Teoría
Relación inversa entre el oro y el dólar
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La relación inversa entre el oro y el dólar es la tendencia observada a que el precio internacional del oro, expresado en dólares estadounidenses, baje cuando el dólar se fortalece frente a otras monedas y suba cuando el dólar se debilita. No es una ley fija sino una regularidad empírica. Se cumple con frecuencia, pero su intensidad cambia según el período y a veces se rompe.
Hay al menos tres mecanismos que la explican.
1. El efecto de denominación. El oro se cotiza mundialmente en dólares. Si el dólar se aprecia, una onza cuesta más en euros, yenes o pesos chilenos. Para los compradores fuera de Estados Unidos el metal se encarece y su demanda tiende a caer, lo que presiona su precio en dólares a la baja. Al revés, un dólar débil abarata el oro para el resto del mundo y estimula la demanda. Capie, Mills y Wood (2005) estudiaron este vínculo y concluyeron que el oro ha funcionado como cobertura frente al dólar, aunque de forma variable en el tiempo.
2. El costo de oportunidad y las tasas de interés reales. El oro no paga intereses ni dividendos. Mantenerlo implica renunciar al rendimiento de un bono. Cuando suben las tasas de interés reales en Estados Unidos (la tasa nominal menos la inflación esperada), ese costo de oportunidad aumenta y el oro pierde atractivo. Esas mismas tasas altas atraen capital hacia activos en dólares, lo que fortalece la moneda. Por eso, un dólar firme y un oro débil suelen tener la misma causa de fondo. Barsky y Summers (1988) vincularon formalmente el precio del oro con las tasas de interés reales en su análisis de la paradoja de Gibson. Erb y Harvey (2013) documentaron más tarde la fuerte relación negativa entre el precio real del oro y los rendimientos reales de los bonos del Tesoro indexados a la inflación (TIPS).
3. La competencia entre refugios. Tanto el oro como el dólar (y los bonos del Tesoro) cumplen el papel de activo refugio en momentos de estrés financiero. Baur y Lucey (2010) distinguieron entre un activo de cobertura, que no está correlacionado o se correlaciona negativamente con otro activo en promedio, y uno de refugio, que cumple esa condición específicamente en períodos de crisis. Cuando el capital busca seguridad en el dólar y no en el metal, ambos activos compiten, y la relación inversa se acentúa.
Advertencias importantes. La correlación no es estable. Hay episodios en que el oro y el dólar suben juntos, típicamente durante shocks geopolíticos severos, cuando ambos captan la demanda de refugio al mismo tiempo. También hay períodos en que factores ajenos al tipo de cambio dominan el precio del oro, como las compras de bancos centrales o la demanda de joyería en Asia. Por eso conviene leer esta relación como una tendencia condicional y no como una regla mecánica.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 26 de octubre de 2026 (btm-2026-10-26), bajo el tema "El oro ya no es solo un activo de refugio", el programa analizó la caída del oro durante 2026 y la atribuyó a tres fuerzas simultáneas:
- la tasa del Tesoro a 10 años cerca de 5%;
- un dólar firme;
- la guerra en Irán, que presiona el petróleo y la inflación.
El análisis encaja con los mecanismos descritos arriba. Una tasa larga cercana a 5% eleva el costo de oportunidad de mantener oro. Un dólar fuerte lo encarece para los compradores fuera de Estados Unidos. La presión inflacionaria del petróleo, por su parte, alimenta expectativas de tasas altas por más tiempo.
El punto más interesante del episodio fue el matiz sobre el rol de refugio. Se planteó que los mercados más profundos ofrecen hoy refugios más líquidos que el oro físico. Esto calza con la idea de competencia entre refugios: aun con un conflicto bélico en curso, el capital puede preferir el dólar o los bonos del Tesoro en lugar del metal. Pepe Arias lo resumió así:
"ya no es simplemente una cosa de decir hay o no hay refugio hay o no hay conflicto"
Es decir, la existencia de un conflicto no garantiza por sí sola que el oro suba. Hay que mirar también las tasas, el dólar y la liquidez de las alternativas.
Relación con otros conceptos
La relación se entiende mejor junto a la tasa de interés real, que mide el rendimiento efectivo de los bonos descontada la inflación y determina el costo de oportunidad de mantener activos sin rendimiento. Se conecta con la política monetaria de la Reserva Federal, porque las decisiones de tasas mueven tanto al dólar como a los bonos del Tesoro. Para medir la fortaleza del dólar suele usarse el índice del dólar (DXY), que lo compara con una canasta de monedas de países desarrollados.
También es relevante el concepto de activo refugio y su distinción frente al de activo de cobertura. El vínculo entre inflación y oro agrega complejidad: el oro suele considerarse protección contra la inflación, pero si la inflación induce alzas de tasas, el efecto neto puede ser negativo para el metal. Por último, la correlación entre activos, y su inestabilidad en el tiempo, es clave para no sobreinterpretar la relación. Desde la macroeconomía internacional, la paridad de tasas de interés explica por qué tasas más altas en Estados Unidos tienden a apreciar el dólar.
Fuentes y lecturas
- Barsky, R. B. y Summers, L. H. (1988), "Gibson's Paradox and the Gold Standard", Journal of Political Economy, 96(3).
- Capie, F., Mills, T. C. y Wood, G. (2005), "Gold as a hedge against the dollar", Journal of International Financial Markets, Institutions and Money, 15(4).
- Baur, D. G. y Lucey, B. M. (2010), "Is Gold a Hedge or a Safe Haven? An Analysis of Stocks, Bonds and Gold", The Financial Review, 45(2).
- Erb, C. B. y Harvey, C. R. (2013), "The Golden Dilemma", Financial Analysts Journal, 69(4).
- Krugman, P. R., Obstfeld, M. y Melitz, M. J. (2018), International Economics: Theory and Policy, 11.ª ed., Pearson.