Teoría
Paridad de tasas de interés
Visto en 7 apariciones de los programas.
Qué es
La paridad de tasas de interés es una condición de no arbitraje: dice que dos formas de guardar plata por el mismo plazo —hacerlo en la moneda propia o cambiarla, invertirla en otra moneda y traerla de vuelta— deben rendir prácticamente lo mismo. Si no fuera así, existiría una operación sin riesgo con ganancia asegurada, y los flujos de capital la cerrarían.
Conviene escribirla. Sea i la tasa nominal en moneda local, i* la tasa en moneda extranjera al mismo plazo, S el tipo de cambio spot (unidades de moneda local por unidad de moneda extranjera) y F el forward para ese mismo plazo. La versión cubierta (PTIC) es:
(1 + i) = (1 + i*) · F / S
El lado izquierdo es invertir un peso localmente. El derecho es convertirlo a dólares, invertirlo a i* y fijar hoy con un forward el precio al que se devuelve. Como no queda exposición cambiaria, esto es arbitraje puro: si la igualdad se rompe, alguien toma la diferencia. Reordenada, dice que el premio forward (F/S − 1) equivale al diferencial de tasas.
La versión descubierta (PTID) reemplaza el forward por la expectativa de mercado del spot futuro, E[S'], y deja de ser arbitraje para convertirse en una apuesta:
i − i* ≈ (E[S'] − S) / S + prima de riesgo
En palabras: una moneda que paga tasas más altas que otra debería, en equilibrio, ser esperada como una moneda que se deprecia por esa diferencia. Si no se esperara esa depreciación, todo el mundo querría la moneda de tasa alta y su precio se movería hasta que la expectativa cuadre. El término de prima de riesgo es lo que compensa al inversionista por asumir riesgo cambiario, y es justamente donde la teoría limpia se vuelve empíricamente sucia.
Dos consecuencias importan para leer mercados. Primero, la relación es dinámica: si el nivel esperado de la moneda a largo plazo está más o menos anclado y sube la tasa hoy, la única manera de generar la depreciación futura esperada que exige la paridad es que el tipo de cambio salte de inmediato, apreciando la moneda de tasa alta. Es la lógica de sobrerreacción de Dornbusch, y es el mecanismo que está detrás de casi toda narrativa de "banco central más duro, moneda más fuerte". Segundo, la paridad cubierta se cumple con bastante exactitud —es arbitraje—, mientras la descubierta falla sistemáticamente en horizontes cortos: los diferenciales de tasa predicen mal, y a veces con el signo equivocado, los movimientos cambiarios posteriores. Ese es el forward premium puzzle documentado por Fama, y la razón por la cual el carry trade (endeudarse en moneda barata, invertir en moneda cara) ha sido rentable durante períodos largos, con caídas violentas y concentradas cuando el apetito por riesgo se corta.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 29 de julio de 2026 (btm-2026-07-29), al analizar la reacción de mercado a un tono halcón sin cambio de tasa, Manuel Bengolea lo planteó de forma directa: "el tono halcón en teoría favorecería el dólar frente a las principales monedas".
Ese "en teoría" es exactamente la paridad descubierta, y vale la pena desarmarlo. La reunión no movió la tasa vigente; lo que movió fue la trayectoria esperada de tasas. En la paridad, lo que importa no es el nivel de hoy sino el diferencial acumulado a lo largo del horizonte de la inversión: si el mercado revisa hacia arriba las tasas esperadas en dólares y el valor de largo plazo del dólar no se revisa en la misma dirección, la única forma de restablecer la igualdad es que el dólar se aprecie ahora, para poder depreciarse después. De ahí la simultaneidad que describió el programa: la misma revisión de expectativas que empuja al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro es la que aprecia al dólar. No son dos noticias distintas, es una misma noticia leída en dos mercados que la paridad conecta.
El arrastre hacia monedas de mercados emergentes, tal como fue descrito bajo la lógica de "más alto por más tiempo", es la parte donde la prima de riesgo deja de ser una nota al pie. Si la paridad descubierta se cumpliera de manera estricta y sin prima, un diferencial de tasas alto a favor de un emergente compensaría exactamente su depreciación esperada, y nada especialmente malo tendría que pasarle a esas monedas. Lo que se observa en la práctica es otra cosa: cuando la tasa libre de riesgo en dólares sube y se espera que se mantenga arriba, la compensación exigida por asumir riesgo cambiario emergente sube con ella, las posiciones de carry se desarman y esas monedas se debilitan a pesar de pagar tasas altas.
Notar también la cautela con que fue formulado: "favorecería", no "favorece". La paridad entrega una dirección y un mecanismo, no una magnitud ni una garantía. En horizontes de días o semanas, el ruido y los cambios en la prima de riesgo pueden dominar por completo al diferencial de tasas.
Relación con otros conceptos
La paridad de tasas es una de las tres patas del modelo canónico de economía abierta, junto con la paridad de poder de compra (que ancla el tipo de cambio real vía precios relativos) y el efecto Fisher (que descompone la tasa nominal en tasa real más inflación esperada). Combinadas, dan el llamado efecto Fisher internacional: los diferenciales de tasa nominal reflejarían diferencias de inflación esperada, y el tipo de cambio real quedaría intacto.
Se apoya, además, en la movilidad de capitales: sin cuenta financiera abierta la condición no se puede imponer por arbitraje, lo que la conecta con la trinidad imposible de Mundell-Fleming —tipo de cambio fijo, política monetaria autónoma y libre movilidad de capitales, elígete dos—. Chile, con flotación, metas de inflación y cuenta financiera abierta, está precisamente en el régimen donde la paridad es el marco natural para leer el peso.
Del lado de las tasas, se cruza con la estructura de plazos y la prima por plazo: como lo relevante es el diferencial esperado a lo largo del horizonte, la curva de rendimientos es el insumo. Del lado cambiario, es la base del carry trade y de la literatura de prima de riesgo cambiaria, y el punto de partida de la sobrerreacción de Dornbusch. Es también el canal por el cual la política monetaria de un país se transmite al resto —el canal de tipo de cambio— y, en economías con pasivos en dólares, el vínculo con los efectos de hoja de balance.
Para profundizar
- Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M., Economía internacional: teoría y política (Pearson). Los capítulos sobre el mercado de divisas y tipos de cambio desarrollan la paridad de tasas paso a paso, con gráficos y ejercicios. Es el tratamiento estándar de pregrado y existe traducción al español.
- Blanchard, O., Macroeconomía (Pearson). El capítulo de apertura de los mercados financieros presenta la condición de paridad y la integra al modelo IS-LM abierto; útil para ver cómo interactúa con política monetaria y producto.
- Fama, E. (1984). "Forward and spot exchange rates". Journal of Monetary Economics, 14(3), 319-338. El paper que formaliza el rechazo empírico de la paridad descubierta; lectura exigente pero corta, y es la referencia que todo el debate posterior cita.
- Borio, C., McCauley, R., McGuire, P. y Sushko, V. (2016). "Covered interest parity lost: understanding the cross-currency basis". BIS Quarterly Review, septiembre 2016. Explica por qué incluso la versión cubierta —la que es arbitraje puro— dejó de cumplirse después de 2008, por costos de balance y regulación bancaria. Accesible en el sitio del BIS.