Teoría
Rentabilidad real versus nominal
Visto en 1 aparición de los programas.
Qué es
La rentabilidad nominal es el porcentaje que gana una inversión medido en pesos corrientes. Es el número que aparece en la cartola, en la tasa de un depósito a plazo o en el cupón de un bono. La rentabilidad real mide cuánto aumentó efectivamente el poder de compra del inversionista, es decir, la rentabilidad nominal descontada la inflación del período.
La distinción importa porque el dinero no es un fin en sí mismo: lo que interesa es qué bienes y servicios se pueden comprar con él. Si un ahorro crece 8% en un año, pero los precios suben 10%, el inversionista tiene más pesos y, al mismo tiempo, menos capacidad de consumo que al comienzo.
La relación formal entre ambas tasas se conoce como ecuación de Fisher, en honor a Irving Fisher, que la desarrolló a fines del siglo XIX y la sistematizó en The Theory of Interest (Fisher, 1930):
$$ (1 + i) = (1 + r)(1 + \pi) $$
donde i es la tasa nominal, r la tasa real y π la inflación. Despejando:
$$ r = \frac{1 + i}{1 + \pi} - 1 ;\approx; i - \pi $$
La aproximación r ≈ i − π funciona bien cuando la inflación es baja. Con inflaciones altas conviene usar la fórmula exacta. Por ejemplo, un depósito que paga 11% nominal en un año con 14% de inflación entrega una rentabilidad real de 1,11/1,14 − 1 ≈ −2,6%, no −3%.
Conviene distinguir dos versiones del concepto:
- Rentabilidad real ex ante: la que se espera obtener, calculada con la inflación esperada. Es la que guía las decisiones de ahorro e inversión.
- Rentabilidad real ex post: la que efectivamente se obtuvo, calculada con la inflación realizada. Una inflación mayor a la esperada transfiere riqueza desde los acreedores hacia los deudores.
Fisher también describió la tendencia de las personas a razonar en términos nominales e ignorar los cambios en el valor del dinero, fenómeno que llamó ilusión monetaria (Fisher, 1928). Estudios posteriores documentaron que este sesgo persiste incluso en personas informadas (Shafir, Diamond y Tversky, 1997).
En Chile la distinción es especialmente visible gracias a la Unidad de Fomento (UF), una unidad de cuenta reajustada por inflación. Un instrumento expresado en UF (como los bonos del Banco Central en UF o los depósitos reajustables) ofrece una tasa que es, en la práctica, una tasa real. Un instrumento en pesos ofrece una tasa nominal. Comparar ambos exige restar la inflación esperada a la tasa en pesos.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 22 de octubre de 2026 [btm-2026-10-22], dedicado a "Riesgo, retorno y valorización de la renta fija", el programa abordó el concepto desde el punto de vista del ahorrante. El argumento fue que un fondo que nunca variara de valor solo podría rendir lo de un depósito a plazo. Ese resultado habría sido inaceptable en un año como 2022, cuando la inflación llegó a alrededor de 14%: con esa inflación, una rentabilidad nominal de depósito implicaba perder poder adquisitivo.
De ahí se desprende el vínculo con el riesgo. Para aspirar a rentabilidades reales positivas cuando la inflación es alta, hay que aceptar instrumentos cuyo valor fluctúa. Como resumió Manuel Bengolea: "a mayor retorno mayor riesgo eso es ineludible".
En el mismo episodio se explicó que en la renta fija el cupón es fijo, pero el valor del instrumento fluctúa y debe valorizarse a mercado. Esto conecta directamente con la inflación: si la inflación esperada sube, las tasas nominales de mercado tienden a subir y el precio de los bonos ya emitidos en pesos cae.
Relación con otros conceptos
La rentabilidad real está estrechamente ligada a la tasa de interés real, variable central en macroeconomía porque determina el costo efectivo del endeudamiento y el incentivo a ahorrar. Los bancos centrales que operan con metas de inflación, como el Banco Central de Chile, fijan una tasa de política nominal. Lo que afecta la actividad económica es la tasa real resultante, y suele compararse con una tasa neutral, que no estimula ni contrae la economía.
En finanzas, el concepto se cruza con la valorización de bonos y la duración. Una sorpresa inflacionaria eleva las tasas nominales y reduce el precio de los bonos nominales. Los instrumentos indexados a la inflación (bonos en UF en Chile, TIPS en Estados Unidos) protegen la rentabilidad real frente a ese riesgo. La diferencia entre la tasa de un bono nominal y la de uno indexado del mismo plazo se denomina compensación inflacionaria (breakeven inflation). Es un indicador de mercado de la inflación esperada.
Finalmente, el concepto se relaciona con la relación riesgo-retorno y la prima por riesgo: la rentabilidad real de los activos libres de riesgo suele ser baja, y obtener más exige asumir volatilidad. También se relaciona con el efecto Fisher, la hipótesis de que, en el largo plazo, las tasas nominales se ajustan uno a uno con la inflación esperada, dejando la tasa real relativamente estable.
Fuentes y lecturas
- Fisher, I. (1930), The Theory of Interest, Macmillan.
- Fisher, I. (1928), The Money Illusion, Adelphi Company.
- Mankiw, N. G., Macroeconomía, Antoni Bosch editor (traducción de Macroeconomics, Worth Publishers), capítulo sobre dinero e inflación.
- De Gregorio, J. (2007), Macroeconomía: teoría y políticas, Pearson Educación.
- Brealey, R., Myers, S. y Allen, F., Principios de finanzas corporativas, McGraw-Hill, capítulos sobre valorización de bonos y tasas de interés.
Lectura complementaria: Ecuación de Fisher (Wikipedia).