BDM20 de mayo de 2024
Buenos Días Mercado
Buenos Días Mercado | Juan José y Tomás Flores 20-05-2024
El último 21 de Mayo
Temas del día
- Programa conmemorativo, no de mercado. La hora completa se dedica al Combate Naval de Iquique, en la antesala del 21 de mayo. La propia conducción lo admite al cierre: "no ha sido muy mercantil hoy día".
- El desencuentro de las escuadras: el ataque planificado al Callao, las dos flotas que se cruzan sin verse, y por qué la punta de lanza peruana terminó enfrentando lo más débil de la escuadra chilena.
- Asimetría material, asimetría inversa en las dotaciones: madera contra blindaje, pero tripulación formada contra tripulación improvisada.
- El origen económico de la guerra: el tratado de 1874 con Bolivia como garantía de invariabilidad tributaria sobre el salitre, el impuesto de Hilarión Daza y la expropiación de la compañía de capitales chilenos y británicos.
- La crisis internacional de 1873-1878 como telón de fondo fiscal de los tres países.
- Mitos y evidencia: la tesis peruana del expansionismo chileno premeditado, contrastada con las cifras de tropas y con el blindado que Chile tenía puesto en venta.
- Instituciones y divergencia: dos presidentes en Chile entre 1840 y 1860, contra unos doce en Bolivia y siete en Perú.
- Condell en Punta Gruesa y la controversia sobre su decisión de no presentar batalla.
- Willy Díaz no estuvo en el panel: lo saludan como auditor desde el extranjero y vuelve mañana.
- Único dato de mercado: la apertura del dólar, leída al volver del primer corte.
Análisis principales
[12:47] El origen del conflicto fue tributario y comercial — Juan José Lavín, conductor (confianza media). El tratado de 1874 con Bolivia no era solo de límites: funcionaba, además, como un tratado comercial que garantizaba invariabilidad tributaria sobre la exportación del quintal de salitre a la compañía instalada en Antofagasta, de capitales chilenos ligados a capitales ingleses. Lavín lo describe como "una suerte de DL 600 moderno". Romper esa garantía —primero con un impuesto nuevo, después con la amenaza de expropiar y rematar la compañía— es, en su lectura, el detonante: "esta fue una guerra comercial, si tú quieres llamarla". De ahí que el nombre alternativo, guerra del salitre, le parezca el más ajustado al origen.
[26:23] El impuesto no era solo caja: era eliminar a un competidor — Juan José Lavín, conductor (confianza media). Bolivia venía de un terremoto en 1877 que arrasó el puerto de Cobija, de una sequía con hambruna y de la crisis internacional, y Daza gravó todo lo que pudo: fuegos, alcoholes y el quintal de salitre. Pero el punto de fondo es otro: Perú había nacionalizado su industria salitrera con una ley que permitía la expropiación y era socio comercial de Bolivia en el negocio. La compañía chileno-británica era competencia de ese arreglo, y a los capitales peruanos no se les aplicaba el mismo impuesto. "Unos dirán pobrecitos los bolivianos, necesitan plata. No: era competencia comercial, y más bien desleal".
[24:10] La crisis de 1873 llegó a Sudamérica por el canal comercial — Juan José Lavín, conductor (confianza alta). Una corrida en la bolsa de Viena y la quiebra de un banco en Estados Unidos —lo nombran como "J. Cooper and Company", es Jay Cooke & Company— abrieron un lustro recesivo hasta 1878. La transmisión a América Latina no fue financiera sino de comercio: ralentizó las exportaciones que fluían hacia Europa, que eran de gran cuantía. Chile lo sorteó mejor por tener una república más ordenada, finanzas ordenadas y tratados comerciales con Inglaterra, Bélgica y buena parte de Europa; Perú y Bolivia manejaron mucho peor la misma crisis.
[23:29] Contra la tesis del expansionismo: lo que revelan las decisiones, no los discursos — Juan José Lavín, conductor (confianza alta). El argumento se construye por evidencia observable, no por relato. Si Chile llevaba años preparándose para tomar la riqueza del guano y el salitre, no se explica que al 1 de enero de 1879 tuviera 2.994 hombres en armas, buena parte desplegados en el conflicto todavía latente de la Araucanía, ni que tuviera uno de sus blindados —carísimos— puesto en venta por la estrechez de la crisis. El poderío naval, agrega, se había construido pensando en Argentina y la disputa por la Patagonia, zanjada en el tratado de 1881, no en una expansión hacia el norte.
[36:06] Estabilidad institucional y divergencia entre los tres países — Juan José Lavín, conductor (confianza media). El militarismo del siglo XIX construyó identidad nacional en toda la región, pero el chileno se diferenció en que construyó Estado: "la república en forma", con poder centralizado. La métrica que ofrece es de rotación en el poder: entre 1840 y 1860 Chile tuvo dos presidentes, Bolivia cerca de doce y Perú unos siete. Esa estabilidad, sostiene, explica una trayectoria de desarrollo distinta a la de Perú y Bolivia.
[32:23] El caudillismo militar peruano y el Partido Civil — Tomás Flores, analista (confianza alta). El partido de Grau se llamaba Partido Civil precisamente por la molestia con el caudillismo militar: cada cierto tiempo una revuelta instalaba a un nuevo general en la presidencia y cambiaba todo hasta la revuelta siguiente. Grau fue víctima directa de esa inestabilidad —destituido de la armada peruana en una revuelta, reincorporado un par de años después en otra— y miraba con envidia la sucesión chilena.
[07:15] La asimetría material del 21 de mayo — Tomás Flores, analista (confianza alta). La Esmeralda era la última generación de la tecnología antigua: casco de madera, sin blindaje, con la novedad de un motor, y veinte cañones de 32 libras servidos a la vista en cubierta con seis sirvientes cada uno. El Huáscar era un monitor de cubierta desierta, con 11 centímetros de acero en el casco y 14 en la torre de mando. Lo inusual del combate es que enfrentó la punta de la espada de una escuadra con lo más débil de la otra: "habitualmente se enfrentan las dos puntas de la espada".
[17:39] La dotación pesó más que el blindaje — Tomás Flores, analista (confianza alta). La tripulación de los buques peruanos era mucho más heterogénea y con poco entrenamiento: las primeras andanadas no solo no dieron en la Esmeralda, sino que cayeron sobre Iquique. Del lado chileno, de 202 tripulantes 187 eran chilenos formados en la escuela naval y en la de gente de mar. Prat explotó esa impericia posicionándose entre el Huáscar y la costa —costa peruana— para jugar a la guerra de nervios; el mismo patrón se repitió con la Independencia persiguiendo a la Covadonga sin acertar un tiro.
[40:45] Punta Gruesa: la maniobra de Condell y su controversia — sin atribución clara (el tramo es un ida y vuelta entre ambos). Se plantea la disyuntiva de fondo: ¿un comandante debe proteger su nave y su tripulación, o defender el puesto militar que le fue ordenado? Sobre la maniobra hay más acuerdo: la Covadonga, tres veces más liviana que la Independencia y con mejor motor que la Esmeralda, se pegó a una costa que Condell conocía mejor que los peruanos; la impaciencia del comandante Moore ante los tiros que no llegaban lo llevó al espolonazo, y la Independencia terminó encallada y escorada. Ahí se perdió la mitad del poderío naval peruano.
Cifras citadas
- Dólar (único dato de mercado): apertura 892,80 el lunes; el viernes cerró en 890,25 con un mínimo de 887,35. "Más o menos donde mismo".
- Escuadra chilena: Esmeralda 854 t; Covadonga 630 t; Magallanes 950 t; Chacabuco y O'Higgins 1.101 t cada uno; Abtao 1.600 t; Almirante Cochrane 3.560 t y Blanco Encalada equivalente (buques espejo).
- Escuadra peruana: Huáscar 1.130 t; Independencia unas 2.000 t; Unión 1.600 t; Pilcomayo unas 700 t. Ojo: al comienzo del programa el Huáscar se cita en 1.600-1.700 t y más tarde en 1.130 t — el propio episodio se contradice.
- Armamento: Esmeralda, 20 cañones de 32 libras (proyectil de unos 27 kilos), seis sirvientes por pieza. Huáscar, 11 cm de blindaje en el casco, 14 cm en la torre, dos cañones de 300 libras.
- Tripulación de la Esmeralda: 202 hombres, 187 chilenos; el resto, griegos, portugueses, un noruego, un británico, un alemán, un italiano, un belga y un boliviano.
- Ejércitos al 1 de enero de 1879: Chile 2.994 hombres; Bolivia 2.200; Perú 5.700 (cerca de 8.000 entre los aliados).
- Después de Iquique: de 3.000 hombres al desembarco de Pisagua con 12.000; 25.000 frente a Lima en enero de 1881; unos 90.000 chilenos pasaron por el ejército durante toda la guerra.
- Crisis internacional: 1873-1878, unos cinco años.
- Estabilidad política 1840-1860: Chile 2 presidentes, Bolivia unos 12, Perú unos 7.
- Punta Gruesa: Juan Millacura, de origen mapuche y 12 o 13 años, habría abatido a 14 artilleros desde el palo mayor de la Covadonga.