MercadistasMercadistasEntrar con GoogleApoyar el sitioApoyar

Teoría

Tasa interna de retorno (TIR)

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

La tasa interna de retorno (TIR) es la tasa de descuento que hace que el valor actual neto (VAN) de un flujo de caja sea exactamente cero. Si un proyecto tiene flujos $F_0, F_1, \dots, F_n$ —con $F_0$ típicamente negativo, porque es la inversión inicial—, la TIR es el valor de $r$ que resuelve:

$$\sum_{t=0}^{n} \frac{F_t}{(1+r)^t} = 0$$

Leída al derecho, es la rentabilidad anual implícita que el proyecto le paga al capital inmovilizado en él. Es una propiedad aritmética de los flujos: no depende de las preferencias del inversionista ni de cómo se financie el proyecto, solo de cuánta plata entra y sale, y cuándo.

La regla de decisión clásica compara esa TIR con una tasa exigida (el hurdle rate, o costo de oportunidad del capital): si la TIR supera lo que ese mismo dinero rendiría en un uso alternativo de riesgo comparable, el proyecto crea valor y se hace; si no lo supera, no. Es la otra cara del criterio del VAN: descontado a la tasa exigida, un proyecto con TIR mayor que esa tasa tiene VAN positivo.

De dónde sale la tasa exigida es la parte interesante. Se arma como tasa libre de riesgo más un premio por riesgo, y ese premio recoge todo lo que puede salir mal: riesgo de demanda, de precios, de ejecución, riesgo país y riesgo regulatorio. Cuando alguien dice que "se exige una TIR mayor", en rigor no está cambiando la TIR del proyecto —esa la fijan los flujos—, está subiendo la valla contra la cual se la mide.

La TIR tiene defectos conocidos que conviene tener presentes. Si los flujos cambian de signo más de una vez (una inversión, luego utilidades, luego un cierre de faena caro), puede haber varias TIR matemáticamente válidas o ninguna real. Al ser un porcentaje, ignora la escala: entre dos proyectos mutuamente excluyentes, el de TIR más alta no siempre es el de mayor VAN. Y supone implícitamente que los flujos intermedios se reinvierten a la misma TIR, cosa que rara vez ocurre. Por eso los manuales de finanzas la tratan como un buen resumen comunicacional del VAN, no como su reemplazo. Su virtud es justamente esa: es un número que se conversa fácil en un directorio.

Un rasgo que importa para proyectos largos —minería, energía, infraestructura— es la sensibilidad temporal. Cuando los ingresos están cargados hacia adelante y la inversión hacia atrás, pequeños cambios en la tasa exigida mueven muchísimo el veredicto. Un proyecto a 20 años puede pasar de rentable a inviable con dos o tres puntos más de exigencia.

Cómo lo explicó el programa

El concepto apareció el 29 de julio de 2026 (bdm-2026-07-29), en el tema Estabilidad tributaria y evaluación de proyectos. La tesis del panel fue deliberadamente desmitificadora: evaluar un proyecto es aritmética básica de ingresos, egresos y VAN, no brujería financiera. El problema no está en la fórmula sino en el insumo político que se le mete por el lado del riesgo.

El argumento, en la formulación de Willy Díaz, fue que cuando los flujos futuros quedan sujetos a cambios de tasas que son decisión política y no técnica, el inversionista responde subiendo la valla:

"se les exige una TIR mayor y cuando la TIR mayor está por sobre las tasas de mercado, se acabó el proyecto"

La frase comprime bien el mecanismo. La incertidumbre tributaria no aparece en el modelo como un impuesto más —eso sería un flujo, y un flujo se descuenta y se aguanta—, sino como un premio por riesgo adicional en la tasa de descuento. Y ahí opera un umbral: mientras la exigencia se pueda financiar a condiciones de mercado, el proyecto sigue en carpeta; cuando la supera, no hay negociación posible, el capital simplemente se va a otra parte. No es que el proyecto rinda menos, es que deja de calificar.

El segundo punto del panel fue de alcance: esto no golpea solo a las megamineras. Una empresa mediana tiene menos herramientas para amortiguar el mismo shock —peor acceso a financiamiento, ningún poder para negociar contratos de estabilidad, menos capacidad de diversificar entre jurisdicciones—, así que un alza dada del premio por riesgo le resulta proporcionalmente más letal. La discusión pública tiende a plantearse en clave de grandes proyectos porque son los visibles; el efecto agregado se juega en los que nunca llegan a anunciarse.

Relación con otros conceptos

La TIR es inseparable del VAN: son la misma ecuación despejada por variables distintas. Su contraparte natural es el costo de capital —el WACC cuando se pondera deuda y patrimonio—, que a su vez descansa en el costo de oportunidad del capital y en modelos de precios de activos como el CAPM, donde la tasa exigida se construye desde una tasa libre de riesgo más un premio por riesgo sistemático.

Por el lado macro, conecta con la teoría de la inversión y con el canal de transmisión de la política monetaria: la inversión agregada es una función decreciente de la tasa de interés real precisamente porque cada punto adicional saca proyectos del margen de rentabilidad. Y por el lado institucional, engancha con la incertidumbre de política económica y con la inconsistencia temporal de Kydland y Prescott: un Estado que puede recontratar las reglas después de que la inversión se hundió en el suelo enfrenta el problema de no poder comprometerse creíblemente, y el mercado le cobra esa falta de compromiso vía premio por riesgo. La invariabilidad tributaria —los contratos de estabilidad que Chile usó durante décadas bajo el DL 600— es justamente el dispositivo diseñado para comprarse credibilidad a cambio de renunciar a discrecionalidad futura.

Para profundizar

  • Brealey, Myers & Allen, Principios de Finanzas Corporativas (McGraw-Hill). El capítulo sobre criterios de inversión desarrolla en detalle por qué el VAN domina a la TIR y cuáles son sus cuatro trampas clásicas.
  • Sapag Chain, Nassir y Reinaldo, Preparación y evaluación de proyectos (McGraw-Hill). El manual estándar en Chile y América Latina para construir el flujo de caja antes de descontarlo.
  • Blanchard, Olivier, Macroeconomía (Pearson). Los capítulos sobre expectativas e inversión conectan la decisión microeconómica de un proyecto con la formación de capital agregada.
  • Aswath Damodaran, base de datos pública de premios por riesgo país y costo de capital por industria (pages.stern.nyu.edu/~adamodar), actualizada anualmente. Útil para dimensionar cuánto pesa efectivamente el riesgo soberano y regulatorio en la tasa exigida.

Apariciones