Teoría
Ciclo de política monetaria
Visto en 3 apariciones de los programas.
Qué es
El ciclo de política monetaria es la secuencia —recurrente pero nunca idéntica— por la que un banco central lleva su tasa de referencia desde un terreno expansivo hacia uno restrictivo y de vuelta, siguiendo el estado de la inflación y de la actividad. No es una decisión aislada sino una trayectoria: se baja, se mantiene abajo, se sube, se sostiene en la cima, se recorta. Cada fase dura trimestres o años, y el punto donde uno se encuentra parado dentro de esa trayectoria explica buena parte del precio de los bonos, del crédito hipotecario, del tipo de cambio y de la valorización de las acciones.
El instrumento es la tasa de corto plazo: la federal funds rate en Estados Unidos, la Tasa de Política Monetaria (TPM) en Chile. El banco central no fija las tasas que uno paga o cobra; mueve el extremo corto de la curva y deja que las expectativas hagan el resto del trabajo a lo largo de los plazos.
La brújula del ciclo es la tasa neutral: aquel nivel compatible con el producto en su potencial y precios estables. La idea es vieja y viene de Wicksell (1898), que distinguió entre la tasa de mercado y una "tasa natural" de equilibrio; cuando la primera está bajo la segunda, la economía se recalienta. Sobre la neutral la política es restrictiva; bajo ella, expansiva. El problema práctico es que la neutral no se observa: se estima, se revisa y se discute.
Cómo se decide el movimiento tiene una formalización estándar. Taylor (1993) mostró que buena parte de las decisiones de la Fed podían describirse con una regla simple: la tasa responde a cuánto se desvía la inflación de su meta y a cuánto se desvía el producto de su potencial. La regla no es un piloto automático —ningún banco central la sigue al pie de la letra— pero sirve de vara para juzgar si una decisión va adelantada o atrasada respecto de los datos.
Y aquí aparece la razón por la que esto es un ciclo y no un dial que se ajusta al instante: los rezagos. Friedman (1968) insistió en que la política monetaria opera con retardos "largos y variables", del orden de cuatro a ocho trimestres. El banco central actúa sobre un pronóstico, no sobre el dato de hoy, y por eso tiende sistemáticamente a llegar tarde en ambas direcciones: tarde a subir cuando la inflación ya despegó, tarde a bajar cuando la actividad ya se enfrió. Las mesetas largas en la cima del ciclo son deliberadas por lo mismo: se mantiene la tasa quieta para dejar que el efecto acumulado de las alzas anteriores termine de fluir por la economía.
Un cuarto ingrediente es la credibilidad. Kydland y Prescott (1977) formalizaron el problema de inconsistencia temporal: si el banco central puede prometer disciplina hoy y traicionarla mañana para arañar algo de empleo, el público lo anticipa y el resultado de equilibrio es más inflación sin menos desempleo. De ahí las metas explícitas, la independencia y la comunicación anticipada: no son formalidades, son el mecanismo por el que el ciclo funciona. La transmisión, además, no ocurre solo vía costo del dinero; Bernanke y Gertler (1995) documentaron el canal del crédito, por el que el endurecimiento golpea sobre todo a quienes dependen del financiamiento bancario.
Cómo lo explicó el programa
En Buenos Días Mercado del 30 de julio de 2026, en el bloque "Cinco años de trayectoria de la tasa Fed", Pepe Arias resumió el punto con una imagen que ahorra el diagrama: "La tasa de la FED no ha sido una línea recta en estos últimos años. Ha sido una montaña rusa".
El recorrido que describió el programa es, de hecho, un ciclo completo de manual. Partió en 0–0,25% en 2021, con crédito barato para sostener la salida de la pandemia; ese estímulo, combinado con los problemas de cadenas de suministro, incubó una inflación que llegó a 9,1%. Vino después el ajuste más agresivo desde la era Volcker: unos cinco puntos porcentuales entre marzo de 2022 y julio de 2023, hasta 5,25–5,50%. A fines de 2024 empezaron los recortes hasta 4,25–4,50%, con la expectativa de un aterrizaje suave. Luego una pausa larga durante 2025 y un último recorte, al cierre de ese año, hasta 3,50–3,75%.
Vale la pena leer esa cronología con los conceptos de arriba encima. El tramo 2021 es exactamente el rezago de Friedman: la inflación no apareció mientras la tasa estaba en cero, apareció después. El ajuste 2022–2023 es la reacción tipo Taylor, brusca porque venía atrasada. La pausa de 2025 no es indecisión: es la meseta que permite que las alzas terminen de operar antes de aflojar. Y la comparación con Volcker que hizo el programa no es adorno retórico —es la referencia obligada de cuánta credibilidad cuesta reconstruir cuando la inflación se desancla.
Relación con otros conceptos
El ciclo se apoya en la tasa neutral y en la brecha del producto como insumos, y en la curva de Phillips como supuesto de fondo sobre el costo en actividad de bajar la inflación. Su reflejo más leído en los mercados es la curva de rendimientos: cuando el mercado anticipa que la cima del ciclo terminará forzando recortes, el tramo largo se ubica bajo el corto y la curva se invierte. Del lado de los precios, lo que guía la decisión es la inflación subyacente más que el índice total, porque filtra alimentos y energía. Del lado cambiario, el diferencial de tasas contra otras economías mueve los flujos y, con ellos, el tipo de cambio —razón por la que el ciclo de la Fed condiciona el del Banco Central de Chile aun cuando los ciclos locales no coincidan. El aterrizaje suave es el desenlace virtuoso del ciclo: inflación de vuelta en la meta sin recesión. Para seguir el caso chileno con detalle, el Informe de Política Monetaria (IPoM) trimestral del Banco Central de Chile es la fuente primaria.
Fuentes y lecturas
- Friedman, M. (1968), The Role of Monetary Policy, American Economic Review, 58(1), 1–17.
- Kydland, F. y Prescott, E. (1977), Rules Rather than Discretion: The Inconsistency of Optimal Plans, Journal of Political Economy, 85(3).
- Taylor, J. B. (1993), Discretion versus Policy Rules in Practice, Carnegie-Rochester Conference Series on Public Policy, 39, 195–214.
- Blanchard, O. (2017), Macroeconomics, 7ª ed., Pearson.
- De Gregorio, J. (2007), Macroeconomía: Teoría y Políticas, Pearson Educación.