Teoría
Umbral tributario que desincentiva el crecimiento de la empresa
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Qué es
Un umbral tributario es el punto donde cruzar una línea —de ventas, de utilidades, de trabajadores— cambia el régimen impositivo que se le aplica a una empresa. El problema no es que la línea exista, sino cómo salta la obligación al cruzarla.
La teoría de la tributación distingue dos formas de ese salto. Un kink (quiebre) sube la tasa solo sobre el tramo marginal: el peso que excede el límite paga más, pero los anteriores siguen pagando lo mismo, de modo que la carga total sigue siendo una función continua del tamaño. Un notch (escalón) cambia la tasa sobre toda la base: el peso adicional arrastra a los que ya estaban a una tasa mayor, y la carga total da un salto discreto. Saez (2010) formalizó el análisis de la aglomeración de contribuyentes justo antes de los quiebres; Kleven y Waseem (2013) llevaron el método a los escalones y mostraron su consecuencia más incómoda: alrededor de un notch existe una región dominada, un intervalo en el que la empresa factura más y le queda menos que si se hubiera quedado bajo el límite. Ningún agente racional elige situarse ahí.
Chile tiene un escalón de ese tipo. El régimen Pro Pyme se define por un techo de ingresos promedio medido en UF —75.000 UF de promedio en los últimos tres ejercicios, según la definición vigente—, y sobrepasarlo empuja a la empresa al régimen general, donde la tasa de primera categoría es sustancialmente mayor. La aritmética es directa: si la utilidad crece de forma aproximadamente proporcional a las ventas, una firma que abajo retiene el 87,5% de sus utilidades y arriba retiene el 73% necesita aumentar su escala cerca de un 20% solo para volver al punto de partida (0,875 / 0,73 ≈ 1,20). Todo crecimiento menor que ese la deja peor. No es un desincentivo retórico: es un tramo del espacio de decisiones donde crecer es, literalmente, perder plata.
Las respuestas a un escalón son de dos naturalezas, y conviene no confundirlas. Están las reales —no tomar el pedido grande, no contratar, no abrir el segundo local, mantener capacidad ociosa— y las de papel: dividir la operación en varias sociedades bajo distintos RUT, postergar facturación al ejercicio siguiente, subdeclarar. Kleven (2016) documenta que la mezcla entre ambas varía con la capacidad fiscalizadora y con la información de terceros disponible; el sistema donde las ventas están cruzadas con IVA y boletas electrónicas empuja la respuesta hacia el margen real, mientras que el escalón sigue ahí. Las fricciones de ajuste explican, además, que la masa de empresas no se concentre en un punto exacto sino en una zona difusa bajo el límite.
En el agregado, esto es literatura de políticas dependientes del tamaño. Guner, Ventura y Xu (2008) muestran en un modelo con firmas heterogéneas que restricciones atadas al tamaño reducen la productividad agregada no por el impuesto recaudado, sino por la reasignación: recursos que debieran fluir hacia las empresas más productivas se quedan estacionados en las pequeñas. Garicano, Lelarge y Van Reenen (2016) midieron el caso francés —el conjunto de obligaciones que se gatilla al llegar a 50 trabajadores— y encontraron una deformación visible de toda la distribución de tamaños, no solo una acumulación local. Es el mismo canal que Hsieh y Klenow (2009) identifican como fuente de brechas de productividad entre países.
La contracara, que el diseño honesto obliga a reconocer, es que los umbrales existen por algo. Los costos de cumplimiento tributario son en buena medida fijos —contabilidad completa, asesoría, sistemas— y por lo tanto regresivos respecto del tamaño (Slemrod y Yitzhaki, 2002). Un régimen simplificado para empresas chicas corrige esa regresividad, y Slemrod (2013) argumenta que un escalón puede ser defendible cuando compra simplicidad administrativa que un esquema continuo no ofrecería. El punto de la teoría no es abolir la línea, sino que la transición sea suave: el Mirrlees Review (2011) recomienda evitar discontinuidades en la carga total, ya sea con una tasa que suba por tramos marginales o con un período de gracia que module el cambio en varios ejercicios.
Cómo lo explicó el programa
En el Buenos Días Mercado del 21 de septiembre de 2026 (bdm-2026-09-21), en el tema «El salto tributario al cambiar de tramo», Willy Díaz puso el escalón en cifras: "esas empresas pagan 12,5% de impuestos de primera categoría versus el 27% que pagan las empresas grandes". El argumento del panel fue que el tránsito de micro o pequeña a mediana es cada vez más difícil porque implica una situación tributaria distinta, y que ese umbral es lo que habría que resolver si el objetivo declarado es que las empresas chicas escalen: el salto castiga precisamente el momento del crecimiento. En el programa se mencionó además que con la ley de reconstrucción aprobada la tasa mayor bajará a 23%.
Vale la pena hacer la cuenta con ese nuevo número, porque muestra que el diagnóstico sobrevive a la rebaja. Con 12,5% contra 23%, el escalón se reduce de 14,5 a 10,5 puntos, y la región dominada pasa de cerca de 20% a cerca de 14% de crecimiento requerido (0,875 / 0,77 ≈ 1,14). Baja el nivel de la carga, pero la discontinuidad no desaparece: sigue existiendo un tramo donde crecer empeora el resultado. Lo que corrige el desincentivo no es una tasa más baja al otro lado, sino convertir el escalón en una pendiente.
Relación con otros conceptos
El umbral es un caso particular de políticas dependientes del tamaño de la empresa y se conecta directamente con la asignación ineficiente de recursos entre firmas, que es el canal por el cual el efecto microeconómico se convierte en pérdida de productividad agregada. Por el lado del comportamiento, empalma con la elusión versus evasión tributaria —dividir una empresa en varias sociedades para permanecer bajo el techo es elusión, subdeclarar ventas es evasión, y la distinción decide qué herramienta corrige cada cosa— y con los costos de cumplimiento tributario, que son la razón legítima por la que el régimen simplificado existe. También se toca con la formalización de las pymes, porque un escalón demasiado alto empuja parte del crecimiento hacia fuera de los registros, y con la digitalización de la administración tributaria, que al cruzar información de terceros encarece las respuestas de papel y deja al desnudo las reales. Finalmente, es un ejemplo concreto de la tensión entre progresividad tributaria y neutralidad: la progresividad bien diseñada opera sobre el margen, no sobre la base completa.
Fuentes y lecturas
- Saez, E. (2010), Do Taxpayers Bunch at Kink Points?, American Economic Journal: Economic Policy, 2(3).
- Kleven, H. J. y Waseem, M. (2013), Using Notches to Uncover Optimization Frictions and Structural Elasticities: Theory and Evidence from Pakistan, Quarterly Journal of Economics, 128(2).
- Kleven, H. J. (2016), Bunching, Annual Review of Economics, 8.
- Garicano, L., Lelarge, C. y Van Reenen, J. (2016), Firm Size Distortions and the Productivity Distribution: Evidence from France, American Economic Review, 106(11).
- Guner, N., Ventura, G. y Xu, Y. (2008), Macroeconomic Implications of Size-Dependent Policies, Review of Economic Dynamics, 11(4).
- Mirrlees, J. et al. (2011), Tax by Design: The Mirrlees Review, Oxford University Press.