Teoría
Incidencia regresiva de la inflación y del alza de tasas
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La incidencia de un shock macroeconómico no es quién lo recibe primero, sino quién termina soportando la pérdida una vez que todos los agentes ajustaron su conducta. La distinción entre incidencia legal y económica viene de la teoría de la hacienda pública (Musgrave, 1959) y su resultado central es incómodo: la carga migra hacia el factor que no puede escapar. Harberger (1962) lo formalizó para el impuesto a las utilidades de las empresas — si el capital puede reubicarse y el trabajo no, buena parte del tributo termina pagándolo el trabajo, aunque la ley diga otra cosa. En una economía abierta y pequeña con cuenta de capitales libre, que es el marco de Mundell (1963), la oferta de capital es casi perfectamente elástica al retorno mundial: si el retorno local cae, el capital se va, y el ajuste se descarga sobre lo inmóvil, que son las personas y sus empleos.
Sobre esa base se apilan dos mecanismos distintos, que conviene no confundir.
La inflación como impuesto. El financiamiento por emisión es un tributo cuya base son los saldos monetarios reales que cada uno mantiene (Cagan, 1956): paga más, en proporción a su patrimonio, quien guarda su plata en efectivo o en una cuenta vista sin reajuste. Los hogares de mayores ingresos mantienen una fracción menor de su riqueza en dinero y tienen acceso barato a instrumentos indexados; en Chile, la reajustabilidad en UF está disponible sobre todo para quien puede ahorrar. A eso se suma que la inflación no es la misma para todos: la canasta de los deciles bajos pesa más en alimentos, transporte y energía, de modo que la variación de precios que efectivamente enfrentan puede superar al índice agregado (Hobijn y Lagakos, 2005).
Hay un contrapeso honesto: la inflación no anticipada también licúa deudas nominales, transfiriendo desde acreedores hacia deudores (Fisher, 1933; Doepke y Schneider, 2006). Ese canal puede ser progresivo. Lo que rara vez lo es en la práctica es el saldo neto, porque la deuda de los hogares de menores ingresos suele ser de corto plazo y a tasa que se repacta rápido, así que se licúa poco.
El alza de tasas como remedio con incidencia propia. Bajar la inflación tiene un costo real medible —la razón de sacrificio, el producto que se resigna por cada punto de desinflación (Ball, 1994)—, y ese costo tampoco se reparte parejo. Coibion, Gorodnichenko, Kueng y Silvia (2017) documentan que un shock monetario contractivo aumenta la desigualdad de ingreso y consumo. La razón la ordena el modelo HANK de Kaplan, Moll y Violante (2018): el canal directo de la tasa —posponer consumo porque ahorrar rinde más— es pequeño; lo que domina es el canal indirecto, la caída del ingreso laboral. Y el empleo se contrae primero donde los contratos son más precarios y la calificación menor (Hoynes, Miller y Schaller, 2012). Quien vive de rentas ve subir el retorno de sus depósitos; quien vive de su sueldo ve subir el dividendo, el crédito rotativo y la probabilidad de quedar sin trabajo.
Cómo lo explicó el programa
En Buenos Días Mercado del 20 de agosto de 2026, en el bloque "Quién paga las consecuencias de la inflación y las tasas", Pepe Arias puso el argumento en su forma más cruda: "si los más ricos agarran su plata y se la llevan". El punto del panel no era moral sino de incidencia: el daño de ciertas medidas recae sobre los mismos sectores vulnerables que el discurso decía representar, porque quien tiene patrimonio lo mueve con un clic a una sociedad de inversiones fuera del país, mientras el resto absorbe la inflación y las tasas más altas. Es exactamente el resultado de Harberger trasladado a un mundo con capital móvil: la intención declarada de una política y su incidencia final pueden apuntar en direcciones opuestas, y la diferencia la explica quién tiene salida y quién no.
Relación con otros conceptos
Este concepto se apoya en el impuesto inflacionario y el señoreaje, que le dan la base tributaria; en la incidencia tributaria clásica, que aporta la regla de que paga el factor inelástico; y en la movilidad de capitales y la trinidad imposible, que explican por qué en Chile la elasticidad del capital es alta. Del lado del remedio, se conecta con la curva de Phillips y la razón de sacrificio, que ponen precio a la desinflación, y con los modelos de agentes heterogéneos (HANK), que muestran por dónde viaja ese precio. La indexación (la UF) es el mecanismo institucional que decide quién queda protegido y quién no, y el efecto Fisher aclara por qué una tasa nominal alta con inflación alta no significa lo mismo para un deudor que para un ahorrante.
Fuentes y lecturas
- Harberger, A. (1962), The Incidence of the Corporate Income Tax, Journal of Political Economy 70(3).
- Cagan, P. (1956), The Monetary Dynamics of Hyperinflation, en M. Friedman (ed.), Studies in the Quantity Theory of Money, University of Chicago Press.
- Doepke, M. y Schneider, M. (2006), Inflation and the Redistribution of Nominal Wealth, Journal of Political Economy 114(6).
- Coibion, O., Gorodnichenko, Y., Kueng, L. y Silvia, J. (2017), Innocent Bystanders? Monetary Policy and Inequality, Journal of Monetary Economics 88.
- Kaplan, G., Moll, B. y Violante, G. (2018), Monetary Policy According to HANK, American Economic Review 108(3).