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Teoría

Costo de fondeo bancario

Visto en 5 apariciones de los programas.

Qué es

El costo de fondeo es el precio que paga un banco por los recursos que después presta. Un banco no coloca capital propio: coloca, sobre todo, dinero de terceros. Su balance se financia con depósitos a la vista (baratos, pero volátiles), depósitos a plazo, bonos bancarios, líneas interbancarias, líneas con el banco central, financiamiento externo y, en último lugar, patrimonio. El promedio ponderado de lo que cuesta cada una de esas fuentes —ajustado por el encaje, que inmoviliza una fracción sin rentar, y por el colchón de liquidez que la regulación exige mantener— es el costo de fondeo.

Que ese costo exista y que sea estructuralmente de plazo más corto que los créditos que financia es la esencia del negocio bancario. Diamond y Dybvig (1983) lo formalizaron como transformación de liquidez: el banco emite pasivos líquidos y exigibles contra activos ilíquidos y largos. De ahí se sigue una consecuencia práctica que se ve todos los meses: el fondeo se re-precia más rápido que la cartera, y por eso la tasa de un crédito nuevo reacciona antes que la rentabilidad de la cartera vigente cuando la política monetaria se mueve.

La tasa que finalmente firma un deudor se puede descomponer en cuatro sumandos: costo de fondeo al plazo correspondiente, prima de riesgo (la pérdida esperada, producto de probabilidad de incumplimiento por severidad), costos operacionales y de originación, y el costo del capital regulatorio que hay que respaldar contra ese crédito, más el margen. El primer sumando es prácticamente el mismo para todos los clientes de un mismo banco a un mismo plazo: sale de la curva de mercado y es, en efecto, aritmética. El segundo es individual, y ahí está todo el problema.

Ese problema tiene nombre desde Stiglitz y Weiss (1981): información asimétrica. El banco no observa el riesgo del deudor, y subir la tasa para cubrirse empeora la mezcla de solicitantes —los buenos se retiran, los malos se quedan— y agrava el riesgo moral una vez otorgado el crédito. Por eso los bancos no ponen simplemente una tasa altísima a quien no conocen: racionan crédito y gastan recursos en discriminar. Diamond (1984) muestra por qué esa tarea se delega en el banco: monitorear al deudor uno por uno es costoso, y concentrarlo en un intermediario evita que cada depositante lo haga por separado. Ese costo de screening y monitoreo no desaparece, se cobra: viaja dentro del spread.

Hacia adentro, los bancos ordenan esto con precios de transferencia interna (FTP): la tesorería le "vende" fondos al área comercial a una tasa referida a la curva de mercado del mismo plazo, y la sucursal agrega su margen. La tasa pizarra es esa curva más un margen comercial estándar; el comité de crédito no discute la base, discute cuánto riesgo agregar encima.

En el extremo corto de la curva, el ancla es la tasa de política monetaria. El banco central fija el precio del dinero overnight en el mercado interbancario y desde ahí el movimiento se propaga a las tasas de captación y de colocación, con velocidades y magnitudes distintas según plazo y tipo de producto: casi completo e inmediato en lo corto y variable, parcial y lento en lo largo. Bernanke y Gertler (1995) describieron ese recorrido —y el canal de crédito que lo amplifica— como la caja negra que conecta la decisión del instituto emisor con el crédito efectivo.

Queda una distinción que suele confundirse: disponibilidad de fondeo no es lo mismo que profundidad de mercado. Un banco puede tener muchas puertas abiertas para financiarse y aun así enfrentar un mercado angosto, donde colocar un volumen relevante mueve el precio en contra. La profundidad es cuánto se puede transar sin desplazar la tasa, y en economías de mercado de capitales acotado es la restricción que termina mandando, sobre todo en los plazos largos.

Cómo lo explicó el programa

En el episodio del 22 de julio de 2026 de Buenos Días Mercado, al desarmar cómo se fija realmente la tasa de un crédito bancario, Willy Díaz lo resumió en una fórmula de dos términos: "es la tasa del costo financiero, el costo de fondeo, que se llama, más el riesgo". El punto del bloque fue exactamente el que sostiene la teoría: la tasa pizarra que ofrece el ejecutivo es referencial, y el comité de crédito no está calculando la base —eso es aritmética— sino evaluando el riesgo del cliente para sumarlo encima. Lo difícil, y lo que encarece, es discriminar caso a caso.

En el mismo programa, al conectar esa fórmula con la política monetaria, Díaz observó que las tasas de captación y colocación "se mueven juntas incluso con los movimientos de la tasa política monetaria", porque la TPM es el costo del fondeo básico del sistema: los bancos se prestan entre ellos, tienen líneas con el banco central y pueden fondearse afuera. Y cerró con la precisión que más se pierde en la discusión pública: fuentes de financiamiento no faltan, el problema es la profundidad del mercado.

Relación con otros conceptos

El costo de fondeo es la mitad baja del spread bancario o margen de intermediación: la diferencia entre la tasa de colocación y la de captación. Su ancla de corto plazo es la tasa de política monetaria, y la velocidad con que la sigue es lo que se estudia como traspaso de tasas dentro del mecanismo de transmisión monetaria. La otra mitad de la tasa final es la prima de riesgo, cuyo cálculo desemboca en racionamiento de crédito cuando la información es demasiado mala para ponerle precio. El descalce entre el plazo del fondeo y el de la colocación es el riesgo de tasa de interés del balance, que se gestiona contra la curva de rendimiento. Y el techo legal que en Chile impide trasladar cualquier prima de riesgo al precio es la tasa máxima convencional, que al comprimir el margen desplaza a los deudores más riesgosos fuera del sistema formal en vez de encarecerles el crédito.

Fuentes y lecturas

  • Diamond, D. y Dybvig, P. (1983), Bank Runs, Deposit Insurance, and Liquidity, Journal of Political Economy 91(3).
  • Stiglitz, J. y Weiss, A. (1981), Credit Rationing in Markets with Imperfect Information, American Economic Review 71(3).
  • Bernanke, B. y Gertler, M. (1995), Inside the Black Box: The Credit Channel of Monetary Policy Transmission, Journal of Economic Perspectives 9(4).
  • Mishkin, F., The Economics of Money, Banking and Financial Markets, Pearson (manual estándar; los capítulos de banca y de transmisión monetaria cubren todo lo anterior).
  • Saunders, A. y Cornett, M., Financial Institutions Management: A Risk Management Approach, McGraw-Hill (el tratamiento operativo del fondeo, el descalce y el pricing de crédito).
  • Banco Central de Chile, Informe de Política Monetaria e Informe de Estabilidad Financiera (publicaciones periódicas; para el caso chileno, el traspaso de la TPM a las tasas bancarias y la profundidad del mercado local).

Apariciones