por último, el concepto ayuda a entender la lógica de instrumentos como las reglas fiscales, los contratos de invariabilidad tributaria o la autonomía de ciertas instituciones, como los bancos centrales. Todos ellos buscan extender la credibilidad de las reglas más allá de un período de gobierno y así acortar la brecha entre el horizonte del inversionista y el del político.

Fuentes y lecturas

  • Bernanke, B. (1983), "Irreversibility, Uncertainty, and Cyclical Investment", Quarterly Journal of Economics, 98(1).
  • Dixit, A. y Pindyck, R. (1994), Investment under Uncertainty, Princeton University Press.
  • Baker, S., Bloom, N. y Davis, S. (2016), "Measuring Economic Policy Uncertainty", Quarterly Journal of Economics, 131(4). https://doi.org/10.1093/qje/qjw024
  • Brealey, R., Myers, S. y Allen, F. (2020), Principles of Corporate Finance, 13.ª ed., McGraw-Hill.
  • Sapag Chain, N. y Sapag Chain, R. (2008), Preparación y evaluación de proyectos, 5.ª ed., McGraw-Hill.

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