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Teoría

Incentivos tributarios a la formalización

Visto en 1 aparición de los programas.

Qué es

Un incentivo tributario a la formalización es un diseño de impuestos pensado para que a un agente económico (una empresa, un trabajador independiente, un operador de una industria) le convenga más operar dentro de la ley que fuera de ella. La idea parte de una constatación simple: la informalidad no es solo una falta moral o un problema de fiscalización, sino también una decisión económica. Quien opera en la informalidad compara los costos de formalizarse (impuestos, trámites, cotizaciones, cumplimiento regulatorio) con sus beneficios (acceso a crédito, contratos exigibles, protección legal, publicidad abierta, ausencia de riesgo de sanción).

Esta mirada se popularizó en América Latina con el trabajo de Hernando de Soto, quien en El otro sendero (de Soto, 1986) argumentó que buena parte de la informalidad peruana se explicaba por el costo excesivo de cumplir la ley más que por una preferencia por la ilegalidad. Más tarde, un informe del Banco Mundial (Perry et al., 2007) propuso distinguir dos lógicas: la exclusión, en la que el agente queda fuera porque no puede acceder a la formalidad, y la salida (exit), en la que el agente evalúa costos y beneficios y decide voluntariamente no entrar. Los incentivos tributarios apuntan sobre todo a este segundo grupo.

El fundamento analítico viene de la teoría de la evasión. Allingham y Sandmo (1972) modelaron la decisión de declarar o no ingresos como una apuesta: el contribuyente pondera el ahorro de impuestos contra la probabilidad de ser detectado y el tamaño de la multa. De ahí sale una conclusión práctica: para aumentar el cumplimiento se puede subir la fiscalización y las sanciones, pero también se puede bajar la tasa o mejorar lo que el contribuyente recibe a cambio de pagar.

Esto genera un trade-off clásico en el diseño de la tasa:

  • Tasa alta: más recaudación por cada peso declarado, pero menos agentes dispuestos a declarar. La base formal se achica.
  • Tasa baja: menos recaudación unitaria, pero mayor base formal y, potencialmente, mayor recaudación total.

Es la intuición detrás de la llamada curva de Laffer: existe algún punto a partir del cual subir la tasa reduce lo que efectivamente se recauda. En sectores donde la alternativa informal es muy accesible (por ejemplo, servicios digitales operados desde el extranjero), ese punto puede estar más abajo de lo que se suele suponer.

Un segundo principio relevante es la neutralidad tributaria entre sustitutos cercanos. Si dos actividades compiten por el mismo cliente y una paga más impuestos que la otra, el sistema distorsiona la competencia y abre espacio para el arbitraje regulatorio: la demanda migra hacia el canal con menor carga, no porque sea más eficiente, sino porque está mejor tratado por el fisco.

Finalmente, está la pregunta sobre a dónde va lo recaudado. Los impuestos de destinación específica (earmarking) asignan la recaudación a un fin determinado, en lugar de enviarla a rentas generales. En Chile, la Constitución establece como regla general que los tributos ingresan al patrimonio de la Nación sin destino específico, aunque admite excepciones, por ejemplo para tributos que gravan actividades de clara identificación regional o local. El impuesto a los casinos de la Ley 19.995 se reparte entre municipios y gobiernos regionales.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 28 de octubre de 2026 ([btm-2026-10-28]), en el segmento "Cuatro correcciones al proyecto de apuestas", el programa analizó el proyecto de ley que regula las plataformas de apuestas en línea. El punto de partida fue que una tasa de 22% es razonable como incentivo a la formalización: lo bastante moderada para que a los operadores que hoy funcionan sin regulación les convenga entrar al sistema.

La corrección central apuntó a la neutralidad entre sustitutos. Si las apuestas en línea y los casinos presenciales compiten por el mismo público, no tiene sentido que tributen distinto. Pepe Arias lo planteó sin rodeos: "lamento decirle que tiene que cobrarle la misma tasa a los casinos". Es decir, si el 22% es la tasa correcta para formalizar a un sector, el principio debería aplicarse a toda la industria del juego.

La misma lógica de coherencia se extendió al destino de la recaudación. Si lo que pagan los casinos financia a municipios y gobiernos regionales, no hay razón para que lo que paguen las apuestas en línea vaya a rentas generales. Dos actividades equivalentes deberían recibir el mismo tratamiento tanto en la tasa como en el uso de lo recaudado.

El programa también criticó la prohibición total de publicidad, a la que calificó de prohibicionismo. Este punto se conecta con el tema de fondo: si se le quita al operador formal uno de los beneficios de serlo (poder promocionarse abiertamente), se reduce el atractivo de formalizarse. En cambio, consideró correcta y técnicamente viable la protección de menores mediante verificación biométrica, una regulación focalizada en el daño concreto y no en la actividad completa.

Relación con otros conceptos

Este concepto se cruza directamente con la economía informal, cuya medición y causas revisan Schneider y Enste (2000), y con la teoría de la evasión tributaria. La relación entre tasa y recaudación remite a la curva de Laffer y, más en general, a la elasticidad de la base imponible: mientras más fácil sea escapar del impuesto, menor debería ser la tasa óptima.

La discusión sobre tratar igual a casinos y apuestas en línea es un caso de neutralidad tributaria y de prevención del arbitraje regulatorio. En la tradición de la tributación óptima iniciada por Ramsey (1927), las tasas se diseñan considerando cómo reacciona cada base, pero gravar de forma distinta a bienes casi idénticos rara vez se justifica.

Como el juego tiene costos sociales, aparece también la noción de impuesto pigouviano (Pigou, 1920), que busca que el precio refleje esos costos. La tensión está en que un impuesto correctivo demasiado alto puede empujar la actividad a la informalidad, donde no hay ni recaudación ni control. Por último, el debate sobre destino de fondos se relaciona con el federalismo fiscal y la destinación específica de impuestos.

Fuentes y lecturas

  • de Soto, H. (1986), El otro sendero: la revolución informal, Editorial El Barranco.
  • Perry, G., Maloney, W., Arias, O., Fajnzylber, P., Mason, A. y Saavedra-Chanduvi, J. (2007), Informality: Exit and Exclusion, Banco Mundial.
  • Allingham, M. y Sandmo, A. (1972), "Income tax evasion: a theoretical analysis", Journal of Public Economics. https://doi.org/10.1016/0047-2727(72)90010-2
  • Schneider, F. y Enste, D. (2000), "Shadow Economies: Size, Causes, and Consequences", Journal of Economic Literature.
  • Stiglitz, J. (2000), La economía del sector público, Antoni Bosch.

Apariciones