Teoría
Carácter cíclico de los precios de los commodities
Visto en 9 apariciones de los programas.
Qué es
Los precios de las materias primas —cobre, petróleo, granos, litio— no se comportan como los de un bien manufacturado. Oscilan de forma amplia, prolongada y recurrente alrededor de un nivel que, en horizontes largos, cambia sorprendentemente poco. Esa es la observación que da nombre al concepto: en los commodities el ciclo domina sobre la tendencia, y confundir uno con otra es el error caro.
El origen está en la asimetría entre los tiempos de la oferta y los de la demanda. Abrir una mina de cobre toma entre siete y diez años entre exploración, permisos, financiamiento y construcción. Una vez abierta opera cerca de su capacidad aunque el precio caiga, porque la inversión ya es un costo hundido y el costo marginal de seguir extrayendo es comparativamente bajo. La oferta resulta entonces casi rígida en el corto plazo y elástica solo con un rezago enorme. La demanda, atada al ciclo industrial global, se mueve en meses. Todo choque de demanda que la oferta no alcanza a acompañar se descarga íntegro sobre el precio.
La formalización clásica de esa dinámica es el teorema de la telaraña (Ezekiel, 1938): si los productores deciden cuánto producir mirando el precio vigente pero la producción recién llega varios períodos después, el sistema oscila en lugar de converger de una vez. Precio alto hoy induce inversión que madura tarde, cuando la demanda ya se enfrió, y el exceso de capacidad hunde el precio; el precio bajo detiene proyectos y siembra la escasez del ciclo siguiente. El ciclo no es una anomalía del mercado: es la respuesta normal de un mercado con rezagos largos.
El segundo mecanismo son las existencias. La teoría del almacenamiento —desarrollada por Kaldor (1939) y Working (1949)— entiende el inventario como el amortiguador que separa producción de consumo: mientras haya stock, un desbalance se absorbe vaciando bodegas y el precio se mueve poco. Cuando el stock cae a niveles críticos ese colchón desaparece y el precio queda a solas con la escasez física. De ahí la asimetría característica de estas series: alzas violentas y breves, caídas largas y poco profundas. Deaton y Laroque (1992) mostraron que un modelo de almacenamiento competitivo, sin nada más, reproduce ese patrón de picos raros y periodos largos de calma.
El tercer elemento es la distinción entre ciclo y tendencia. Cashin y McDermott (2002) resumieron un siglo y medio de datos como "tendencias pequeñas y variabilidad grande": el componente tendencial existe —Prebisch (1950) y Singer argumentaron incluso un deterioro secular de los términos de intercambio de los productos primarios— pero es minúsculo comparado con la amplitud del ciclo. Erten y Ocampo (2013) documentan además superciclos de treinta a cuarenta años montados sobre ciclos cortos. La consecuencia práctica es incómoda: en tiempo real es casi imposible saber si un precio alto es un nivel nuevo y permanente o el techo de una oscilación. Los pronósticos de precios de commodities tienen, sistemáticamente, un desempeño pobre.
Para un país exportador esto deja de ser econometría y pasa a ser política fiscal. Si el precio alto es transitorio, el ingreso fiscal extra también lo es, y gastarlo como si fuera permanente es la definición manual de política procíclica —el mismo razonamiento del ingreso permanente de Friedman (1957), aplicado a un Estado. Chile institucionalizó esa lógica en 2001 con la regla de balance estructural, que no presupuesta contra el precio de mercado del cobre sino contra un precio de referencia de largo plazo fijado por un comité de expertos independiente, y ahorra la diferencia en un fondo soberano.
Cómo lo explicó el programa
En el episodio del 5 de agosto de 2026, Manuel Bengolea planteó las dos mitades del concepto en una sola frase. Primero el marco: los precios de commodities son cíclicos y por eso casi impronosticables. Y enseguida el mecanismo concreto que estaba operando ese día, el de las existencias: los inventarios en Londres y Shanghái estaban en mínimos de cuatro años, sumados a problemas de producción en Chile, el mayor productor mundial. Su conclusión es exactamente la teoría del almacenamiento en versión de mesa de operaciones: "cuando los stocks son bajos, el precio sube automáticamente". Sin colchón, cualquier desbalance va directo al precio.
Bárbara Briceño, en el mismo programa, sacó la implicancia fiscal y le puso memoria histórica. La misma discusión ya había existido cuando se especulaba con un cobre de US$5: no es sensato tratar el precio actual como la nueva realidad ni comprometer gasto contra él, porque nadie sabe cuánto dura. Su formulación —"no podemos empezar a hacer presupuestos con cinco dólares, ni a contar con que esa es la nueva realidad"— es el argumento de ingreso permanente aplicado al presupuesto público: el gasto comprometido es rígido hacia abajo, el precio del cobre no.
Relación con otros conceptos
El carácter cíclico es la base sobre la que se apoyan varios conceptos vecinos. Los términos de intercambio de una economía exportadora de materias primas heredan directamente esta volatilidad, y con ellos el tipo de cambio real. La política fiscal contracíclica y las reglas fiscales existen precisamente para neutralizarlo; su reverso, la prociclicidad fiscal, es lo que ocurre cuando el auge se gasta. La enfermedad holandesa descrita por Corden y Neary (1982) es el daño estructural que deja un auge largo sobre el resto de los transables. Del lado de los mercados, la teoría del almacenamiento conecta con backwardation y contango en la curva de futuros, y con la elasticidad-precio de la oferta como parámetro que gobierna la amplitud del ciclo. En el largo plazo, la extracción de un recurso agotable agrega la lógica de escasez de Hotelling (1931).
Fuentes y lecturas
- Ezekiel, M. (1938), The Cobweb Theorem, Quarterly Journal of Economics, 52(2).
- Deaton, A. y Laroque, G. (1992), On the Behaviour of Commodity Prices, Review of Economic Studies, 59(1).
- Erten, B. y Ocampo, J. A. (2013), Super Cycles of Commodity Prices Since the Mid-Nineteenth Century, World Development, 44.
- Radetzki, M. y Warell, L. (2016), A Handbook of Primary Commodities in the Global Economy, 2ª ed., Cambridge University Press.
- Marcel, M., Tokman, M., Valdés, R. y Benavides, P. (2001), Balance estructural del Gobierno Central: metodología y estimaciones para Chile, 1987-2000, Estudios de Finanzas Públicas, Dirección de Presupuestos.