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Teoría

Calce de plazos entre captaciones y colocaciones

Visto en 6 apariciones de los programas.

Qué es

El calce de plazos es la correspondencia entre los vencimientos de lo que un banco capta —depósitos a la vista, cuentas corrientes, depósitos a plazo, bonos— y los de lo que coloca: créditos de consumo, comerciales, hipotecarios. Cuando los primeros vencen mucho antes que los segundos, el banco está descalzado, y ese descalce no es un accidente operativo: es el negocio mismo.

La banca existe, en buena medida, porque hace esa transformación. El público quiere liquidez inmediata para sus ahorros; los proyectos productivos y las viviendas requieren financiamiento a diez o veinte años. El intermediario financiero concilia ambas cosas emitiendo pasivos líquidos contra activos ilíquidos, y cobra por el servicio el margen entre la tasa larga que recibe y la corta que paga. Diamond y Dybvig (1983) formalizaron el mecanismo y, en el mismo movimiento, su fragilidad: el contrato de depósito que ofrece liquidez a todos mejora el bienestar mientras solo una fracción de los depositantes retire su dinero en cada momento, pero admite un segundo equilibrio —la corrida— en el que basta que cada uno crea que los demás van a retirar para que retirar sea individualmente racional. La corrida no requiere que el banco sea insolvente; el descalce de plazos alcanza para volverla posible. La otra mitad de la historia es por qué los activos son ilíquidos: Diamond (1984) mostró que el banco es un monitor delegado, alguien a quien los ahorrantes le encargan evaluar deudores porque hacerlo cada uno por su cuenta sería absurdamente caro. Ese encargo es la raíz del deber fiduciario.

De ahí que la gestión del calce sea una disciplina propia (asset-liability management) y no una precaución opcional. Se mide de varias formas complementarias: brechas de vencimiento por bandas temporales —cuánto vence a 30, 90, 365 días de cada lado del balance—, y brecha de duración, que compara la sensibilidad del valor presente de activos y pasivos ante un movimiento de tasas. Un banco con activos de duración larga a tasa fija y pasivos cortos pierde patrimonio económico cuando las tasas suben: los créditos y bonos en cartera valen menos, mientras el costo de fondearse sube de inmediato. Ese es el riesgo de tasa de interés; su primo hermano, el riesgo de liquidez, aparece cuando el descalce se resuelve no en el valor sino en la caja, y hay que vender activos a precio de remate para pagar retiros.

Después de 2008, la regulación pasó a exigir explícitamente ambos calces. Basilea III (BCBS, 2013; 2014) introdujo el LCR, que obliga a mantener activos líquidos de alta calidad suficientes para resistir 30 días de estrés, y el NSFR, que exige que el financiamiento estable cubra los activos de largo plazo: una regla de calce estructural escrita como ratio. Chile los incorporó con la modernización de la Ley General de Bancos (Ley 21.130, de 2019). A eso se suma una pieza local más antigua y muy pertinente: la reserva técnica, que obliga al banco a respaldar en activos de alta liquidez los depósitos a la vista que excedan cierto múltiplo de su capital básico —precisamente porque ese pasivo es exigible sin aviso—. El respaldo último, cuando todo lo anterior no basta, es el prestamista de última instancia, cuya doctrina clásica formuló Bagehot (1873): prestar sin límite, contra buen colateral, a tasa penal.

Cómo lo explicó el programa

En Buenos Días Mercado del 22 de julio de 2026, bajo el tema "El banco presta plata de terceros: patrimonio de 8,8% y deber fiduciario", el programa llegó al calce de plazos por el camino de la estructura del balance. Dos cifras ordenaron la conversación: el 34% de lo que un banco presta proviene de cuentas corrientes y depósitos a la vista —dinero exigible al instante— y el patrimonio promedio del sistema es de apenas 8,8%; todo el resto es deuda con terceros. De ahí la frase de Willy Díaz que dio vuelta la intuición del auditorio: "Usted cuando le debe plata, usted no le debe plata al banco".

Lo que sigue de esa inversión es exactamente el argumento fiduciario. Si el banco no presta lo suyo sino lo ajeno, evaluar riesgo deja de ser una manía burocrática y pasa a ser una obligación con el depositante; y calzar los vencimientos de captaciones y colocaciones deja de ser prudencia contable y pasa a ser la condición para poder devolver la plata cuando la pidan. Con 8,8% de patrimonio, el colchón para absorber un error es delgado: un descalce que se materialice mal se come el capital antes de que alcance a corregirse. El programa usó las cifras, en el fondo, para explicar por qué un banco se comporta como se comporta cuando pide garantías, exige antecedentes y niega créditos.

Relación con otros conceptos

El calce de plazos es el otro nombre del riesgo de liquidez y está atado al riesgo de tasa de interés en el libro de banca: son la misma brecha vista en caja o en valor presente. Su versión rentable es la transformación de plazos, que rinde mientras la curva de rendimientos tenga pendiente positiva y se vuelve un castigo cuando se invierte. Su versión catastrófica es la corrida bancaria, atenuada por el seguro o garantía estatal de depósitos y por el prestamista de última instancia, ambos con su contrapartida de riesgo moral. En el balance convive con el apalancamiento y con los requerimientos de capital, y en el crédito con el riesgo de crédito, la selección adversa y la información asimétrica que justifican el monitoreo delegado. La encaje y las operaciones de mercado abierto del banco central son, vistas desde acá, herramientas que alteran el costo y la disponibilidad del fondeo corto.

Fuentes y lecturas

  • Diamond, D. y Dybvig, P. (1983), Bank Runs, Deposit Insurance, and Liquidity, Journal of Political Economy 91(3). doi.org/10.1086/261155
  • Diamond, D. (1984), Financial Intermediation and Delegated Monitoring, The Review of Economic Studies 51(3).
  • Bagehot, W. (1873), Lombard Street: A Description of the Money Market, Henry S. King.
  • Freixas, X. y Rochet, J.-C. (2008), Microeconomics of Banking, 2ª ed., MIT Press.
  • Basel Committee on Banking Supervision (2013 y 2014), Basel III: The Liquidity Coverage Ratio y Basel III: The Net Stable Funding Ratio, Bank for International Settlements.
  • Banco Central de Chile, Informe de Estabilidad Financiera (semestral) — el capítulo de banca reporta liquidez, calce y solvencia del sistema local.

Apariciones